Capítulo 91

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Este año al llegar Navidad tras mucha pena al dejar atrás a Isel, León y Jordi, y tras mucha insistencia de mi hermano, viajamos a Tenerife.

Hacía tantos años que no venía en Navidad a la isla que ya me había olvidado del calor sofocante que hay en Tenerife en pleno mes de diciembre.

Los titos Joel y Dani se comen a besos a Laia y Lara. Casi no las ven nunca y cada vez que lo hacen están mucho más grandes que la vez anterior.

Dejo pasar el día de Navidad así más familiar, pero no dejo que llegue fin de año para ir directamente al grano y preguntar a Joel y Dani que es lo que me tienen que contar tras tanta insistencia en que vengamos a Tenerife estás Navidades.

-Todo esto de las Navidades en familia es muy bonito y eso, pero hay algo que me queréis contar y me estáis ocultando. ¿Qué pasa? ¿Os vais a casar? ¿Vais a adoptar un bebé? ¿Alguno se muere?
-Qué exagerada hermanita.
-Sí me lo ocultas es importante.
-Vale. Te lo cuento. Te acuerdas de Alejandro y Adrián, ¿no?
-Cómo para no. ¿Qué pasa con ellos?
-Van a tener un hijo.
-Ah, pues bien. Me alegro por ellos. Aunque qué raro que les den un niño tan rápido y sin estar casados.
-No, no. No van a adoptar.
-¿Entonces? Porque como no lo caguen me diréis.
-No está embarazado ninguno claramente, pero la ex de Adri sí lo está de uno de los dos.
-Creo que prefiero no saber más. ¿Y yo que pinto en todo esto?
-No sé, pensamos que querrías saberlo.
-¿Para eso me hacéis volver a Tenerife? ¿Para decirme esta tontería?
-Puedes volver a Lleida cuando quieras.
-No, ya nos quedamos.

...

Fin de año llega rápido. Y aunque no pensaba salir a ninguna parte Adri y Alejandro nos insisten a Àlex y a mí en que salgamos hoy y que ellos cuidan de las mellizas. Qué así se van acostumbrando a cuidar a un niño pequeño.

Finalmente les hago caso y salgo con Àlex y con Joel y Dani por ahí para celebrar la llegada del 2022.

La noche va muy bien, hasta que casi a las 00:00 Àlex nos saca al aire libre y al llegar las doce y empezar el nuevo año no puedo evitar sonreír.

-¿Qué te pone tan feliz?
-Hace ya cinco años aquí mismo me pediste que me casara contigo. Estabas tan nervioso, y tan seguro a la vez. Solo llevábamos 6 meses juntos. Y hoy tenemos ya dos hijas de casi 3 años, vamos para 4 años de casados y estamos buscando nuestro tercer hijo que se hace esperar.
-Es verdad. Estabas tan guapa esa noche. Y tu familia nos volvió tan locos cuando les contamos que nos íbamos a casar.
-Mi familia está loca. Y de mis primos soy la primera que se casa. Aunque parece bien poco haberles importado. Casi ninguno vino a nuestra boda. Pero bien que les interesó saber que iba a ser madre.
-Ven, vamos a casa con las niñas.

Como respuesta le beso. Un beso simple y sin doble sentido, ni segundas intensiones. No siempre vamos a querernos arrancar la ropa a pedazos.

Volvemos a casa de mi hermano y mi cuñado. Y una vez que llegamos Alejandro y Adrián se van para dejarnos solos con ellas. Nuestras princesitas están dormidas en nuestra cama, así que nos cambiamos y nos metemos en la cama junto a ellas.

Hacía tanto que no dormía con las niñas en la cama con nosotros. Es raro, y me trae recuerdos de los primeros días de vida de Laia y Lara. Me era imposible dejarlas en la cuna. Era tan agradable tener a mis dos bebés pegadas a mi cuerpo, en el que habían estado hasta hace nada dentro.

Quiero repetir esa experiencia pronto con un principito esta vez, pero ahora que lo queremos y lo buscamos no llega. No me quedo embarazada. Nos es imposible. Pero ya llegará pronto.

-Bells.
-Dime Àlex.
-No llores. Tendremos otro antes de lo que pienses.

Me dejo dormir con Laia pegada a mí hecha una bolita y con Lara igual con Àlex. Mis bebés están tan bonitas así dormiditas. Mis princesitas.

...

Tras Reyes donde Laia y Lara mueren con los regalos de los titos Joel y Dani, volvemos a casa. Mi hermano me pide que vuelva pronto, pero no sé cuándo podré volver.

Àlex vuelve a la rutina de entrenos, yo a mi rutina de escribir. Cada vez llevo mejor la presión de la editorial y me llevo mejor con estos.

En 9 meses Lara y Laia empezarán en el colegio. Dentro de un mes cumplirán 3 añitos y no quiero despedirme todas las mañanas de mis pequeñas. Se me están haciendo muy mayores demasiado rápido. Y solo van a empezar el colegio. Cuando tengan novio me da un infarto y a Bells la entierran de lo exagerada que es.

Se me va a hacer muy duro cuando empiece la temporada y llegué luego septiembre. Mis bebés a clase, y tener que cuidar de Isel y León un último año hasta que empiecen también en el colegio el año que viene. Qué sola voy a estar por las mañanas dentro de un año.

Ahora sólo puedo disfrutar de mis hijas hasta que las tenga que llevar al colegio en septiembre y no pensar en más nada, ni en el libro, ni en el no embarazo, ni en nada.

Poder disfrutar del poco tiempo libre de Àlex junto a nuestras pequeñas ni tiene nombre. Es una maravilla. Las niñas le quieren tanto, y yo ya sin él no le veo sentido a mi vida. No le encuentro ganas a seguir adelante si él no está a mi lado. Pero sé que está ahí, orgulloso de todos mis éxitos aún estando en la otra punta del mundo. Le amo. Él es la luz que ilumina mi vida, y el camino a seguir para ser feliz en esta y en todas las vidas que me queden a su lado.

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Bueno, pues ya estoy aquí de nuevo. Espero que os guste porque ya quedan pocos capítulos.

El Destino Llama A Tu Puerta. (EDLlATP 1)Donde viven las historias. Descúbrelo ahora