"El amanecer es siempre una esperanza para los hombres."
"Diecisiete"
Capítulo XXXV: Un día tranquilo
..::::..
El día había amanecido despejado y, en la oficina de los Rangers, Flynn tomaba el primer café junto a Jimmy y Booz. Los dos últimos parecían ausentes aún. Jimmy no solía comenzar a trabajar tan temprano y Booz había acudido desde su puesto de vigilancia, en el cuadrante sur, para conducir uno de los tres coches especiales que iban a llevar a los niños en la ruta por el Parque.
La cafetera aún humeaba cuando se les unieron los técnicos del Decovisa: Alec, Mars y Nakai. Estos dos últimos eran los auxiliares de veterinaria que trabajaban en el Centro de Recuperación de animales bajo la supervisión de Adler.
La semana había sido muy tranquila. En la clínica no había habido nuevos ingresos, y los ejemplares que ya había evolucionaban bien y rápido. Era por esto que Adler había cedido a Mars y Nakai para acompañar la visita guiada de los niños del Sunnyside y dar las explicaciones pertinentes del recorrido.
Mars y Nakai eran nativos de los bosques. Mars era menudo y tenía una mirada penetrante suavizada con una sonrisa casi eterna. Nakai era gigante, fornido y serio. La piel oscura de ambos y sus cabellos largos y lacios delataban sus orígenes. Poseían una percepción de la naturaleza fuera de lo común, y eran reservados y silenciosos, pero muy trabajadores.
No solían tomar café, Mars y Nakai se decantaban por la infusión de raíz de sassafras, una planta que abundaba en el sotobosque de las proximidades del Centro de Recuperación, y a la que su tribu tenía gran tradición. Pero aquel día, allí estaban, vaso de café en mano, con bastante azúcar, eso sí, y escuchando la conversación distendida entre el Ranger y su compañero.
Era relajante salir de la rutina de vez en cuando y, aunque pasar el día con niños era estresante para la gran mayoría, también era lindo ver la ilusión reflejada en sus caras cuando divisaban algún animal. Los niños mostraban sus emociones más genuinas sin ningún tipo de temor o vergüenza, una capacidad se iba perdiendo con la edad.
—Espero que esos muchachos tengan más interés en la naturaleza que mis hijos —murmuró Flynn, que tenía dos. Alec alzó las cejas, sorprendido por el significado de sus palabras.
—Es curioso que tus hijos no sientan una conexión especial con la naturaleza, siendo su padre una persona que trabaja rodeada de ella —comentó el ayudante de Ruby. Flynn se encogió de hombros y sorbió su amargo café—. Aunque en mi caso fue al contrario: mis padres eran carne de multinacional y amantes de las comodidades de la ciudad. Cuando era pequeño, jamás me llevaban al campo. ¡Y miradme ahora! Vivo en el refugio yo solo, rodeado de bichos la mayor parte del año y pasando calor o frío extremos, dependiendo de la época.
—¿Y acaso lo cambiarías? —preguntó Nakai.
—¡Jamás! —exclamó Alec, convencido.
Un ruido de motor proveniente del exterior de la oficina llamó la atención de todos.
—Comienza el primer asalto... —suspiró Flynn. Los seis hombres depositaron sus vasos desechables en una papelera y emergieron de la oficina.
Casi en la misma puerta se había detenido un autobús de flota escolar. El calor que emanaba del motor contrastaba con el helor de la mañana que esperaban fuera amainando a medida que transcurrieran las horas. A fin de cuentas, aún no eran ni las nueve. Habían llegado con diez minutos de adelanto.
ESTÁS LEYENDO
Diecisiete (Dragon Ball Z/Z-Awards 2017 - Terminada)
FanfictionDiecisiete despierta solo y en un lugar desconocido justo cuando le reviven las Dragon Balls. Deberá aprender a vivir creyéndose desposeído de cualquier rastro de humanidad y desconociendo que la vida que le aguarda es más grandiosa de lo que cree h...
