Cuando su coche decide prenderse fuego, Jill se queda tirada en mitad del desierto. Con suerte, batería y cobertura puede ponerse en contacto con Maddie que le da una solución.
N5, su banda favorita está de gira por EEUU y el padre de su amiga es el...
Hola, hola. Hemos llegado a las tres mil lecturas y estoy en shock. Muchas gracias a todos (a mis lectores fantasma también 👻👻👻) por darle una oportunidad a la historia, espero que la estéis disfrutando tanto como yo.
Para celebrarlo os traigo un mini-maratón de dos capítulos. En un rato publicaré el siguiente.
Ya dejo de ser una pesada y os dejo leer. Un abrazo virtual.
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― Bueno, hemos vuelto a pasar por su antiguo apartamento y no había nada, por lo tanto, mis superiores han dado orden de cerrar el caso.
― Muchas gracias por todo, inspector Coleman.
― Espero que todo le vaya bien, señorita Williamson. Señor Jones.
― Le acompaño a la puerta.
Tom acompaña al inspector fuera del apartamento. Parece que todo está solucionado, además de cerrar el caso de los anónimos han cerrado también el del robo. Como no saben dónde se ocultaba Olivia, no pueden determinar si fue ella la que cometió el robo, pero todo parece indicar que sí, además no mucha gente sabe jugadas de ajedrez.
El único que no parece muy convencido es Zac, pero no ha vuelto a comentar nada desde que le vi leyendo los anónimos.
― Bueno, os dejo en el hospital y luego cogéis un taxi para volver ― dice Tom volviendo al salón con Zac y conmigo. Como el juicio es en tres días, Tom se está reuniendo mucho con los chicos y con el abogado ―. Dean está extremadamente nervios y lo de su abuelo no ayuda. Aunque está casi curado sigue preocupado por las posibles secuelas.
― Sí, no te preocupes, ahí es dónde tienes que estar ahora. Dale ánimos a todos, pero en especial al pelirrojo ― le digo dándole un beso.
― Pues en marcha ― dice Zac dando una palmada.
Por fin ha llegado el día en el que me quitan la escayola y, lo más importante, voy a ver a Martin.
Entramos en el pasillo y estoy nerviosa. ¿Cómo voy a encararme con los señores Davies? ¿Cómo les explicas que por tu culpa su hijo está en coma?
― Jill ― Zac me llama y me aprieta la mano, le miro ―, no es tu culpa y ellos lo saben.
― Pero sí que lo es.
― No lo es, Jilly, la única culpable es Olivia y está bajo tierra, no nos va a volver a hacer daño.
― Lo sé.
― Una cosa ― Nos paramos antes de llegar a la sala de espera ―, no saben que estás embarazada. Tampoco lo sabe Oliver, cuando nos enteramos los demás ellos estaban alejados, les acababan de decir que Martin estaba en coma y Joe, Maddie y yo pensamos que querrías contárselo tú.