44

4.3K 227 41
                                        

Misty está sentada en el borde de la cama. Lleva una camisa azul con botones negros y un jean negro, unas converse negras y el cabello va recogido. Es la ropa que le estuve pasando a ella y a Penélope para que usaran. De esta forma se ve mucho más bonita que de costumbre. En las manos tiene un paquete de galletas oreo y le queda menos de la mitad. Ella está mirándome fijamente mientras le hablo.

-¿Y que me dices? -pregunto, le saco una galleta del paquete y la meto en la boca.

Paso un tiempo desde que me sentí así de activa una mañana. Ha pasado mucho.

-¿Por que quieres salvar a Red Velvet, Venecia?

Su boca pronuncia mi nombre con delicadeza, como si fuera la primera vez que lo dice y tuviera miedo de equivocarse.

La miro confundida, ladeando levemente la cabeza a un lado. ¿Como que porque? ¿Acaso no es obvio? Tal vez ya hemos perdido hasta el último gramo de bondad que nos convertirmos en personas que dejaron de sentir algo por nadie más que nosotras mismas. Quizás, al final de todo, si somos como las demás.

-Por que es lo que debemos hacer. -Es lo correcto.

Misty baja la cabeza, toma aire y vuelve a levantar la vista:

-Lo que en realidad te pregunto es ¿Que es lo que te hace ver a Red Velvet distinto a las otras chicas que seran vendidas en la subasta?

Quizás soy egoísta

-No hay otra razón... ¡Red Velvet es nuestra compañera!

-Venecia.

No puedo... debemos ayudarla.

-Venecia, te conozco muy bien. ¿Que ocultas?

No, por favor no me hagas decirlo... Ella alza una ceja, esperando, y yo bajo la cabeza. Misty. Jamás podré engañar a Misty.

-Red Velvet sabía de Jay Loncaster y se lo guardo para ella. Jamás nos delató aunque eso podía provocarle un gran problema si se sabía que ella conocía neutro secreto. -susurro. -Ni siquiera ahora ha abierto la boca, cuando eso podría favorecerla y ponerme a mi en una mala posición.

No espero que esté favor sea gratis. De hecho, me imagino que guarda silenció esperando que yo sienta culpa y vaya a su rescate. Si ella llegara a abrir la boca mi posición en la casa perdería valor y regresaría a ser una más, ¿Y eso de que le serviría a ella?

-Necesito que saquemos a Red Velvet de la casa.

-¿Que has dicho que? -explota Misty, levantándose de golpe y sobresaltándome -¡Venecia! ¡Esto es ridículo! ¡Yo pensé que querías ayudarla por bondad no porque te sintieras en deuda!

-¡Pero lo estoy!

-¡Lo mejor que te puede pasar es que la manden a la Antártida!

Me acerco a la cama y me siento, soltando un suspiro. Es tanto la presión que siento por hacer las cosas que me estoy perdiendo a mi misma. Se que llegue más alto de lo que esperaban de mi pero aún asi no alcanza. Quiero más. Todo lo que tengo no es suficiente y necesito cada día probarme.

-Necesito que me ayudes a sacarla de aquí -digo en voz pausada y serena -pero si te rehusas entonces lo haré yo sola y correré todos los riesgos que haga falta.

Incluso si eso acaba con mi relación con Jen

-Quemare todos los puentes si hace falta pero me niego a vivir con eso en mi conciencia.

-Venecia, no me provoques -dice con tono de amenaza -Detente.

-No, Misty, tú no me provoques.

MENTIRAS CRUELES: Yo Soy TuyaHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora