Capítulo 12

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Dejo de leer y miro el reloj, 11:30am, hora local

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Dejo de leer y miro el reloj, 11:30am, hora local. Que alguien me mate, por favor. Como siempre, me ha sido imposible dormirme en el avión lo que significa que el jet lag va a ser mi mejor amigo durante los próximos días. En NY son las 5:30am, es decir, que yo tendría que estar dormida como un bebé.

Miro por la ventana después de haber guardado el libro, noto que me empiezo a poner nerviosa, en breve voy a ver a mi padre y no sé cómo reaccionar. Bueno, cuando lleguemos al puente lo cruzaré o no, con mi suerte el puente se rompe y muero ahogada, ya veremos.

En cuanto a Tom... no somos pareja (todavía) pero somos algo raro... me gusta y le gusto, pero yo no sé nada de su vida y no es justo. La estrella del rock conoce prácticamente todo mi pasado y yo sé... bueno sé que se llama Thomas Jones, que es cantante de N5, que tiene 27 años y que le gustan mis libros. No es mucho, lo sé y, por ese motivo, quiero conocerle más, ¿más? Me río entre dientes, como decía, quiero conocerle antes de empezar una relación como tal.

El avión aterriza y espero, no entiendo esa gente que se empuja para salir del avión, estamos en tierra, ya no se va a estrellar. Cuando el pasillo queda casi vacío me levanto, me cuelgo el portátil en el hombro, cojo mi maleta y salgo. Cuando llego a la terminal del aeropuerto miro alrededor y enseguida veo a mi hermano. Es un chico de 29 años, alto y robusto de pelo oscuro y ojos claros, muy guapo, la verdad, es mi hermano en algo se tiene que parecer a mí. Me acerco corriendo y dejo caer la maleta antes de abrazarle.

― Te he echado de menos, hermanita ― me dice Joe mientras me suelta y me frota el pelo despeinándome. 

Pongo los ojos en blanco, pero sonrío, recojo la maleta y me coloco bien el portátil.

― Yo a ti también. ¿Qué tal está?

― Su condición sigue siendo mala, pero al menos está estable.

― Ya veo.

― Jilly, tienes un aspecto horrible, así que vamos a ir directamente a casa de Martin para que te des una ducha.

― ¿Y por qué tenemos que ir a la casa de Martin? Está nuestra casa familiar, mi propio apartamento y el tuyo, me puedo duchar en cualquiera de las tres.

― Ya, pero la casa de Martin está más cerca y no quiero que perdamos mucho tiempo. Supongo que quieres ver a mamá y a Zac cuanto antes, bueno y a papá también.

― Vale, como quieras ― gruño.

Martin Davies es el mejor amigo de mi hermano, y es el hijo de Sean. Su hermano pequeño, Oliver, es el mejor amigo de Zac así que mientras yo estaba en casa de Maddie mis hermanos estaban en la de ellos. Si hubiesen tenido una hermana de mi edad habría sido maravilloso, pero no, sólo tenían a esas dos pequeñas bestias que sumadas a mis dos pequeñas bestias daba como resultado cuatro hermanos salvajes. Como mi padre y Sean han sido amigos durante toda la vida, nos hemos criado juntos y Martin y Oliver son como hermanos para mí. Después cuando conocí a Maddie a los 6 años ya no pasaba tanto tiempo con ellos, pasé de verlos todos los días después del colegio a verlos sólo un día, todos los viernes los Williamson y los Davies cenábamos juntos, en una u otra casa. Después de que mis padres se divorciaron, seguimos manteniendo esa tradición, mi padre, lógicamente, no iba, pero nosotros no íbamos a renunciar a ello, además mi madre y Nora, la madre de las bestias, son muy buenas amigas. Pero con el tiempo y entre universidades y trabajos rara vez coincidíamos todos.

TOUR BUS [COMPLETA]Donde viven las historias. Descúbrelo ahora