"El amanecer es siempre una esperanza para los hombres."
"Diecisiete"
Capítulo IX: La fragilidad de Ruby
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Ruby no supo muy bien cómo consiguió sobrevivir a tan tremendo resfriado. La fiebre duró casi dos días completos durante los que se dedicó a arrastrarse por el refugio como alma en pena, de la cama al raído sofá, del sofá a la cocina y de la cocina a la cama. Hasta que, finalmente desapareció y pudo reanudar su trabajo.
Pasaron tres semanas. El frente de lluvias abandonó el Royal Nature Park, revelando tras de sí un esplendor primaveral como Ruby no había visto jamás.
Aquel tono de verde, tan intenso y brillante en todas partes, refrescaba su mente. El aire era puro y el sol calentaba más cada día que pasaba. Ella, que siempre había pecado de perezosa a la hora de despertar por las mañanas, se levantaba con sólo comenzar a escuchar el canto de los pajarillos. Y, ¡qué remedio si volaban hasta su alféizar para tomar los primeros rayos de sol!
Por fin había conseguido establecer una rutina y adaptarse. Estaba orgullosa. Hacía una semana y media que no necesitaba recurrir a Diecisiete para nada.
Ella se autoabastecía con el quad.
Ella colocaba las cámaras nocturnas donde decidía y ella se desplazaba sola por el bosque, poniendo especial atención a posibles señales que le indicaran que se hallaba en territorio de osos, algo que sí tuvo que aprender de Diecisiete, ya que desconocía por completo cómo reconocer la edad de las marcas de las garras de los osos en la corteza de los árboles.
Distinguía el chillido de los alces, el rugido de los osos, el aullido de los lobos, el gruñido de los zorros...
Aquello le había venido realmente bien a la poca confianza que tenía en sí misma. Estaba sola, en una reserva natural rodeada de animales salvajes, y además haciendo trabajo de campo, algo para lo que nunca se creyó capaz.
Incluso, se había atrevido a subir a la Atalaya para instalar una webcam nocturna. La Atalaya era una torre de observación de aves, propiedad del Departamento de Conservación. Tras dedicarle la mayor parte del tiempo al control de los nuevos nacimientos de alces y lobos, Ruby se estaba volcando ahora en la investigación de su mentor.
Pero había algo en los apuntes de Ben que no encajaba, y Ruby estaba repitiendo todo el proceso de trabajo del hombre en otros puntos de la zona, y ese proceso incluía la grabación nocturna de imágenes.
Pasó buena parte de la mañana configurando la tasa de refresco de las cámaras para obtener buenas imágenes, y cuando terminó, descendió de la Atalaya con sumo cuidado, utilizando la escalera de madera, y portando una mochila a la espalda con su laptop y una maraña de cables y baterías.
Al pisar de nuevo tierra firme, secó su frente y sonrió.
Había terminado antes de lo previsto, de modo que al fin iba a tener una tarde libre, ¡su primera tarde de sábado libre desde que trabajaba en el parque! ¿Qué podría hacer? Podía pasar la tarde leyendo, mirando alguna película...
Lo cierto era que, pensándolo bien, la tarde se presentaba bastante deprimente, así...
Pero, de repente pensó en Jimmy y en su torpe oferta. ¿Habría partidos de fútbol todavía? Aunque no le gustara el fútbol podía pasar la velada charlando con los habituales de la taberna. Comenzaba a necesitar un poco de vida social, y ¿por qué no decirlo?, un par de cervezas también.
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Diecisiete (Dragon Ball Z/Z-Awards 2017 - Terminada)
FanficDiecisiete despierta solo y en un lugar desconocido justo cuando le reviven las Dragon Balls. Deberá aprender a vivir creyéndose desposeído de cualquier rastro de humanidad y desconociendo que la vida que le aguarda es más grandiosa de lo que cree h...
