Capítulo 14

2.1K 193 228
                                        


Hogar, dulce hogar

¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.

Hogar, dulce hogar. Después de haber ido a comprar el alcohol, la mezcla y la comida llegamos a casa. Dejamos todo en la cocina y yo subo a mi antigua habitación para ponerme ropa más cómoda. Antes de abrir el armario oigo que llaman a mi puerta.

― Pasa.

Se abre la puerta y entra Zac. Le miro mientras me cruzo de brazos y frunzo el ceño. Estoy bastante enfadada con él por lo que ha dicho antes. Me preparo para discutir, pero él no dice nada, se acerca a mí y me abraza. No sé qué decir así que le devuelvo el abrazo, sorprendida.

― Lo siento, lo siento mucho ― me susurra. 

¿Y luego pretende que no le trate como un niño pequeño?

― Eres un idiota ― le digo separándome.

― Lo sé, lo siento.

― ¿Por qué has reaccionado así? ― pregunto mientras saco de mi armario un pantalón de chándal y una camiseta amplia.

― Supongo que la frustración de no haber podido hacer nada cuando tu ex te engañó se ha apoderado de mí. Quiero decir, era un mocoso de 14 años, poco podía hacer contra un chaval de 20.

― Sigues siendo un mocoso ― Me saca la lengua y me abraza otra vez. Le doy un beso en la mejilla ― Gracias por preocuparte por mí.

Me da un beso en la frente y se dirige a la puerta.

― Es mi obligación de hermano pequeño.

― Espera ― digo antes de que salga de la habitación, recordando algo ―. ¿Qué le ha pasado en el coche al estúpido de tu amigo?

― Ehhhh...

― Zac.

― Joder, Jill, no creo que deba decírtelo, es mi mejor amigo...

― Y yo tu hermana mayor así que ya estás hablando.

― Le gustas ― murmura después de suspirar.

― ¿Perdón?

― Que está coladito por ti desde los ¿once años?

― Me estás vacilando.

― No... siempre he creído que era un amor platónico, ya sabes, la hermana guapa del mejor amigo, pero después de lo que ha dicho hoy... creo que de verdad le gustas.

― Lo que me faltaba, lidiar con los sentimientos de un niñato.

― Yo no te he dicho nada.

― Tranquilo ― suspiro. 

Zac sale de mi habitación y me cambio de ropa.

Bajo a la cocina y me hago un moño para preparar la comida, noto que me he dejado un mechón fuera, pero lo dejo así, no me molesta porque está en la nuca y me da mucha pereza volver a hacerme el peinado.

TOUR BUS [COMPLETA]Donde viven las historias. Descúbrelo ahora