Cuando su coche decide prenderse fuego, Jill se queda tirada en mitad del desierto. Con suerte, batería y cobertura puede ponerse en contacto con Maddie que le da una solución.
N5, su banda favorita está de gira por EEUU y el padre de su amiga es el...
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― Hola, papá.
― Jilly, gracias... Gracias, de verdad ― me dice con una voz más ronca de lo que recordaba, claro, que en 15 años la gente puede cambiar...
― ¿Por qué?
― Por llamarme, por querer hablar conmigo, aunque me odias.
― No te odio, te aseguro que nunca te he odiado ― le digo.
― Deberías hacerlo, he sido un mal padre y jamás me lo perdonaré Jilly, te lo aseguro.
― Papá, yo... ― suspiro y Tom me vuelve a apretar la mano para darme fuerza ―. Mira, no sé qué decirte, han pasado 15 años y... no me gusta lo que recuerdo de ti.
― Lo siento, sé... sé que os hice daño... y créeme cuando te digo que me arrepiento todos los días de mi vida.
― ¿Cómo ha ocurrido el accidente? ― pregunto intentando cambiar de tema.
― Estaba yendo a una reunión de... alcohólicos anónimos, porque, aunque llevo años sobrio para mantener el trabajo... me obligan a seguir yendo, y según parece un coche me atropelló... y se dio a la fuga, realmente no recuerdo que eso pasara, es... es lo que me han dicho los agentes cuando he despertado ― me contesta. Noto que le cuesta hablar, y empiezo a notar que se me forma un nudo en la garganta.
― ¿En qué trabajas?
― Ayudo en el restaurante de Sean... ya sabes, el padre de los amigos de tus hermanos... Me paga lo justo para vivir... para evitar tentaciones y yo ayudo en sala o en cocina, donde me necesiten ― comenta y noto un tono alegre en su voz. Sean es para mis hermanos como el señor Smith para mí con la diferencia de que Sean y mi padre han sido amigos desde los diez años o así.
― ¿Por qué nunca nos has llamado? ¿Por qué si lo estabas intentando tanto no te has preocupado por ninguno de nosotros?
El nudo de mi garganta se aprieta más y más.
― Me daba vergüenza... he mantenido el contacto con tu madre... Al principio era Sean el que la informaba y... poco a poco me di cuenta de que ella que me había visto en mis peores momentos... se merecía ver cómo mejoraba.
― Por eso sabía que habías tenido el accidente ― murmuro más para mí que para él. Noto que los ojos se me empiezan a llenar de lágrimas.
― Sí, es mi contacto de emergencia... ella y Sean, claro. Jilly, sé que estoy... muy grave. Y quiero decirte que... estoy muy orgulloso de ti. Me he... leído todos tus libros... eres una escritora increíble... Tienes mucho talento.
― Gracias ― susurro y siento las lágrimas rodar por mis mejillas cuando el nudo de mi garganta desaparece.
― Jilly, lo siento, mucho... Siento todo el daño que te causé a ti y a tus hermanos... Afortunadamente Zac casi no recuerda nada...