Maratón de Fin de semana 3/5
-Mario te está esperando ya-Sonrió. -Sígueme, te llevaré-Caminaba un poco detrás de él, intentando llevar su ritmo pero no podía, y esa cara de estúpida completamente feliz, tampoco. Daniel me abrió la puerta por fin principal y lo primero que se podía observar era un gran cuarto con una televisión de plasma y unas escaleras enormes y hermosas.
-Ahorita debe bajar, no tarda-Dijo Daniel, sentándose. -Toma asiento... Tú debes ser _____ ¿No?
-Sí-Contesté, sentándome también.
En eso ambos prestamos atención a las escaleras, Mario estaba bajando de ellas, se veía tan hermoso, más que nunca, por Dios, ¿Qué tenía éste chico que cada día me atraía más?
Daniel me hizo señas con los ojos y se retiró, yo me quedé ahí sentada todavía.
-Será mejor que vayamos al jardín-Dijo Mario, con su voz totalmente desganada, yo me paré sin decir nada y lo seguí.
Caminamos hacia el dichoso jardín el cual era enorme, tenían unas mesas hermosas, flores, una piscina... todo era perfecto.
Mario se sentó en una de éstas sin hacer gesto alguno, yo lo imité.
Estuvimos en silencio por dos o tres minutos, hasta que comencé a hablar.
-Bueno, nos quedamos a la mitad de la lección diez-Le dije sacando los libros.-Ahora podemos llegar hasta la lección quince si nos concentramos.
-Claro-Contestó, siguiéndome la corriente.
-Mario... lo que pasó el otro día ¡Lo siento mucho! Ahora soy yo la que te pide una disculpa, yo no puedo con esto.
-Con haberme regresado las flores me hubiera sentido menos peor.
-Las flores, ¡Están hermosas! Las rosas son mis favoritas y están en mi cuarto adornándolo.
-Sabes que no me importa lo que le hayan hecho a las flores, quizá sólo lo dices para que me sienta bien... De cualquier manera, Sebastián es tu novio así que tiene el derecho de enojarse yo también lo haría.
-Nada es... lo que parece.
-Lo tengo más que claro. Nada de lo que pensé que eras...eres en realidad-Me miró de nuevo de esa manera que me partía el corazón, yo sólo trataba de evadir su mirada.
- ¿Qué tratas de decir?
-Que yo veía una singularidad en ti, te veía única... ¿Sabes? pero creo que eres igual que todos los del montón.
-No te entiendo nada Mario, no deberías estar diciendo...-Me interrumpió.
-Salías con Sebastián y cuando yo te pregunté dijiste que sólo era tu amigo, está bien, lo acepté, luego ¿Con Zurita? ¿Enserio? ¿Qué tal si Zurita se aburre de ti? ¿Irás tras Daniel? o ¿Mauricio? -Me miró. -Estás siendo más que obvia.
-Y tú estás siendo muy duro, ni siquiera sabes cómo están las cosas-Mis lágrimas comenzaron a salir.
-Desde que apareciste mi vida se arruinó.
- ¿Arruinarse? -Me puse de pie. -No te preocupes Mario... saldré de ella para que te estabilices, no vaya a ser que te mueras por culpa de mi existencia- escupí las palabras en su cara, tomé mis cosas y corrí hacia dentro de nuevo chocando con Mauricio y cayendo al suelo, ambos.
-Lo siento-Dije levantándome, ocultándome la cara para que no viera las lágrimas que arruinaban mi rostro.
-No te preocupes, ¿A dónde con tanta prisa? -Dijo, intentándome hacer plática. Yo no le contesté. - ¿Estás llorando?
-No... adiós Mauricio-Le dije corriendo de nuevo, saliendo de ésa estúpida casa a la cual no quería entrar nunca más.
Al salir actué lo más natural posible, me paré en una de las palmeras que adornaban por fuera el lugar y me limpié mis lágrimas y retoqué un poco el maquillaje, evitando que se notara mi debilidad.
Aparte de que mi madre me mataría Zurita también lo haría... sentía un gran peso sobre mí, si Mario se sentía mal era mi culpa y si yo me sentía mal también era mi culpa, estaba cansada de esto, sobre todo decepcionada, nunca imaginé que las cosas llegaran a ser así, ahora ¿En dónde estaba?
Observaba las calles esperando que llegara un taxi, pero no fue así, opté por caminar hasta llegar a una calle transitada. El día estaba nublado por lo que me encantaba y caminaba con lentitud.
Después de un corto recorrido logré llegar a una calle donde había mucha gente y automóviles por doquier, me parecía tan familiar... Claro, el Times Square, ¡Qué maravilla! en mi tiempo viviendo aquí no me había detenido a observar hasta ahora. Me sentía extraña ya que había varias personas que me miraban y se hablaban al oído, como si estuviesen hablando de mí, pero eso sería imposible porque yo en mi vida las había visto. Entonces fue ahí donde pude tomar un taxi directo a mi casa, en realidad no quería hacer nada más que recostarme a ver televisión y olvidarme de los problemas que había tenido, era todo un infierno.
Llegué a casa y aventé a un lugar lejano que ni siquiera me interesa la mochila llena de libros, estaba muy pesada por cierto. Después, dicho y hecho, me recosté en el sillón y encendí el televisor. Mario Bautista por aquí, Mario Bautista por allá ¿Qué no sabían otra cosa? Hace tiempo me había dejado de importar, o quizá sólo estaba enojada conmigo misma. Llegó un mensaje salvador a mi celular, el cual revisé lo más rápido que pude.
"Hola, perdón por no haberte recibido ahora, tuve que salir a comprar unas cosas para ésta noche, te espero, tendremos fiesta en casa, no me falles.
Posdata. Me enteré de todo.
Posdata 2. Pasaré por ti no intentes ocultarte -J. Zurita".
A veces sospechaba que Juan Pablo Zurita estuviera frecuentándome tanto, no le tomaba tanta importancia, me sentía emocionada aún internamente, lo que menos quería era ir, incomodaría a Mario, pero por otro lado sería la primera vez que Mario me mirara lucir completamente diferente. Una sonrisa malvada se dibujó en mi rostro.
Mario here I come.
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¿Qué se imaginan que pasara en la fiesta? No olviden votar y comentar para que la siga
P.D: GANAMOS EL PREMIO KCA #MarioBautistaBestLatinStar De verdad estoy muy emocionada y orgullosa de Mario, lo estamos logrando y me alegra muchisimo pertenecer a este fandom porque por él es todo esto
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Un dulce amor - 'Mario Bautista'
Fanfiction"¿Qué podría contarles de mí? En realidad soy la definición de timidez y torpeza; no podría explicar mis intentos fallidos por ser alguien mejor. Me he aceptado tal cual soy... seria muy seria, pero solamente cuando no me interesa de qué están habl...
