capitulo 6. Beautiful... lie

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— ¡ZURITA! —Se exaltó Mario.

—Lo siento, lo siento—Rió. —Mario estaré esperándote afuera, para que te despidas "Bien" —Remarcó las últimas. Juan Pablo salió rápidamente dejándonos ahí sentados como dos niñitos avergonzados, no pudo haberlo arruinado más.

Yo me levanté cuando salió y Mario hizo lo mismo.

—Discúlpalo, es un tonto—Yo reí.

—Se nota, no te preocupes.

—Tengo que irme ya—Dijo acercándose a mí hasta tenerlo enfrente, yo traía el cabello suelto, el cual Mario con su mano lo acomodó detrás de mi oreja. —Te ves más linda así—Yo me quedé sin decir una palabra, paralizada. —Oh disculpa, soy un tonto.

—No te disculpes, la tonta soy yo, que se queda sin decir nada nunca.

—Te propongo algo—Dijo Mario, yo sólo lo miré. —Te invito a desayunar mañana, para hablar más, para conocerte mejor... tú sabes romper la tensión. Entiendo si dices que no, ¿Sabes? No importa estoy acostumbrado a que la gente me diga que...

— ¡Sí! —Lo interrumpí. —Está bien, acepto.

— ¿Me dijiste que sí? —Dijo Mario con cierta impresión en sus palabras.

—Sí—Dije un poco más bajo.

—Genial, entonces... nos vemos mañana—Decía con dificultad para decir las palabras.

—Está bien Mario—Antes de que él se despidiera yo me acerqué y le besé su mejilla, sabía que podía incomodarlo pero, prefería arrepentirme de algo que hice, a lamentarme después. Mario sólo sonrió y salió, yo observé por la puerta a Juan Pablo hablando por teléfono, entonces, cerré.

 Zurita versión.

Observé a Mario acercarse al auto, sin decirme nada subió a éste azotando la puerta, yo me subí y traté de hablar con él mientras manejaba.

— ¿Y cómo te fue Mario? —Dije rompiendo el silencio.

—Esto es un asco, y tú no ayudaste mucho que digamos ¡Empeoraste todo! —Dijo molesto, lo entendía perfectamente, pero eso era algo que debíamos hacer, si o si.

—Mario, te acostumbrarás.

— ¿¡Estás loco!? No puedo más, la pobre chica está más que ilusionada y yo, soy un perdedor.

— ¿Querías ser famoso? ¡Éste es su precio! —Contesté.

—Claro, como tú sales con Danielle, ustedes se aman... yo no puedo salir con alguien que no quiero y lo estoy haciendo.

—Serán sólo unos cuantos meses, o semanas... se te pasará volando—Frené, habíamos llegado.

—Sinceramente, no puedo creer que tú me estés diciendo esto, lo esperaba de todos menos de ti Zurita—Salió del coche de nuevo azotando la puerta y se fue corriendo hacia adentro, lo comprendía, Mario no era de dominarse y era lo que estaban haciendo con él. Controlándolo.

Fui tras de él hasta su habitación, era obvio que se había encerrado ahí dentro, toqué la puerta pero él no me abrió, la abrí lentamente.

—Mario, perdón ¿Sí? No quise decirlo, a mi me duele esto pero es lo mejor.

—Jugar con los sentimientos de una persona no es "lo mejor", no puedo creer que esté haciendo esto.

—Eso lo dices porque quieres salir con otra persona.

— ¡Claro! Esa es una gran razón... Tampoco me gusta fingir ¿Sabes? y menos algo así; no sé cuanto aguantaré, lo haré, pero no te aseguro durar mucho.

Tú versión.

Estaba sentada en mi cuarto, imaginándome mi vida perfecta, como de costumbre. Ya había anochecido y mi mamá ya estaba dormida, yo me encontraba en el balcón de mi habitación sentada mirando la luna, imaginándome que Mario también lo hacía... imaginaciones de adolescentes.

Mientras me llenaba en mi ola de pensamientos mi celular empezó a sonar, corrí como un rayo por él y miré la pantalla, un nuevo mensaje... de Mario.

"Ya quiero que sea mañana, pasaré por ti temprano, nos vemos bonita x –Mario".

Mario, ¿puedes dejar de ser tan perfecto? —pensé—. En qué clase de sueño estoy aún.

No podía creer lo que me ocurría, era algo simplemente tan emocionante, me armé de valor para mandarle un mensaje de vuelta, que decía así.

"Yo también quiero que sea mañana, ya te quiero ver, descansa dormilón –(tn)"

Pensé dos veces antes de mandarlo pero terminé haciéndolo, me recosté en mi cama y cerré los ojos por un momento, cuando la pantalla del celular se volvió a iluminar; lo tomé con desesperación.

" ¿Dormilón yo? ¡Já! tú eres la que debe estar durmiendo ahora, loca... descansa igual ¡Te quiero! –Mario"

¿Acaso me dijo "Te quiero"? Oh dios, quería morir en ese momento, pero si moría no lo vería mañana, ésos mensajes eran de los que leía y leía sin poder creerlo aún, me daba mis viajes leyéndolos, lo admito. Me imaginaba una historia de amor a su lado, claro... imposible.

 Mario versión.

Me siento tan culpable, me iré al infierno por esto... ella ni siquiera se imagina. Esto no es fácil para mí, no puedo con esto.



Un dulce amor - 'Mario Bautista'Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora