Naraku abrió los ojos lentamente acostumbrándose a la luz de sol que se se filtra por las suaves cortinas blancas casi transparentes. Sentía algo sobre él, allí estaba, dormida plácidamente, Midoriko. No pudo evitar sonreír, ella lo quería, porque lo que hicieron anoche sólo podía significar que lo quería, una mujer como ella lo quería, lo quería.
Acarició los femeninos y lisos mechones negros desparramados por todo su pecho, ella se removió hasta que el café de sus orbes chocaron con los escarlata. Le sonrió.
-Buenos días- saluda acercándose a sus labios -¿Cansado?- lo besó.
-Un poco- admite risueño.
-¿Arrepentido?- pregunta acomodando su mejilla en el pecho masculino escuchando sus latidos.
-Jamás podría estarlo, creí que usted lo estaría...
-Tonto- dijo dibujando círculos en su pecho -Me gustas tanto y desde hace tanto tiempo que jamás podría arrepentirme- al fin lo dijo en voz alta.
-¿En serio?
-En serio- volvió a acercarse a sus labios -Me encantas, tu rudeza, tu extraña inocencia...
-Qué usted robó anoche- bromea.
-Y que volveré a hacer- comienza a moverse para estimular a su amante -Déjame hacerte mío solamente...- muerde el labio inferior del hombre mientras sigue moviéndose sobre él.
No tardó en sentir su masculinidad, se sentó a horcajadas sobre él.
-Midoriko...- llama -Ah...- cerró los ojos.
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Taisho se levantó con dolor de cabeza, había tomado mucho anoche pero no lo suficiente para no ser consiente de lo que hizo. Besó a Kagome.
Sobo su mejilla, el recuerdo de la bofetada estaba allí, lo asaltó incluso en sueños. Tambaleante, fue hasta el baño, se lavó la cara, ahora que recordaba... esos cuatro tarados le debían algo.
Entró en el salón donde se encontraban, los cuatro dormidos en el piso.
Magatsuhi tenia su pie en la boca de Inuyasha que quizás creía era algo de comer porque trataba de morderlo, Miroku abrazaba a Koga como si fuera su mujer y el otro se dejaba. Sacó su celular, ésa foto valdría oro, se la envió a algunas mujeres las cuales estarían agradecidas.
Ahora se haría un café, para bajar los efectos de la cruda. Vio la caja donde había estado la pizza, recordó a Kagome, sus labios, su rechazo. Frunció el ceño molesto, a él nadie le rechazaba y menos una muchachita como esa, tan... tan... tan simple. Ya vería ella, cuando terminara de pretenderla ella se arrojará a sus brazos suplicando por un beso, el cual, mirándola con desdén, rechazará. A ver si la señorita le daría otra bofetada. Rió malicioso, tomó el café y se marchó a su casa, debía de estar presentable.
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Higurashi's pizza
La chica se quita el delantal cansada, toma asiento, anoche tuvo que cubrir las entregas porque el chico había enfermado. Hoy la mañana había estado agitada, muchos clientes, tenía tiempo a penas para ir a comer y regresar. No reparó en su coleta algo floja, sus rebeldes cabellos escapando del peinado, la harina en su cara y sus mangas con pizcas de salsa de tomate. Corrió a la salida mientras su abuelo se despedía. Tropezó con alguien justo en las puertas de la pizzeria, era... ése hombre. ¿Acaso la acosaba?, porque si era así... debía contárselo a un adulto de confianza... ah no, ya era una adulta, debía llamar a la policía, eso sí. Lo quedó viendo unos segundos, él parecía sentirse el rey del universo sólo porque se veía arrebatador con ése atuendo despreocupado de pantalón y camisa tres cuartos, con su bello cabello suelto... engreído. Soltó un bufido. Le pidió se moviera para ella poder irse pero él le impidió marcharse.
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Libro De One-shots (Sesshome Y Otras Parejas)
De TodoLibro de oneshots... ^-^ Portada por: MarielTaisho gracias amiga ♡ N# 466 12/marzo/2018 (de todo) (Los personajes de Inuyasha le pertenecen enteramente a Rumiko sensei)
