Capítulo 42.

578 56 1
                                        

DOMINGO, AGOSTO 13, 2018.

Dakota me miraba desde arriba de las escaleras. Su vestido rojo, permitía que su cuerpo resaltara y su estatura resaltara mucho más que a diario.

No había visto a mi amiga en un par de días y, por alguna razón, eso se sentía mal. Había existido una época antes de Noah, en la que casi siempre Dakota y yo nos veíamos. Nuestra relación era tan fuerte que era casi todos los días, y si no teníamos nada de que conversar, la compañía entre ambos era lo único que nos importaba. Pero debido a todos mis errores, fue algo que no volvió a suceder.

Tenía bastante claro que. si la idea de Arturo funcionaba, vería a Dakota todos los días. Y eso me aterraba de gran manera.

—Carven, ¿viniste con tu mejor traje?

—Siempre dejo lo mejor para tus padres —comenté sonriendo.

Dakota me ofreció su mano y permitió que la besara. Al soltarla, pude notar una risa proveniente de sus labios. Llevaba un pintalabios de color rojo, que la hacía brillar mucho más, y combinaba con su vestido. Dakota no utilizaba maquillaje en exceso diariamente, sin embargo, ese día era una excepción.

Dakota era una chica elegante, a pesar de que no siempre lo demostrara, ella tenía claro cómo comportarse ante una celebración o una fiesta. O una cena elegante con sus padres.

Y esa, era una de las cualidades que casi nunca demostraba ante la gente.

—Arturo, ¿está aquí?

—Dijo que se adelantaría. Ya sabes que últimamente no hablamos mucho.

Lo tenía claro.

Arturo me había explicado sin profundidad su problema, pero había detallado como había afectado en su vida. De manera lamentable, Dakota había sido una de esas personas.

Su hermano ya no tenía la misma relación que un par de años atrás. Pero ambos habían sufrido tantos cambios en su vida, que los habían distanciado. Fui consciente de esto, ya que casi siempre me vi envuelto en la relación que tenían.

—Mis padres contrataron al chofer, pero me dejaron la opción a mí para utilizarlo o no —dijo, sonriendo. —Y yo te dejo la opción a ti.

Los padres de Dakota tenían trabajos estables y bien pagados lo que le permitían tener muchos caprichos en las vidas de sus hijos.

—¿Qué tal si conduces hoy tú? Quiero conversar un poco antes de llegar a la cena.

—Para mí será todo un placer, conducir para ti.

————

Me gustaba estar al lado de Dakota, cuando conducía. Desde los catorce, Dakota había comenzado su curso de manejo, y a los quince sus padres le habían pagado su licencia de conducir.

Muy pocas veces conducía, ya que siempre tenía alguien que lo hiciera por ella, pero cuando lo hacía, podía sentir lo bien que se sentía.

—Cuando Emilio me explicó un poco de tu historia con Noah, me sorprendí todo lo que habían pasado. Quizá porqué pasé lo mismo con él.

Dakota me miró. Ambos habíamos pasado casi por la misma situación, y yo todo el tiempo la había criticado sin darme cuenta de que estaba haciendo lo mismo.

Durante toda mi relación, había sido un hipócrita. Mi amiga estaba pasando por lo mismo, pero cada vez que me lo comentaba trataba de ignorarla o cambiar de tema. Mi mente en esos momentos me decía que la relación de Dakota y Emilio no iba a llegar a ningún lado, y era irónico porque ellos continuaban siendo novios.

Estancado en tu mirada.Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora