Una Visita Inesperada.
RACHEL.
Troto hombro a hombro al lado de Luisa en nuestra décima vuelta al parque Kingston mientras Lulú trata de alcanzarnos.
—¡No puedo más! —jadea mi amiga dejándose caer en el césped.
—Ya somos dos —Lulú cae a su lado abriendo una botella de agua.
—Tienen un pésimo estado físico —las regaño.
—Lo sé —se queja Luisa— Pero ten en cuenta que no puedo adelgazar ya que me tomaron las medidas del vestido y si bajo de peso me quedará flojo.
Miro a Lulú preguntándome qué excusa va a sacar.
—¿Qué? —enarca una ceja— Saben que solo vengo por los chicos en pantaloneta. Además, siempre he dicho que tallas hay muchas, en cambio vida hay una sola.
—El chico de las donuts va a cerrar —señala Luisa— Cómprale una caja antes de que se vaya.
—Mejor dos, el ejercicio nos dejó hambrientas.
Me acuesto sobre el césped verde cuando Lulú se va gritándole al pobre hombre que la espere.
—Te he visto con mejor ánimo estos días —comenta Luisa— ¿Me perdí de algo?
Aún no le he contado sobre mi encuentro con Christopher en la sala de investigaciones, quiero posponer el festejo de victoria por haber tenido la razón.
El encuentro calmó mis ansias mas no los deseos. Sigo pensándolo cada cinco segundos. Llevo tres días sin verlo, omitiendo e ignorando el hecho de que lo estoy echando de menos.
—Con muy poco, a decir verdad —miento.
—¿Qué cenaremos hoy? No sé si pizza o hamburguesa.
—Ambas —propongo.
—Me encanta como piensas.
Lulú se une a nosotras mientras caminamos a casa. Saco mi móvil respondiendo los mensajes que me envía Sam «Mi hermana», no para de enviarme fotos de la universidad.
—Creo que sí me perdí de algo —comenta Luisa delante de mí— Y de algo muy importante.
Levanto la cara entendiendo a qué se refiere.
Christopher está frente al edificio recostado en su Aston Martin. Tiene una de las manos metidas en la chaqueta de cuero negro mientras que con la otra se saca el cigarrillo de la boca soltando una bocanada de humo
Lulú muestra una donut a medio masticar observándolo con la boca abierta.
—¡Por Dios! ¿Desde cuándo los playboys visitan la calle?
—Adelántese —les pido— No tardaré.
—No tengo problema en esperarla —comenta Lulú.
Bajo del andén dándome un repaso mental de lo fea que debo verme con zapatillas deportivas, ropa de gimnasio y el cabello mal recogido.
Me recorre con los ojos mientras acorto la distancia que nos separa. Miro a Luisa por encima de mi hombro indicándole que suba.
Acorto el espacio y su loción hace estragos de inmediato.
—Tenemos una conversación pendiente —dice cuando me acerco.
—Te escucho —cruzo los brazos sobre mi pecho.
—No voy a hablar aquí con tu amiga y tu empleada mirándome por la ventana. Cámbiate que iremos a otro lado.
No me da tiempo de alegar, solo entra al auto azotando la puerta.
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Lascivia (Disponible en librerías)
RomanceLas vacaciones acabaron y Rachel debe volver a su puesto como teniente en el ejército de la FEMF, encontrándose con que la central de Londres no es lo mismo. Llegó un nuevo coronel, soberbio y con una belleza que no parece humana. Hombre que no tie...
