Perla de luna 3

1K 137 16
                                        

Se dirigió a la habitación hecho una furia, abrió la puerta de golpe, no esperaba ver lo que vio. El fantasma del pasado que lo ha estado acosando todo el día se materializa.

-Kagome...- susurra el impactado caballero.

-Se-Sesshomaru...- ella no esperaba verlo, pensaba dejar a Rin sana y salva y luego marcharse pero... al pasar por ése cuarto la nostalgia ganó y sin más entró para tocar una melodía.

Se puso de pie de golpe nerviosa, casi se cae con el taburete, Rin pasa sus ojos de uno a otro intrigada, allí pasaba algo todavía. 

-¿Qué haces aquí?- cuestiona Taisho en tono áspero.

Kagome retrocede asustada, después de todo estaba en su casa cuando claramente ella era repudiada desde hacía años.

-Yo... los siento... me encontré con tu sobrina y la traje...- evitaba en lo posible verle a los ojos -Ya... ya me retiraré...

Sesshomaru observa a su sobrina que permanecía muda, pasa su vista a Kagome quien camina hasta él con la cabeza gacha, su corazón se aceleró, tragó grueso, ella se acercaba más y más a cada paso y él sentía que moriría, la espera para que llegara a su lado parecía eterna. El momento llegó pero ella pasó de largo dejando al lado del caballero sólo la vaga e incorporea silueta de su cuerpo, nada más que el viento y en sus fosas nasales un débil olor cargado de nostalgia.

Vuelve su vista a Rin.

-Ve por ella...- susurra la niña esperando que su tío entendiera.

Él se dio vuelta y fue tras la mujer de ojos azules, la alcanzó en el pasillo y le tomó por el brazo.

-Kagome...- no sabía que decir.

-Sueltame Sesshomaru...- exige ella aún sin verle.

-No... tú...

-Déjame ir, ya lo hiciste una vez

-Kagome...- se debatía por dentro.

¿Qué decir?, ¡Rayos!
Deseaba hacer a un lado su orgullo y lo que sentía su corazón en ése momento saliera de su boca en forma de palabras, deseaba hacerle entender que aún la amaba, la necesitaba para ser feliz, que cada día sin ella era un maldito infierno, que el día en que se fue se llevó su alma y su felicidad, decirle que era todo para él y no le importaba su apellido o cualquier cosa, sólo ella, ella y sus hermosos ojos azules los cuales le miraban como ninguna otra persona, pero no..., no salía nada de su boca, ¡Maldita sea...! ¿Por qué no era capaz de articular palabra alguna?, sólo su nombre, su dulce nombre el cual se había negado a repetir incluso en sus pensamientos.

-Sueltame Sesshomaru, debo irme...

-¿Con tu padre y todos los de tu estirpe...?- maldición, era un tremendo idiota... eso fue lo mejor que pudo decir.

-No te permito referirte a mi padre y mucho menos a mi familia en ése tono- su voz era dura -Al menos yo tengo familia...- mordió su lengua al terminar la frase, supo que estuvo mal lo que dijo.

-¿Cómo te atreves mujer insolente?- afianza el agarre en el brazo de la mujer.

-¡Sueltame bruto, sigues siendo un hombre cruel sin conciencia...!

-¡Y tú sigues metiendote en mi vida, ¿Qué buscas?, ¿La perla?!

-Ya expliqué la razón de mi presencia en ésta casa- con fuerza mueve su brazo, logra soltarse -Debo irme- se da la vuelta y camina a la salida.

-¡Jamás lograrás que te entregue la perla, pierdes tu tiempo en ello!- exclama molesto.

Kagome detiene su andar y voltea.

Libro De One-shots  (Sesshome Y Otras Parejas)Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora