Cuando su coche decide prenderse fuego, Jill se queda tirada en mitad del desierto. Con suerte, batería y cobertura puede ponerse en contacto con Maddie que le da una solución.
N5, su banda favorita está de gira por EEUU y el padre de su amiga es el...
¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.
Tom
Vuelvo a llamar a Jill y vuelvo a escuchar la misma grabación diciendo que el teléfono está apagado o fuera de cobertura. Desde el miércoles no sé nada de ella... y estamos a viernes.
― ¿Dónde te has metido? ― murmuro.
Sin poder evitarlo empiezo a llorar, mil pensamientos recorren mi cabeza, Olivia le ha hecho algo, la han secuestrado, está en algún hospital grave o desangrándose en un callejón. Ese último pensamiento hace que me entren ganas de vomitar.
― La vamos a encontrar, Tom ― me dice Graham ―. Me has dicho que has ido a su casa, ¿no?
― Sí, fui a primera hora, pero nadie contestó, también pregunté a los vecinos, pero no me han sabido decir nada.
― Tom, escúchame ― murmura mi amigo. Levanto la cabeza y le miro ―. Vamos a volver al salón con todos y vamos a comer.
― No puedo, Graham...
― Claro que puedes, Zac está empezando a ponerse muy nervioso y no creo que vernos así le ayude.
― No es un niño...
― Lo sé, pero nosotros no podemos decirle nada.
― ¿Dónde está?
Graham me obliga a levantarme y me da un abrazo.
― Vamos a comer.
Asiento y me limpio las lágrimas, frustrado. No debí dejar que se fuese, debí seguirla cuando el miércoles se fue de casa de su hermano:
Jill cierra la puerta y me deja llorando con Joe a mi lado.
― Tom ― Joe me gira para mírame ―, no te preocupes, vamos a darle un poco de tiempo...
― Como le pase algo, no me lo voy a perdonar en la vida.
― Venga, voy a hacer tila, ambos la necesitamos.
Me siento junto a él en el sofá y recibe un mensaje.
― Es de Maddie, Jill la ha llamado y va a su casa. No la llames todavía, necesita desahogarse un poco.
― Vale.
Después me fui a mi casa y avisé a Graham que vino en seguida con refuerzos, y cuando digo refuerzos digo que trajo a Dean y a Alan. Intentaron distraerme, pero fue inútil. Cuando Joe me llamó para decirme que Jill dormiría en casa de Maddie me metí en la cama y me quedé dormido, no sabía que tenía tanto sueño. Me despertó una llamada, mi corazón empieza a latir como un loco al pensar que puede ser la chica con la que he soñado toda la noche, pero es Joe: