Capitulo 10. Cecilia Jacobson.

4.5K 269 9
                                        

Es increíble la forma de cómo lo hice que guardara silencio, Frederick, el otro de los manager se reía en silencio y yo también.

-Entonces, ¿Qué sugieres Fred? -Le dijo Russel con fastidio.

-Que me lo dejes a mí, acabas de arruinar todo-Le contestó alzando la voz. -Llévate esto al coche-Le dio un maletín, Russel como el ayudante que era se largó dando un portazo.

-Mario-Dijo Frederick con una voz suave. -Las fans lo único que piden es verte con una de ellas, es todo, deberíamos cumplírselo.

-Te prometo que si me interesa alguna chica, no me importa si es una de mis Bautisters, se lo haré saber... pero por el momento quiero estar solo.

-No Mario tu no entiendes...-Lo interrumpí.

- ¡NO FREDERICK! El que no entiende eres ¡Tú! -Grité. -No quiero, me niego rotundamente, si me quieres sacar de esto ¡Bien!

-Maldita sea-Golpeó la mesa más cercana a él. -No sirvió de nada contratar a una tutora, ¡Todo se fue a la basura!

- ¿Qué? -Contesté.

-Nada, me largo pero recuerda una cosa, si esto se derrumba todo será por tu culpa-Me empezó a señalar, yo le hice caso omiso y cerré la puerta tan fuerte apenas el salió.

Golpeé la pared con mi puño, me dolió claro. Nomás se fueron y empezaron a salir los chicos de sus cuevas, parecían animales, uno sobre otro.

-Eso estuvo fuerte-Dijo Mauricio.

- ¡Casi se golpean! ¡Fue genial! -Juanpa haciendo su fiesta de cinco segundos.

-Los pusiste en su lugar hermano-Dijo Saak.

-Lo siento mucho-Decía Daniel con su cara de pocos amigos.

Yo sólo sonreí fingidamente y los dejé ahí, subí hacia mi habitación y cerré la puerta con llave. Me tiré en la cama y no quería pensar en nada, estaba cansado de todo esto.

¿Controlarme a mí? ¡Nunca! es la idea más estúpida que se les ha ocurrido, esa parte de mí murió hace mucho tiempo.

Cerré mis ojos por aproximadamente cinco minutos pero mi celular comenzó a sonar, decidí dejarlo que sonara pero colgaban y volvían a marcar, me harté y lo contesté de mala gana.

- ¡Qué!

-Alguien está de mal humor, mejor llamaré mañana-Esa voz, se me hacía familiar.

-No, no, ¿Cómo estás Cecilia?

-Bien, gracias, pero parece que tu no lo estás-Rió.

-He tenido problemas, pero todo bien-Mentí.

- ¿Seguro? - Insistió.

-Sí... hmm, qué te parece si salimos... ¿Mañana está bien? -Lo único que quería era olvidarme de todo.

-De hecho te llamé para invitarte yo, pero me ganaste-Yo reí, de nuevo. -Mañana está bien.

-Te veo mañana entonces.

Tú versión.

Mi sonrisa de idiota nada del mundo me la quitaría; me acosté a dormir, ya se había convertido en costumbre que mi mamá llegara tarde y se fuera después de darle clases a Mario, por suerte mañana era sábado y no le daría clases... pero de igual forma se iría más temprano.

Mi cabeza estaba llena de pensamientos sin sentido, sépanlo.

(...)

Me despertó un ruido en la ventana, no sabía que era así que me levanté a revisar, abrí las cortinas y estaba Sebastián pegado al cristal haciendo caras extrañas, a simple vista me asusté y después le abrí.

- ¿Qué haces aquí? -Dije susurrando para que mi mamá no escuchara.

-Visitándote-Contestó igual susurrando.

-Existen puertas por si no sabías-Reí.

- ¿Por qué susurramos si tu mamá se fue hace como dos horas?

- ¿Enserio? -Miré el reloj, y era cierto, hace rato que mi mamá debió haberse ido y después miré en el espejo mi reflejo ¡Seguía en pijama! -VILLALOBOS SAL YA-Grité.

-No-Rió. -Te he visto peor, ¡Por favor! No me hagas reír.

- ¡Ash!, está bien -Gruñí. - ¿Ya desayunaste?

-A eso vengo señorita-Me guiñó el ojo, yo reí y bajamos sin decir un solo comentario.

(...)

Mientras desayunábamos Sebas me hacía una serie de preguntas y respuestas, me tenía en un lío.

-Entonces, me vas a decir que no te gusta Mario- Dijo en burla.

-Dime algo menos obvio-Reí.

-Claro, tu habitación te delata... tu computadora: Mario, tu pared: Mario, tu celular: Mario, ¿Qué sigue? ¿Papel higiénico marca 'Bautista'? -Reí.

-De hecho ¿Ya has entrado al baño?

-No puede ser.

-Es broma-Reí y él también.

-Y tú qué dices ¿Le gustarás a él?

-No lo creo Sebastián, es obvio que no, no le gusto y nunca le gustaré.

-Eres hermosa, si él no se fijara en ti sería un chico muy tonto-Sonreí sonrojada.

-Sebastián, él tiene millones de chicas hermosas a su alrededor...

No me contestó, sólo me sonrió, lo cual yo no entendía en el lenguaje masculino.

Estuvimos platicando durante todo el día, Sebastián se había convertido en un hermano el cual podía contarle absolutamente todo y él a mí, mi mamá lo adoraba como si fuese su propio hijo, era un buen chico, pasaron las horas y nosotros no nos percatamos de ello.

- ¿Es enserio lo que dices? Entonces por eso estabas toda sonrojada cuando abriste la puerta.

-Cállate Sebastián, pero no pasó nada.

-Te digo que te adora ése Mario, ahora todo encaja-Me decía con una sonrisa mientras encendía el televisor, seguimos platicando pero algo en particular llamó nuestra atención.

-Les encantará saber que ésta noche vimos a la parejita de Cecilia Jacobson y Mario Bautista saliendo del club ésta noche, se veían muy cariñosos... grandes fuentes dicen que Mario estaba borracho.

Entonces, empezaron a salir unas cuantas fotos en las que Cecilia lo abrazaba por el cuello y Mario sonreía como si se estuviese riendo a carcajadas, yo bajé la mirada. Sebastián, apagó el televisor y me miró.

-Es un idiota-Dijo Sebastián

-Te lo dije-Sollocé y me levanté tan rápido como pude del sofá.



Un dulce amor - 'Mario Bautista'Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora