"El amanecer es siempre una esperanza para los hombres."
"Diecisiete"
Capítulo XXXIX: Regresando a la vida
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—¿Vais a adoptar un niño? —exclamó Flynn, incrédulo.
Las caras consternadas de los presentes en la oficina de los Rangers miraban a Diecisiete como si lo que acababa de anunciar fuera una broma pesada de las suyas. Él se hallaba sentado en una silla frente al escritorio del Jefe sin hacer caso alguno a las expresiones que mostraban los demás oficiales
—Dos —corrigió el androide, levantando los dedos índice y corazón de su mano derecha.
Y con esa respuesta se miraron entre ellos. No podía ser verdad.
—No te veo dando biberones, pedazo de botarate —masculló Booz sujetando entre los labios un cigarrillo sin encender.
—Esos niños ya están criados, gilipuertas —respondió Diecisiete, apoltronado en la silla de forma desgarbada y dedicándole una sonrisa torcida a su "querido" compañero.
Booz ladeó la cabeza y le miró con odio, dispuesto a dirigirle una respuesta aún más hiriente, pero Flynn le quitó el turno de palabra.
—Te aconsejo que tengas cuidado con las armas, Diecisiete. He visto donde las guardas en tu casa, están demasiado al alcance de los niños. Te lo digo por experiencia.
—No hay problema —murmuró Diecisiete, con aire despreocupado—. Mi casa, mis normas. Puedo asegurarte de que si los atrapo intentando alcanzar una de mis armas, perderán las ganas de volver a hacerlo —añadió el androide.
La sonrisa de Diecisiete era tan macabra que Flynn, por un momento, temió por la integridad de esos niños. Él y Booz se miraron entre ellos, alarmados. ¿En serio aquel tarado iba a solicitar la adopción de dos criaturas inocentes?
El Jefe pareció leer el pensamiento de todos cuando dijo:
—Esto ha sido idea de Ruby, ¿verdad?
—Siempre tan perspicaz, Jefe —concedió el androide. Y colocó las manos detrás de su nuca.
El Jefe suspiró. Ya se lo temía. Diecisiete no tenía un instinto, digamos, demasiado paternal...
—Como sea, Diecisiete —replicó el jefe, frunciendo el ceño—. Respecto a la pregunta que has venido a hacerme: no creo que tu licencia de Ranger sirva para identificarte de forma eficaz en un proceso de adopción. Vas a necesitar tu identificación oficial —Diecisiete miraba un punto inconcreto en el calendario colgado de la pared mientras el Jefe le decía lo que ya se había temido—. Por cierto, ¿qué cojones has hecho con tus papeles? En el Departamento de Personal llevan esperando casi 4 años a que les lleves el resto de documentación. Y si han hecho la vista gorda durante tanto tiempo es porque yo me estoy dejando el cuello —el androide alzó una ceja y miró de soslayo al Jefe—. Estoy interviniendo por ti porque eres el mejor de todos aquí, ¡por mil diablos! Pero llegará un momento en que ya no podré seguir dando la cara y te retirarán la licencia —dijo el Jefe. Rescató su taza de café y tomó un par de sorbos antes de continuar—. Te suspenderán del cuerpo como sigas indocumentado. A veces parece que vivas bajo tu propia ley.
El Jefe finalizó la reprimenda pronunciando aquella frase mientras señalaba con el dedo índice a Diecisiete, que no se había movido un ápice durante la retahíla.
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Diecisiete (Dragon Ball Z/Z-Awards 2017 - Terminada)
FanfictionDiecisiete despierta solo y en un lugar desconocido justo cuando le reviven las Dragon Balls. Deberá aprender a vivir creyéndose desposeído de cualquier rastro de humanidad y desconociendo que la vida que le aguarda es más grandiosa de lo que cree h...
