Misty estaba sentada al pie de mi cama cuando desperté a la mañana siguiente.
-Tienes que hablar con El Jefe.
Puse dos dedos encima de mi garganta. La última vez que revise estaban empezando a aparecer las primeras marcas.
-También le vas a tener que contar que fue quien te ataco. -susurro -Ese chico no puede regresar a este lugar. Nos va a causar más problemas.
Asentí.
-Iré a llamar a Ashton para que venga a verte. -me dice Misty.
Su mirada demuestra lo aliviada que se siente porque haya aceptado fácilmente, como si hubiera esperado tener que convencerme para que le hiciera caso.
Es mejor tener la confianza del Jefe de que no lo traicionaremos.
No soy estúpida. Sé que es mejor irse de aquí en absoluto silencio y no causarle problemas. Si hiciéramos eso jamás nos dejaría en paz.
-No tienes que hablar demasiado. ¿De acuerdo?
Su tono es demasiado serio, casi preocupado, y sus ojos, intensos.
Misty sale de la habitación, dándome una última mirada insegura antes de cruzar por la entrada, y me quedo sola. Las demás chicas ya se marcharon a desayunar pero yo todavía sigo en cama. Paso mi mano por mi cuello, probando, y cierro los ojos al sentir dolor.
Levanto las sabanas, arrastro las piernas fueras de la cama y me levanto en silencio. Hace cada vez más frio, la calefacción apenas si funciona, y mis remeras son demasiado delgadas que apenas me protegen. Me ato el cabello, me lavo los dientes y luego la cara. Al mirarme en el espejo noto que mi aspecto es peor de lo que era cuando me fui a acostar. No hay mucho que pueda hacer al respecto. Es lo que hay.
-¡Venecia! -llaman.
Saco la cabeza fuera del baño y miro a Misty. Ella me hace unas señas para que salga y me junto con ella en la puerta.
-El Jefe pidió verte, Venecia. Dijo que quiere hablar... se veía muy enojado.
Abro la boca para preguntarle pero ella me empuja hacia delante con una mano en mi hombro y me obliga a caminar a su lado. Misty toca la puerta del Jefe, espera a escuchar "adelante" desde el otro lado, abre la puerta y entramos juntas.
-Creo que lo sabe. -me dice al oído, frunciendo el ceño.
-Misty, vete.
Aprieto los labios. Ay, no puede ser.
Miro a Misty.
-No le voy a morder, Misty. Vete.
Eso dice... pero no le creo.
Misty me lanza una mirada dudosa y asiento. No quiero que tenga problemas por mi culpa.
Lleva puesto una camisa azul marino y un saco negro. Él le lanza una mirada a mi cara, creo que más molesto que antes, y saca una botella de wiski de debajo de la mesa. Su mirada se coloca en mi cuello, observándome detenidamente, y suelta un suspiro.
-Kevin no aprende más. -murmura llevándose la botella a la boca y tirando la cabeza hacía atrás. Suelta un gruñido, con los ojos apretados y luego me lo ofrece. -Bebe. No me molesta compartir.
Sacudo la cabeza, negando.
-Bien. Como quieras, Fresa.
No respondo.
-¿Te intento ahorcar porque lo deje en la habitación del castigo? -hace una breve pausa -¿O fue porque intentaste dispararle?
Se inclina hacia adelante.
ESTÁS LEYENDO
MENTIRAS CRUELES: Yo Soy Tuya
Literatura FemininaÉl la desea como nunca le paso con nadie... Ella sólo quiere usarlo para escapar... ESTA HISTORIA FUE ESCRITA EN EL AÑO 2019 Y EDITADA EN EL AÑO 2021 Y PRINCIPIOS DEL 2022. ESTA PROHIBIDO CUALQUIER COPIA PARCIAL O TOTAL DE ESTA NOVELA. NO QUIERO NIN...
