Terminamos de comer. Mario se había quedado en el sofá y yo estaba acomodando unas cosas en la cocina, en realidad tardé como diez minutos, pero él estaba tan silencioso, típico de cuando harán una travesura -Pensé-.
Salí de puntillas y salté frente a él en el sofá.
- ¡Booo! -Hice como para asustarlo, pero la sorpresa fue otra, Mario había caído rendido en un profundo sueño, su cabeza recostada en una almohada, supuse que estaba cansado, tenía un rostro tan tierno al dormir, mis ganas de tomarle una foto eran grandes. Pero no lo hice.
- ¡Quién lo diría! Mario Bautista dormido en mi casa-Dije en voz alta, al fin y al cabo estaba dormido.
Yo subí un momento a mi habitación, me senté y encendí mi laptop. Abrí la página y comencé a escribir:
"Chicos, no dejen de creer, he soñado con esto que me está pasando durante todas las noches".
Leí unas cuantas notas y la cerré de nuevo, después salí cerrando con llave mi cuarto, no vaya a ser que por alguna razón Mario entre y vea su rostro por todos lados.
Bajé las escaleras y él seguía dormido, roncando como una bestia, me estaban doliendo los oídos así que me paré frente a él.
-Si no te callas tendré que ponerte un calcetín en la boca-Hablaba con su espíritu, tristemente, él roncó más fuerte.
-No, no me reniegues-Hice una pausa y recordé que estaba hablando con una persona dormida, creo que estaba enloqueciendo. Pero sus ronquidos eran tan fuertes.
-Está bien Mario, te la dejaré pasar... cinco minutos-Me importó poco, prendí el televisor y me senté en otro de los sillones, empecé a ver un reallity show, pero éste hombre roncaba cada vez más fuerte, sinceramente ya había colmado mi paciencia.
- ¡YA CÁLLATE! -Le grité con todas mis fuerzas, fue un simple impulso, pero hice que abriera los ojos de golpe y cayera al suelo soltando un grito. No podía explicar lo que me reía internamente.
- ¡Soy inocente lo juro! -Dijo Mario asustado en el piso, yo solté una carcajada enorme y me paré frente a él mirándolo desde arriba.
-No, eres culpable-Reía.
- ¿Qué pasó? -Le extendí mi brazo ayudándolo a levantarse.
-Nada, simplemente te quedaste dormido y roncabas tan fuerte que te tuve que gritar para que te despertaras.
-Eso es imposible yo no ronco-Dijo firme.
-Na para nada-Dije sarcásticamente. -No roncas ¡Aullas! -Remarqué.
- ¡Qué locura! -Rió. -Me hubieras despertado dulcemente.
-Mario, platiqué contigo y tu alma maldita por horas y no despertaste, pero ya no podía soportar más-Me recargué en la pared observándolo.
- ¡Perdón! Creo que el agotamiento, estos días han sido muy duros y tú sabes, un sofá cómodo, caí como un bebé.
- ¿Me lo juras? -Dije sarcásticamente, otra vez.
-Ash-Gruñó.
-Tranquilo, es broma-Puse mi mano en su hombro, nunca creí que algún día en mi vida haría eso. Mario subió su mano tocando mi mano la cual estaba en su hombro, esa calidez, esa electricidad en mi cuerpo, ese sentimiento indescriptible que pude sentir. Mario quitó mi mano de su hombro con delicadeza, pero no la soltaba, después la tenía tomada con ambas manos.
-Tengo que irme-Me dijo silenciosamente.
- ¿Tan pronto? Sólo dormiste-Dije yo, no quería que se fuera, no ahora.
-Prometo no quedarme dormido mañana-Me sonrió a medias, aún no soltaba mi mano y yo me sentía en el cielo prácticamente, mi mano ya había sido bendecida por los dioses.
-Hmm eso espero-Reí. Mario pareció percatarse de que aún tenía mi mano y la soltó, avergonzado y sus mejillas se entonaron en un color rojo.
-Lo siento.
-No te preocupes-Dije. Aunque por mis adentros estaba maldiciendo ¿Por qué demonios la soltaste? ¿Por qué?
Mario comenzó a caminar hacia la puerta y yo tras de él, la abrió y se detuvo girando para verme.
-Bueno, hasta mañana supongo-Me sonrió y yo igual a él.
-Hasta mañana Mario, deja dormir a los vecinos.
-Tomaré eso como un consejo-Rió. -Hmm oye... ¿Tienes celular? o algo.
-Sí claro-Dije al instante, pero calmadamente para no parecer un poco desesperada.
- ¿Podrías pasármelo? Digo, por si se ofrece ya sabes, tú mamá, las clases... todo eso-Hacía un juego de palabras, el cual con un "apúntalo" hubiese sido más que suficiente.
-Claro-Me cedió su teléfono para apuntar el mío, no podía creer que mis dedos estaban tocando el celular de Mario, menos podía creer que mis huellas digitales estarían ahí por siempre. Okay exageré. -Listo.
-Genial, ¡Nos vemos entonces! -Se acercó y me dio un beso en la mejilla y después bajó trotando hacia su coche, yo me quedé parada ahí como una estúpida hasta que su carro se alejó, después, cerré la puerta, me recargué en ella y lentamente fui bajando al suelo con un gran suspiro.
- ¡Aaahh! Esto debe ser un sueño-Hablaba conmigo misma, como de costumbre, me senté en el mismo pedazo de sofá donde había estado Mario con anterioridad y no podía creer que su trasero haya tocado el mismo lugar que el mío. Estuve ahí recostada hasta que llegó mi madre abriendo la puerta.
- ¡Hola, hola! -Entró, dejando unas bolsas en la mesa. - ¿Cómo te fue con mi alumno?
-Excelentemente mamá, se acaba de ir-Suspiré.
- ¿Qué? Pero si son las siete de la tarde, se debió haber ido desde las doce del mediodía.
-Lo sé, pero se quedó a comer y a platicar- "Y a dormir" completé en mi mente.
-Bueno, está bien, mañana sabrá lo que son las verdaderas clases-Rió malignamente.
-Yo me iré a dormir-Dije, subiendo a mi habitación.
Ya estando cambiada me recosté en mi cama, con mi celular enseguida de mí como es costumbre, estaba completamente a obscuras pero la pantalla se encendió iluminando todo, lo miré confundida y abrí el dichoso mensaje.
"Eres increíble me la pasé muy bien, ¡Nos vemos mañana! Descansa -Mario :)"
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Un dulce amor - 'Mario Bautista'
Fanfiction"¿Qué podría contarles de mí? En realidad soy la definición de timidez y torpeza; no podría explicar mis intentos fallidos por ser alguien mejor. Me he aceptado tal cual soy... seria muy seria, pero solamente cuando no me interesa de qué están habl...
