SÁBADO, ABRIL 29, 2017.
Estaba listo para salir.
Sentía una clase de excitación y nerviosismo ante la fiesta a la que iría.
Con 15 años no había ido a una fiesta. Había tomado alcohol muchas veces con un par de amigos pero nunca había ido a una fiesta. Con chicos en ella.
Eso me preocupaba. No quería cometer ningún error que me llevará a las profundidades de la gente. No quería estropear mi vida por lo que había diseñado una pequeña lista de requisitos para mí si es que de verdad quería ir a esa fiesta.
1. No mires a los chicos. Enfocate en las mujeres.
2. Trata de no entablar conversación con un chico guapo, podrías intentar hacer algún tipo de estupidez.
3. No tomes demasiado.
Simple. Todo eso lo hacía prácticamente todos los días sin necesidad de alguna fiesta. Tenía que evitar que me descubrieran.
Que descubrieran que no me atraían las chicas.
Prefería simular algo que no era a decir la verdad. No quería que nadie me juzgará, no quería que se alejaran de mí simplemente por ser como era por lo que prefería guardarme todo lo que era en realidad para mí. Sabía que era un error, pero le tenía miedo a todo lo que fuera después de que dijera la verdad a todos.
“¿Listo para la fiesta?”
Mi amiga me había enviado un mensaje. Ella creía que mi vida era diferente, que yo era alguien extrovertido. Es lo que hacía creer a la mayoría de la gente para ocultar mi timidez y mi inseguridad.
“Demasiado. Vienes por mí, ¿cierto?”
Aún no entendía como era el asunto de las fiestas. Tenías tu entrada, se la entregabas a alguien y ¿ya está? Era una de las tantas preguntas que respondería esta noche.
Ya eran casi las nueve de la noche pero yo ya me había estado preparando desde las cinco. Había elegido que ropa utilizaría, me había duchado y lo más importante. Había estado preparándome para bailar.
Así era. Un chico de 15 años apenas conocía ciertos movimientos que igual lo hacían lucir como un robot.
“Paso por ti en diez. Espérame afuera.”
Me levanté de la cama intranquilo sin saber que hacer hasta esperar que mi amiga llegara. Caminé de un lado a otro mientras revisaba en mis bolsillos para asegurarme de que tenía lo necesario.
Billetera, entrada, llaves y lo más importante. Un condon.
No estaba seguro de si usaría aquel último pero prefería muchas veces prevenir que lamentar cualquier incidente.
Una última vez me miré al espejo asegurándome de que me encontraba presentable como para salir.
Lavé unas vez más mis dientes antes de salir de mi casa.
Mis padres estaban enterados de que iría a una fiesta aunque había costado bastante pedir permiso. Ellos preferían que pasará en mi casa viendo películas o leyendo un libro antes de que saliera. Inclusive preferían que fuera a dormir a la casa de mi hermano.
Y eso ya era otro extremo.
Mis padres habían tenido una gran pelea con mi hermano mayor. Aún no sabía cuál era la razón pero gracias a ellos mi hermano prefirió vivir en otro lugar.
Mientras esperaba a mi amiga enviaba un mensaje a Steve.
“Así que no irás. Me sorprendes.”
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Estancado en tu mirada.
RomanceCuando Carven descubre a su novio, Noah, siendole infiel su mundo cae a pedazos. A pesar de las peleas y los gritos que ambos tenían de vez en cuando, Carven nunca se hubiera imaginado que él le haría algo por el estilo. Devastado, Carven deberá dec...
