Entonces la música paró y fue cuando todos volrearon a ver a la pobre joven llena de pastel hasta los pies. Cada par de ojos escudriñaban a Kagome. Ella se abrazó a sí misma deseando desaparecer en ése momento, se le ocurrió ver a su acompañante buscando algo de apoyo pero... sólo encontró ira pura en él. ¿Cómo aquélla noche tan mágica había terminado así, De ésa forma tan desastrosa?.
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Horas antes...
Ése vestido estaba cohibiendo los sentidos del arquitecto, como se mecia al compás de las caderas de ésa mujer, lo estaba volviendo loco. No podía apartar los ojos de sus caderas, la tela de seda baila con esos movimientos sexis y el hombre siente que morirá.
Carraspea y afloja su corbata mientras suben los escalones ¡Apenas el tercer piso! .El ascensor nunca llegó y prefirieron subir las escaleras. Kagome sube poco a poco por la falta de costumbre en usar tacones pero no es conciente del movimiento sensual que tiene a Taisho sin aliento subiendo tras ella sin apartar esos ojos dorados de sí.
Su tobillo se dobla de repente, resbala y cae hacia atrás. Sesshomaru reacciona y le atrapa, ella alza la vista hacia atrás lo más que puede para verlo, nota esa boca tan bella que tiene el fuerte espécimen que le sostiene. Moja sus labios en un acto involuntario. Taisho traga grueso. Nunca una mujer lo había encendido así. La cara de inocencia en la joven junto a ése cuerpo tan sexi eran fuego en potencia y la llama se estaba encendiendo. Las brazas de su interior empezaban a arder.
-¿Nunca dejas de ser torpe?- lanza tratando de cortar el ambiente tan tenso que se generó.
-Eres un pesado- se incorpora molesta pero nerviosa.
-Sigamos subiendo- gruñe -Vas muy lento y estamos tarde
Se adelantó a ella, así ya no observaria más esas caderas tan tentadoras y ése trasero sensual. Kagome bufo por lo bajo y lo siguió. El caballero sonrió de lado, una mujer con actos tan poco femeninos lo tenía prendido en una erótica fogata posiblemente pagana porque ella era puro pecado.
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Midoriko sostenía la mano de su enamorado, porque ahora sentía podía darse la libertad de llamarlo así, estaba enamorada de él, siempre los estuvo. Naraku acaricia su mano con el pulgar y ella suspira. Parecen dos adolescentes. Sonrió para sus adentros envelesada, nunca creyó verse en semejante situación. Finalmente él era suyo, no de Kikyo, éso la hizo sonreír.
El dueño de la compañía, el señor Inu No Taisho, sorbe de su copa y observa sin querer a la pereja, le pareció hermoso que al fin Midoriko saliera con alguien y quién mejor que Naraku. Llevó su propia mano hasta su esposa, Irazue estaba hermosa ésa noche...
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Finalmente el hijo del dueño apareció con la acompañante que su padre, tan amablemente, a último momento le había exigido. La muchacha se veía muy adorable y hermosa con un pequeño toque sensual. Él y Naraku acompañarian al dueño en el primer baile. Kagome palideció al enterarse de semejante cosa. Parecía que las sorpresas no paraban ése día. Entonces fueron llamados a la pista. El caballero de ojos dorados tomó su mano con ceremonia para dirigirla al centro de la pista. Sentía que una corriente eléctrica le recorría toda su anatomía con una fuerza avallazadora. Todo el cuerpo le temblaba por los nervios.
A paso lento pero constante llegaron al centro donde las otras dos parejas les esperaban. Con un leve tirón Sesshomaru la giró, ahora estaban frente a frente mientras cada presente en la fiesta les observa. Ella aprieta los labios aún más asustada. Esos labios tan deliciosos...
-Tranquila- dijo él notando su temblor -Sólo mírame Kagome...
La aludida se pasmo ante ése llamado, él la había llamado por su nombre de forma tierna y comprensiva. Sonrió para ése hombre que le brindaba apoyo en ése momento. Asintió.
Taisho se sentía completo, ella lo miraba.
-Démosle algo qué comentar- terminó decidida.
Era como si Sesshomaru le transmitiera una seguridad nunca antes experimentada. Sentía que podía enfrentar lo que fuera sí él le sostenía la mano y le hablaba de ésa forma. Suspiró cuando la mano del hombre se deslizó lentamen por su espalda hasta el punto exacto donde el monte de su trasero comenzaba. La acercó. Ella sonrió.
Había disfrutado de dominar su cuerpo en tal forma, él la tocaba y le dirigía, era nuevo sentirla tan suelta, tan cerca.
La música comenzó.
Higurashi se sentía flotando en una nube. Era un caleidoscopio abrumador para sus sentidos todo aquello. Entonces se permitió mirar por primera vez cada rasgo del hombre con quien bailaba. Era tan guapo...
Él también la veía con una expresión serena en su divino rostro. No pudo evitar soltar una sonrisa cálida, la situación era más confortable de lo que jamás se imaginó. Estaban allí flotando en ésa pista mientras todos les observan. Algo se movió dentro de sí. No supo interpretarle. Era extraño pero hermoso, entonces temió un poco de lo que pudiera ser.
Sesshomaru Taisho no podía evitar mirarla y acariciarle mientras bailan, estaba cayendo en un hechizo sin darse cuenta.
Pero todo aquello no fue tan grato para uno de los presentes.
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-¿Te sientes muy importante?- pregunta una mujer tras la joven de vestido verde.
Kagome volteó. Era una dama de cabellos negros con un bellísimo vestido color rojo, bastante hermosa.
-No sé a qué se refiere señora, yo ni siquiera le conozco- contesta la joven para voltearse y seguir admirando el gran pastel de la fiesta. Tenía la forma del edificio en que se encontraba.
Sara enfureció ¡Ésa suripanta le había dicho señora!, miró a su alrededor. Nadie estaba pendiente de ellas, era su oportunidad si deseaba hacer algo.
Aprovechando que Higurashi se encuentra de espaldas se acerca, no supo el momento en que sus manos empujaron a aquella joven detestable. Simplemente lo hizo y huyó antes que alguien le descubriera.
Kagome cayó sobre el pastel de cinco pisos el cuál se desparramo en la mesa de Katerin y destrozando la maqueta del nuevo edificio que sería inaugurado, el cual, había sido el gran trabajo de los arquitectos Taisho y Spider.
Todo se paralizó.
Kagome alzó la vista y allí estaban, cada invitado de ésa fiesta, burlándose, juzgandola, trató de buscar apoyo pero no lo encontró. Cerró los ojos con fuerza para tragarse la humillación, se puso de pie y corrió a la salida.
-Sesshomaru, ve por ella- aconseja Naraku.
Pero su colega sigue estático, sólo ven a la pobre joven perderse completamente destrozada.
Continuará...
Aquí el penúltimo capítulo, espero lo disfrutaran.
Perdonen la larga tardanza.
No fue intencional.
Trataré de actualizar seguido ésta y mis otras historias ya que finalmente estoy de vacaciones.
Otros detalles los daré en Mi Viaje próximamente.
Me despido con besotes.
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Libro De One-shots (Sesshome Y Otras Parejas)
De TodoLibro de oneshots... ^-^ Portada por: MarielTaisho gracias amiga ♡ N# 466 12/marzo/2018 (de todo) (Los personajes de Inuyasha le pertenecen enteramente a Rumiko sensei)
