12. Atracción

3.9K 321 132
                                        


"El amanecer es siempre una esperanza para los hombres."

"Diecisiete"

Capítulo XII: Atracción

..::::..

Días más tarde, Ruby regresó al Royal Nature Park. Lo hizo en la furgoneta del reparto, tal como había acordado con el amable conductor que la llevó a la estación el día que se fue y que se había ofrecido a llevarla de vuelta en su regreso.

Al llegar a la Central de los Rangers, lo primero que comprobó Ruby al descender de la furgoneta fue que el 4x4 de Diecisiete no estuviera a la vista. Suspiró, aliviada, y se dirigió entonces al garaje para recuperar su quad, el cual le costó arrancar debido al tiempo que había estado parado. Pero lo logró tras unos cuantos intentos y cerrar el paso de aire al carburador con la palanca de starter.

Lo dejó arrancado frente a la Central y aseguró a la parte trasera del asiento las diversas bolsas con ropa que había traído de casa de Logan y Annie, sujetándolas con varios pulpos elásticos.

Por último entró en la oficina para saludar brevemente. No estaba dispuesta a quedarse mucho rato por allí y dar lugar a encontrarse con Diecisiete de forma fortuita.

Pero entonces el Jefe se acercó a ella para darle algunas instrucciones.

—Cuando llegues al refugio debes recordar comunicárselo a Diecisiete. Tengo entendido que no le dijiste que te ibas —Ruby desvió la mirada. Se sentía como una niña a la que le dan una reprimenda—. No puedes hacer eso, Ruby. Él es el Ranger al cargo de tu seguridad. Además, está guardando en la cabaña una caja con material tuyo que llegó del Departamento, y tiene que llevártela.

—...De acuerdo —respondió ella, entre dientes.

—¡Llámale, Ruby, en cuanto llegues! ¡Se pondrá pletórico! —exclamó Jimmy, dedicándole una sonrisa de oreja a oreja.

Ruby frunció el ceño, sin entender a qué se debía tanta efusividad, y salió enseguida de la oficina.

***

El refugio olía a cerrado, de modo que la primera tarea a realizar era abrir ventanas y contraventanas. Estas últimas ya quedarían abiertas indefinidamente.

Puso en marcha el generador y, tras darse una ducha, se dispuso a deshacer su equipaje.

Con la segunda bolsa de ropa que había traído, más idónea para climas templados, su cajonera se llenó. Se hallaba pensando dónde guardaría el contenido de la tercera bolsa cuando...

—Esto no es mío... —susurró extrañada, al abrir la bolsa en cuestión.

En el trastero había tomado confundida una bolsa con ropa de Logan y Annie en lugar de la suya, que lucía el mismo logotipo y que había estado justo al lado. Esperaba que no la necesitaran. No podría avisarle hasta que regresara a la Central a por provisiones.

Ruby resopló. Eso de tener sus cosas en aquel trastero, apelotonadas junto a las de ellos, era una complicación.

La noche comenzaba a caer cuando la joven atrancó ventanas y terminó sus quehaceres.

Lo cierto era que esos quehaceres no eran importantes pero le habían servido de excusa para mantenerse ocupada y evitar llamar a Diecisiete. Pero no podía seguir ignorándolo por más tiempo. Tendría que informarle de su regreso, tarde o temprano. Se trataba de una instrucción directa del Jefe de los Rangers y debía obedecer. Era cierto que su seguridad estaba ligada a Diecisiete.

Diecisiete (Dragon Ball Z/Z-Awards 2017 - Terminada)Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora