VIERNES, JUNIO 29, 2018
La hora de clases estaba cerca a terminar y yo no podía estar más nervioso.
La salida que tuve junte a Arturo me hizo reflexionar una cosa. No sabía la razón por la qué Noah me había traicionado.
Buscarlo y decirle que quería hablar con él no iba a terminar bien. Una semana atrás lo intenté y lo encontré agarrado de la mano de alguien más.
Lo que iba a servirme más era enviarle un mensaje por Messenger.
Durante todas las clases no pensé en nada más que en la reunión que tendríamos. Designe el lugar, la hora y en mi mente traté de controlarme para no cometer ningún error.
Cuando la clase finalizó envié el mensaje tan rápido como pude y esperé una respuesta.
Como era costumbre, no tardó en responder.
"Te veré allá."
Las palabras se veían tan deprimentes después de la última conversación ahí mismo donde no habían más que corazones.
El apodo que había puesto a Noah seguía a pesar de que en parte, hubiésemos terminado.
A pesar de que ninguno de los dos hubiese hecho oficial eso era algo que se sabía. No había formar de perdonar a Noah.
O eso esperaba que pasara.
Quizá si lo repetía muchas veces en mi cabeza al final terminaría creyendo en eso. Pero sabía que no iba a pasar eso. Muchas veces me repetí que no me gustaban los chicos, sin embargo el resultado era que había salido con uno.
—Carven. Hoy es la fiesta. ¿Vas a venir?
Steve estaba ansioso por ir pero realmente a mí no me apetecía.
Era muy posible que después de la charla con Noah no iba a querer nada. Iba a sentirme asqueroso y lo único que podía hacer era llorar.
Esperaba que ese no fuera el resultado.
—No lo sé. ¿Te puedo avisar más tarde?
—Claro, guapo.
A pesar de que supiera que me gustaban los chicos continuaba tratandome de la misma forma que antes. Llamándome "guapo" o alguna otra cosa que me hiciera reír.
—Bien. Adiós.
Antes de salir me lanzó un beso.
Salí del salón sin buscar a nadie pero encontrando a Dakota. La chica tenía en su rostro una expresión de furia por lo que decidí no acercarme tanto.
La chica era una completa bestia estando tranquila, y cuando estaba enojada parecía un demonio sacada del mismo infierno.
—Hola.
—Carven. Estoy muy enojada…
A duras penas podía distinguir lo que decía porque hablaba muy rápido. Eso era lo que le pasaba cuando se enojaba.
—¿Quieres ir a mi casa y explicarmelo?
Noté cierta duda en sus ojos por lo que al instante comencé a hacer algo para remediarlo.
—Si no quiere ir, no es necesario...
—Cállate. La única condición es que debes comprarme un helado como en los viejos tiempos.
—Como en los viejos tiempos.
Nos fuimos caminando abrazados mientras por mi mente pensaba lo que le sucedía a Dakota para que estuviera tan enojada.
***
—¿Emilio te hizo eso?
Dakota asintió mientras lamía la cuchara que estaba ya sin helado. Se veía muy indignada por lo que sucedía con Emilio y no podía no estarlo.
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Estancado en tu mirada.
RomanceCuando Carven descubre a su novio, Noah, siendole infiel su mundo cae a pedazos. A pesar de las peleas y los gritos que ambos tenían de vez en cuando, Carven nunca se hubiera imaginado que él le haría algo por el estilo. Devastado, Carven deberá dec...
