-Eso es algo loco-Contestó. -Entonces jugaré-Se pusieron todos de pie y nos dirigimos a la cancha, me causaba risa que haría añicos a éstas niñitas. Y claro, el grupo de las superficiales me observaban y se decían cosas entre sí, adoraba ser su centro de atención, me preguntaba de qué hablarían si yo nunca hubiera llegado, de seguro estuvieran mudas.
-Bien, somos cinco.
- ______ y yo contra ustedes tres-Dijo Sebastián sin dudarlo.
- ¿Estás seguro? -Dijo Joe alzando sus cejas. -No creo que nos ganen.
-Cállate y lanza el balón-Contesté.
-Ya la hiciste enfadar, cuidado-Dijo Sebastián haciéndome reír.
Joseph lanzó el balón, entonces el juego comenzó, al principio todos me trataban con cuidado, después les demostré que no necesitaba que me cuidaran. Las personas comenzaron a llegar, comenzaron a observar ¿Qué tenía de raro? Yo era la chica que los estaba haciendo añicos, ¡Estábamos completamente mojados! La lluvia era más fuerte que nunca, pero no me importo ni a ellos tampoco. De seguro mañana todos estarían hablando de mí.
Nuestro público era aproximadamente veinte chicos y las tres estúpidas. Sebastián y yo íbamos ganando 1-3.
Cuando el juego pudo emparejarse, íbamos 3-3 a un solo gol de terminar y la portería estaba sola, tenían a Sebastián acorralado con el balón.
- ¡Lánzalo por Dios! -Grité del otro lado. Sebastián me lo pasó, entonces todos prestaron más atención, estaba a punto de meter un gol de media cancha, algo olímpico para mí, literalmente. Tomé un poco de vuelo, estaba a punto de rozar el balón con la extremidad de mi pie cuando todas las personas comenzaron a correr a la puerta de entrada de la escuela, ¡En exageración! Incluyendo a las tontas. Sólo se quedaron los chicos que nos observaban anteriormente, todo eso robó mi atención y me distraje.
- ¡¡¡______!!! -Gritó Sebastián. - ¡Hazlo ya! -Me hizo despertar pero no reaccioné del todo.
-Detengámonos ¿Qué demonios ocurre allá? -Apunté. Todos voltearon al mismo tiempo y nos miramos de vuelta.
-Vamos a averiguar-Dijo James, entonces los cuatro salimos corriendo, yo con el balón en las manos, escurriendo de agua.
Era exagerada la cantidad de personas que había, era prácticamente todo el colegio; cuando llegamos a incorporarnos con ellos, ¡Todos mojados! Sebastián se acercó a una chica y le preguntó por qué había tanta gente.
- ¡Estoy tan emocionada! ¡Ni siquiera puedo hablar! ¡Mario Bautista ha llegado! - ¿What? pareció un golpe bajo, los chicos no le tomaron importancia ya que no sabían nada, pero Sebastián y yo nos mirábamos fijamente.
-Dame la explicación más lógica que se te venga a la cabeza.
-La misma que la tuya-Reí.
- ¿Cómo puedes reír con algo así?
-Lo mataré-Fingí una voz ruda, todos se reían sin entender, a excepción de Sebastián.
-Ahora ¿Nos podrían explicar? -Dijo Adam.
-Es una historia larga, luego se las contaré-Dijo Sebastián.
-Ahora tengo que llegar hasta el otro lado sin ser mutilada, aparte ¿Será cierto o sólo un rumor?
- ¡Ya sé! -Dijo Sebastián. -Súbete-Se inclino- ¡Ayúdenla a subir!
- ¿Qué? ¡No, no, no! -Entre los tres me subieron a los hombros de Sebastián, pesaba mil kilos podía sentir el dolor de Sebastián al estar yo sobre él. -Genio... ahora ¿Qué se supone que haga?
-Así caminaremos y la gente tendrá que hacerse a un lado, ¡Tonta!
- Si me caigo tú pagarás el hospital-Lo amenacé. Él sólo reía junto con los demás, ahora podía ver todo tan claramente, no eran tantas personas después de todo. Todos se mojaban incluyéndome, ya no me podía mojar más de lo que ya estaba, poco a poco las personas se hacían a un lado y yo me acercaba más a mi destino, el cual no veía por ningún lado.
Después pude visualizar a las tres estúpidas hasta enfrente, vi más claramente el auto de Mario, entonces él debía estar por ahí, ellas estaban tocando su auto, bueno, con que no lo hayan tocado a él todo está perfecto.
Justo llegamos frente, ellas me miraron con una cara de repulsión, yo sólo reí, busqué con la mirada a Mario pero no lo encontré, hasta qué:
- ¡_______! -Escuché esa voz, bajé mi mirada y ahí estaba Mario junto a Sebastián y yo, hablándome desde abajo, cuando Mario me nombró todas las miradas se fijaron en mí, la muy discreta de mí...
- ¡Bájenme! -Reí. -Esclavos-Bromeé.
-Haber, déjame ayudarte-Mario extendió sus brazos ¿Qué pretendía que le diera mis brazos como un bebé? ¡Já!
-Olvídalo-Reí. Me bajé de un salto de los hombros de Sebastián los cuales han de haber cantado 'aleluya' al haberme bajado de ahí.
-Estás toda... mojada-Dijo Mario, yo me puse frente a él ignorando a las miles de niñas y niños tras de nosotros.
-Eres un genio Mario, ya lo sé-Bufé. - ¿Qué haces aquí? - Susurré, mi tono de voz era asesinante.
- ¿No te alegra verme? Vine por ti.
-No creo que me suba a tu coche así-Señale mi cuerpo, estaba mi ropa completamente mojada.
-Eso no importa, salgamos de aquí ya-Yo volteé a ver a Sebastián él solo asintió, ahora que tenía el permiso de la fuerza mayor (Sebastián) podía ir.
-Está bien- Mario sonrió y abrió la puerta del coche para que subiera lo cual hice, sin decir nada, Luego el subió por el otro lado. Ya estábamos los dos dentro pero el carro no avanzaba.
-Mario, estoy escurriendo, debería irme caminando.
-Y tienes un balón en las manos-Frunció el ceño. -Te llevaré a tu casa, te cambias y nos vamos.
- ¿Tanto misterio?
-Así es-Encendió el coche entonces yo bajé el cristal de la ventana. El coche comenzó a avanzar poco a poco, entonces yo saqué mi cabeza y aventé el balón a Joseph quien estaba ahí con los demás aún, era ¡Increíble de la forma de impresión que las chicas tontas me miraban, no tenía nada en contra de las demás, sólo en esas tres. Cuando Mario aceleró saqué mi cabeza de nuevo.
- ¡ADIÓS BITCHES! -Les grité por la ventana y el carro comenzó a alejarse. Era algo que no iba a evitar, ya me tenían harta, cerré la ventana de nuevo y me incorporé, Mario me miraba asombrado.
- ¡Wow! ¿Qué fue eso? -Dijo Mario con cara de pocos amigos.
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Un dulce amor - 'Mario Bautista'
Fanfiction"¿Qué podría contarles de mí? En realidad soy la definición de timidez y torpeza; no podría explicar mis intentos fallidos por ser alguien mejor. Me he aceptado tal cual soy... seria muy seria, pero solamente cuando no me interesa de qué están habl...
