Luces en New York parte 2

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Solamente dos meses transcurrieron desde que Rin y Hakudoshi estuvieron juntos y ahora debían decirse adiós. El albino iría a Japón, la compañía en la que él trabaja le asignó un negocio, para concretarlo debía estar en persona y el negocio se llevaría a cabo en Japón, no sabía cuánto tardaría y eso era lo que más lo angustiaba.

Se despidieron en el aeropuerto, ambos odiaban la idea de estar separados uno del otro, pero tenían el consuelo que más temprano que tarde, se verían de nuevo. .
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Apartamento de Rin

La chica suspiró, entró al apartamento, tropezó con una caja, soltó otro suspiro, su compañera de piso, Yui se mudaria con su novio. Sin nada más que poder hacer Rin se despidió de su amiga, ayudó con las cajas y al día siguiente comenzó con la búsqueda de su nueva compañera.

La primera, Misha, era demasiado desastrosa, luego llegó una chica llamada Sora pero tenia muchos problemas, luego apareció Serena pero la chica dijo ser una heroína que salvaba al mundo transformándose en Sailor moon, Rin creyó que estaba loca. Cuando estaba por darse por vencida tocaron a la puerta, era un joven de cabellera blanca y ojos azulados casi gatunos, se identificó como Killua (ver imagen de arriba). Él comenzó a inspeccionar todo el lugar, despues de un rato muy tranquilo lanzó su bolso deportivo a la cama de la habitación vacía y dijo que se quedaría.

-Eh...- 《se supone que soy yo la que decide eso》-Está bien...
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Tres días después
Japón, Mansión Taisho, 6:23 pm

Hakudoshi guardaba con premura todas sus cosas en una maleta, Kagome trataba de calmarlo.

El albino se estaba quedando en la mansión por petición de Kagome, pero justamente ésa tarde sin querer escuchó una conversación telefónica entre madre e hija, lo que la señora Taisho dijo lo sacó de sus casillas, el nuevo compañero de piso de Rin era un joven que llamaron "Chico atractivo", no se quedaría a esperar que su dulce Rin descubriera más sobre el sujeto.

Era por eso que subió los escalones, entró a su habitación y comenzó a empacar, Kagome pasó por allí y lo vio, él explicó lo que quería hacer.

-¿No crees que exageras?- pregunta la azabache.

Sesshomaru había llegado a casa temprano de la oficina, buscó a su esposa, la encontró en la habitación de Shikon.

-¿Qué pasa aquí?- pregunta Taisho siempre con su expresión distintiva.

-Hakudoshi quiere ir por Rin porque cree que podría enamorarse del joven que comparte apartamento con ella- para la oji azul no había nada malo, ella confiaba en su hija.

Sesshomaru no esperó más y fue a la habitación, comenzó a empacar también.

《No dejaré que ningún mosalvete se aproveche de mi pequeña, además... el mocoso Shikon comienza a agradarme》piensa el peli plata mientras empaca.

Kagome suspiró con resignación y ella también empacó.

Tomaron el avión privado, Inuyasha y Miroku se dieron cuenta de todo, dijeron que se encargarían de la empresa.
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New York, apartamento de Rin

Killua le mostraba a Rin una pintura que él había comprado para regalarla a su mejor amigo. Luego el joven recibió una llamada y la chica se fue a su habitación para arreglarse, dentro de poco tendría una presentación.

En ése momento Hakudoshi, Sesshomaru y Kagome subían las escaleras, cuando estaban frente a la puerta el albino se detuvo, escuchó algo, pegó su oreja a la puerta para oir la conversación.

-Claro que te espero, no hay prisa...- decía una voz masculina.

Sesshomaru hizo lo mismo que Hakudoshi para escuchar mientras Kagome tapaba su cara con vergüenza, los vecinos que pasaban los veían con curiosidad y burla.

-Te encantará, está enorme... pero no te preocupes, estoy seguro que podrá entrar... yo me encargo, no hay problema, si no entra a la primera entonces usaré la fuerza...

Los ojos de Shikon y Taisho se abrieron de par en par, irrumpieron en el apartamento, se abalanzaron sobre Killua, uno lo sostenía de las manos mientras el otro estrujaba su cuello.

-¡¿Qué le haces a mi hija pelele?!- lanza furioso Sesshomaru.

Kagome trataba de calmarlos.

Rin salió de su recámara.

-¿Mamá, papá, Hakudoshi?...- miró la escena.

-Oye Rin- dice Killua -Tu familia es genial...- su cuello fue estrujado con más fuerza por Taisho.

-¡¿Qué hacen?, suéltenlo! - ordena la chica.

Ambos obedecen, Killua sonreía divertido, para él la situación era graciosa.

Todos comenzaron a discutir al tiempo. El timbre de la entrada sonó y con total tranquilidad Killua fue a atender.

-¡Gon!- exclama el joven llamando la atención de los cuatro presentes -Qué bueno que llegaste, pasa te mostraré la pintura, está muy grande pero creo que entrará en tu casa, a Mito-san le encantará...

El joven de cabello negro y ojos café entró (ver imagen de arriba), saludo a todos con una afable sonrisa y fue tras Killua para ver la pintura, después de unos segundos ambos jóvenes se despidieron y se llevaron la obra de arte.

-Se trataba de eso...- aclara Rin.

Sesshomaru y Hakudoshi se sentían avergonzados pero contando con su gran orgullo no dijeron nada.

-Oye hija...- dice Kagome.

-Dime

-Esos dos chicos... son... lindos- la señora Taisho soltó una risita.

-Sí, y son muy buenos amigos, se irán mañana 

-Tanto alboroto por nada... conozco otro par que son adorables aunque cabeza hueca- se burló Kagome.

-Tienes razón mamá- miró a su padre y novio.

Las mujeres reían mientras los hombres permanecían callados sin poder entender a lo que se referían.

Para el final Sesshomaru y Hakudoshi fueron amenazados para no volver a hacer algo tan tonto, ellos de mala gana prometieron no volver a hacerlo.

Así los cuatro salieron para disfrutar de la presentación de Rin.

La joven Taisho besó al joven Shikon mientras Kagome sonreía y Sesshomaru fruncia el ceño.

Fin.

Prometí que haría continuación y aquí está.

Espero les gustara.

Sin más me despido, bye...

Libro De One-shots  (Sesshome Y Otras Parejas)Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora