DOMINGO, 03 DE JUNIO, 2018
En cuanto me subí al coche, conduje sin saber a dónde ir con el único motivo de salir de esa fiesta. Mis amigos habían intentado detenerme, pero creo que empujé a uno de ellos haciendo que cayera al suelo.
Estaba nervioso, sintiendo como mis manos podrían soltar en cualquier punto el volante, y terminaría en una tragedia. Grité tanto como pude hasta que quedé sin voz, y mi llanto se había intensificado.
Giré y me estacioné en un rincón de la calle.
Bajé del coche como pude, cayendo de rodillas contra el suelo.
Mi mente volvía a pensar una y otra vez más en Noah y Kate, y por más que golpeaba mi cabeza intentando parar el dolor no funcionaba. Llevé mis manos hacia mi rostro y luego hacía mi cabello, agarrándolo con tanta fuerza, queriendo arrancarlo.
Para luego gritar otra vez.
Cualquier persona que saliera o me viera, iba a creer que estaba loco, pero no me importaba. Caí al suelo sobre la tierra y seguí llorando y maldiciendo su nombre.
Odiando el día en que había ido a su casa por primera vez.
Odiando cada palabra que me había dicho.
Odiando cada uno de los besos que habíamos tenido, y todo el tiempo que estuve.
Quería vomitar, mi estómago me ardía y empezaba a sentir un peso en mi garganta.
Suspiré, e intenté calmarme.
Pero por más minutos que pasaran, y por más que lo intentaba, no podía hacerlo.
Mi pecho ardía con tanta fuerza, que sentía que en cualquier momento podría explotar. Que mi corazón explotaría y, dolorosamente, moriría.
Y quizá, eso fuera mejor, porque estaba harto de él. De mí, y de la manera en la que me sentía. Me arrodillé y golpeé el suelo una y otra vez, hasta que los nudillos en mi mano empezaron a sangrar.
Me quedé en el suelo, varios minutos, pensando en él. Pensando en Noah, y como había pasado todo eso.
No lo entendía.
Nuestra relación no era lo mejor, pero éramos buenos juntos. Nos complementábamos de una manera que no lo había hecho con nadie más.
Durante casi un año, él se había convertido en mi vida. Anhelaba lo que él quisiera, lo apoyaba cuando pudiera, y al despertar mi primer pensamiento era él.
Y a pesar de las peleas, esas pequeñas cosas me hacían entender que todo estaba bien.
Que estaba infinitamente enamorado de él, y que no quería que nada entre nosotros terminara. Pero entonces, ¿por qué todo tuvo que acabar? ¿Por qué no pensó mejor antes de hacer cualquier estupidez?
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Estancado en tu mirada.
RomanceCuando Carven descubre a su novio, Noah, siendole infiel su mundo cae a pedazos. A pesar de las peleas y los gritos que ambos tenían de vez en cuando, Carven nunca se hubiera imaginado que él le haría algo por el estilo. Devastado, Carven deberá dec...
