VIERNES, AGOSTO 24, 2018
Pensar en una vida sin mis padres fue una idea que me aterró múltiples noches. En un principio, creí que no sería capaz de hacerlo. Eran mi familia, a pesar de su comportamiento, no deseaba irme de su lado. Quería que cambiaran. Que lo hicieran por mí.
En mis más grandes pensamientos, siempre lo hacían por mí. Me aceptaban tal y como era, y todos éramos más felices. A veces, mi hermano volvía, y finalmente nuestra familia se encontraba reunida.
No fue como yo esperaba.
Estar viviendo junto con Dakota y Arturo era algo en lo que había pensado pero que realmente no creí que sucedería. Todos me habían recibido bien, y agradecía eso. A pesar de que faltaran pocos días para irme, estar con las personas más cercanas a mí me permitía relajarme un poco.
Tenían una habitación de huéspedes, que era el lugar donde había colocado todos mis objetos, y en el cual debería dormir. Sin embargo, la mayor parte de los días estaba durmiendo en la cama de Arturo.
La primera noche, ambos nos habíamos quedado hablando hasta bastante tarde, riéndonos de nuestras vidas y nuestros problemas. La segunda, nos habíamos quedado jugando en su Play Station hasta casi la mañana, y fue cuando me propuso algo:
—Puedes quedarte a dormir conmigo si quieres. Lo has hecho antes.
No tenía claro el porqué, pero acepté. Fue tal y como la primera vez dormimos juntos. Él me abrazaba, y yo dormía con mi cabeza en su pecho. Y eso se volvió a repetir y tenía claro que el tiempo que continuara en esta casa seguiría haciéndolo.
Arturo era mi amigo, pero al parecer ambos nos necesitábamos más de lo que pensábamos.
Y tenía bastante miedo, sobre Arturo y lo que el viaje implicaría para nuestra amistad. Mi hermano me había dado una fecha para viajar finalmente. El 10 de septiembre.
Esa noche nos habíamos quedado Dakota, Arturo, y yo. Tal y como en los viejos tiempos. Pero ese mensaje me hizo darme cuenta de que ya no era así. Y que todo eso iba a acabar mucho más rápido de lo que imagine.
—Ca, ¿estás bien? —preguntó Dakota.
Sus padres estaban en la casa, solo que ya estaban durmiendo. Nosotros tres estábamos en el salón jugando Monopoly.
—Ya tengo fecha para viajar.
Tanto mi amiga como su hermano se sorprendieron. Dakota sonrió y continuó preguntando un par de cosas. Arturo simplemente me miró.
—Si te soy sincera, siempre creí que nuestro último año de colegio estaríamos juntos. A pesar de todo —sonrió mi amiga.
—Créeme, yo también.
Arturo se levantó a buscar algo para beber, dejándonos a solas un momento.
—No es por ser curiosa Ca, pero, ¿se lo dijiste a Noah?
Noah.
Pensar que todo había comenzado con él, y que de una u otra manera gracias a él es que estaba yendo a vivir a otro país. Sin embargo la respuesta era no. Él no lo sabía, ni tampoco tenía claro de si se lo contaría.
—No. Y creo que no lo haré.
—¿Crees que lo extrañaras?
—No lo sé, Da. Sabes que de una u otra forma aún no había podido alejarme de él. Siento que su recuerdo me va acompañar por mucho más tiempo del que creo. No sé si estoy listo para verlo por última vez.
—Cualquier decisión que tomes, estaré ahí para apoyarte.
—Lo sé.
Dakota me miró, y vi como sus ojos empezaban a brillar. Sabía que tenía ganas de llorar, al igual que yo.
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Estancado en tu mirada.
RomanceCuando Carven descubre a su novio, Noah, siendole infiel su mundo cae a pedazos. A pesar de las peleas y los gritos que ambos tenían de vez en cuando, Carven nunca se hubiera imaginado que él le haría algo por el estilo. Devastado, Carven deberá dec...
