Cómo me enamoré de ti

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(Un pequeño regalo de san Valentín atrasado.
No sabía qué pareja usar para ésta pequeña historia que contará con máximo tres capítulos algo cortos. Ya que las personalidades de estos dos personajes quedan muy bien con la trama me decidí por Hakudoshi y Rin.
Espero que la disfruten ^-^
Ya saben que está hecha con amor para su disfrute ♡
Pongan la música romántica que más les guste y lean)

Todos los curiosos rodean a la pareja, querían saber el desenlace de ésta historia, igual que ustedes más adelante (^-^)

La chica seguía agitada, sus pulmones parecía le reventarian en cualquier momento, todo en ése instante le resultaba tan abstracto, tan irreal, era una incongruencia, algo disparatado.

¿Cómo era posible que un chico estuviera parado allí frente a ella pidiéndole ser quién llenará su soledad?

Todo comenzó hace dos meses, una semana y tres días para ser exactos...

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Rin leía por cuarta vez el libro que su amiga Souten le recomendó, pero no entendía un pepino lo que quería decir, simplemente no comprendía por qué La Odisea era tan complicada. Mataría a Souten, había asegurado que era una epopeya fascinante y entretenida que la llevaría a un mundo de fantasía y aventura atravez de la antigua grecia, ella sólo experimento aburrimiento y in dolor de cabeza. Jala las mangas de su blusa incómoda, ¿Por qué Souten debía ser tan artística?

Suspiró exasperada, se supone las chicas como ella, no bonitas y populares, eran listas, todos unos ratones de biblioteca pero... simplemente ella no entraba en ése cliché, era una completa cabeza dura para nada lista. Pero su amiga le sugirió que leyendo agilizaria su cerebro. Ni modo.

Acomodó sus lentes y se concentró en la lectura, pero no tardó mucho en perder el hilo de la historia nuevamente. Golpeó su frente en la mesa, ése era un ejercicio inútil. Varios murmuros a su lado le hicieron levantar la mirada.

-Típico- musita notando la razón del alboroto (éso no le gustaría a la bibliotecaria) -Todas se derriten cuando el trillado chico guapo entra en escena- hace una mueca de desagrado mientras apoya su cabeza en su mano y él codo en la mesa para poder contemplar cómodamente la escena.

Kohako era atractivo, muy atractivo. Él sí era un completo cliché de joven apuesto y popular en toda regla, con sus ojos claros, cabello negro y pues... era un chico rudo, callado además, según algunas chicas, muy atlético. Sin embargo, como una anti cliché, Rin no estaba enamorada de Kohaku, de hecho, nunca se había enamorado de los jóvenes atractivos y populares de su colegio, ella prefería lo diferente, la belleza más o menos magnética y mística. De todas formas el amor no era algo que le preocupara, es más, le encantaba ser tan libre emocionalmente, ver a su amiga Souten sufrir por su amor Shippo se le hacía de lo más cansado. Aveces eran la pareja más feliz y en un momentos cada uno le hablaban del cómo el otro le había hecho enojar para luego contentarse nuevamente. Verdaderamente ridículo. Ella jamás sería así.

Kohaku caminó analizando el estante de libros, tomó uno muy característico de los jóvenes que quieren hacerse pasar por expertos lectores pero que caen en el típico romance juvenil (No es que esté criticando el género, es más, me encanta, como pueden ver hasta escribo de él ^-^) luego de hojearlo se decide y se va con su séquito de admiradoras quienes suspiraban por él, era tan perfecto. Nuestra protagonista no pudo evitar reír, la secundaria realmente aveces era como una película para adolecentes ante los hijos avellana de la muchacha. Prefirió volver a su incomprensible libro, si no entendía nada al menos podría aparentar ser intelectual, es lo que se espera de una chica cómo ella después de todo. Tomó el libro.

Pero...

La joven es encandilada por un repentino rayo de luz, volteó hacia el lugar de donde creyó provenía ése molesto rayo de sol, no esperaba lo que encontró. Sentado dos mesas más adelante estaba un chico de extraño cabello lavanda, tenía en su boca un lápiz y alternaba su mirada al gran vitral que decora la parte alta de la vieja biblioteca y su cuaderno. En su mano derecha parece haber un reloj de pulso, brillaba con la luz natural que se filtra por la ventana. Parecía una escena de esas que Rin planteaba en su cabeza para sus incontables historias las cuales nunca escribía. Todo en cámara lenta, blanco y negro. Muy contemporáneo.

Rin se perdió en aquella visión romántica del joven misterioso, hasta que él volteó, entonces sus ojos se encontraron, el sonrió y ella se sonrojo. No sabía bien cómo corresponder ante el gesto amistoso, un chico le estaba sonriendo, uno que no era familiar o amigo. Era un completo extraño. Pero... ¿Si su sonrisa no era para ella?

Volteó a ver en varias direcciones intrigada por saber si era éso lo que allí ocurría, el joven soltó una risada. Rin se sonrojo aún más, él regresó su atención al vitral ,ella toma sus cosas, se marcha. Cuando el extraño voltea nuevamente, ya no se encuentra. Entonces cerró los ojos, volvió a verla, ella ya estaba en sus recuerdos.

¿No les parece extraño que alguien de quien no conoces nada se vuelva parte de tus recuerdos?

Sin darte cuenta en una mirada puedes encontrar aquello que buscas o... quizás no tenías idea necesitabas... en una sonrisa se puede encerrar todo un cosmos de sentimientos por encontrar y experimentar.

Nunca sabes quién puede llevar consigo tus fuegos artificiales, tus mariposas, tus suspiros...

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Día siguiente

《¿He caído en las redes del maldito flechazo?》 piensa Rin mientras su corazón se acelera, el joven de ayer permanece sentado en una banca contemplando el jardín del colegio. Rin no pudo evitar parar su andar y voltear a verlo. Él se percata de la presencia de la chica, le sonríe, ella igual.

-Hola- saluda reuniendo su valor para hablarle.

Él se extrañó, sonrió más ampliamente.

-Hola- contestó.

Ella jugaba con sus dedos buscando otra palabra qué decir. Él deseaba preguntar tantas cosas que no sabía por dónde empezar.

Las amigas de la chica interrumpieron el extraño momento, le pidieron se apresurara.

-Debo irme- anunció aliviada por la interrupción -Adiós- hizo una leve reverencia y se marchó.

Aquél extraño la vio partir con un anhelo en el corazón.

¿No les parece extraño cómo de repente comienzas a desear volver a ver a alguien que antes nunca fue parte de tus días?

Una vez que ésa persona entra en tus pensamientos, comienza a colarse en tus anhelos.

Quieres verle, luego hablarle, tocale, saber todo de él o ella.

¿Comenzará así el amor?
¿Que se necesita para que sea amor?

Continuará...

Espero les haya gustado mi pequeña sorpresa de san Valentín atrasado ^-^
Ojalá la estén disfrutando

Dedicada al amor de mi vida.

Nos vemos en el próximo episodio

Me despido, bye ♡

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