Cuando su coche decide prenderse fuego, Jill se queda tirada en mitad del desierto. Con suerte, batería y cobertura puede ponerse en contacto con Maddie que le da una solución.
N5, su banda favorita está de gira por EEUU y el padre de su amiga es el...
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Noto como Tom me atrae hacia él y me deja apoyar mi cabeza sobre su pecho. Yo permanezco quieta y callada, mientras él me susurra una disculpa por su comportamiento durante el viaje. ¿Por qué mi corazón está latiendo tan rápido?
― Pues no parece que se lo hayan pasado mal ― oigo a lo lejos.
― Pues no, la verdad es que pensaba que se habrían matado entre ellos, esto es bastante sorprendente.
Abro los ojos y veo a Dean y a Graham en el sofá de enfrente, así que son ellos los que hablan. Alzo la mirada y veo que sigo recostada en el pecho de Tom, que sigue dormido. Me levanto con cuidado de no despertarle y me tropiezo con la botella vacía de Whiskey. Dean y Graham me miran.
― Parece que la Bella durmiente se ha despertado ― dice Dean.
― Y sin necesidad de un beso ― añade Graham guiñándome un ojo. Ambos rompen a reír.
― Cierra la boca ― oigo a mi espalda.
Confirmamos que la estrella del rock se ha despertado. Ambos vuelven a estallar en carcajadas.
Me dirijo a la cocina para prepararme un café, sorprendentemente no me duele la cabeza y ya estoy más tranquila respecto a la firma del libro.
― ¿Qué tal en el casino? ― pregunto tratando de cambiar el tema de conversación mientras enciendo la cafetera y saco las cápsulas.
― Oh, no señorita Williamson, no nos cambies de tema ―me dice Graham sonriendo maliciosamente ―. Queremos detalles.
― Bebimos Whiskey y nos quedamos dormidos en el sofá. Ahí tienes tus detalles ― dice Tom antes de bostezar ―. ¿Me pones a mí otro café, Jill? ― me pregunta mirándome a los ojos. Asiento mientras saco otra taza ―. Con leche por favor ― añade.
― No me lo creo ― dice Graham con esa sonrisita que en estos momentos me irrita bastante.
― Puedes hacer lo que quieras ― le contesto mientras le tiendo el café a Tom y me preparo el mío ―. Eso es lo que pasó, pero estoy dispuesta a escuchar lo que tú crees que ocurrió, igual me das una buena idea para un libro ― añado desafiante.
En ese momento entra el señor Smith en el autobús. Intenta poner cara de enfadado, pero se ve que está muy feliz. Creo que la señora Smith va a estar muy contenta con ese viaje.
― Chicos, sabéis que mi trabajo es conducir el autobús, ¿verdad? ― pregunta con ceño, pero con un amago de sonrisa en sus labios.
― Sí ― contesta Dean tras mirar a los otros dos.
― ¿Y por qué tengo la sensación de que soy vuestra niñera? ¡Ah, sí! ― añade antes de que nadie pueda decir nada ―. Porque Liam, sí, vuestro agente, me llama a mí para que os diga que mováis el culo a la prueba de sonido porque, como no puede ser de otra forma, vosotros estáis muy ocupados haciendo nada para contestar sus llamadas ― Yo estoy de pie en la cocina tomándome el café, viendo como el señor Smith intenta ser severo ―. Y tú, Jill, no sonrías así ― añade. Mierda, ¿qué he hecho yo? ―. Madison sigue esperando tu llamada y me ha dicho que en cuanto te vea te va a... ― el señor Smith se calla cuando se abre la puerta y sale una chica alta, rubia y de ojos azules seguida de Alan.