Cuando su coche decide prenderse fuego, Jill se queda tirada en mitad del desierto. Con suerte, batería y cobertura puede ponerse en contacto con Maddie que le da una solución.
N5, su banda favorita está de gira por EEUU y el padre de su amiga es el...
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Tom
Me despierto sin saber por qué y, como siempre, desde las últimas semanas, el primer pensamiento que tengo va dirigido a Jill. Joder, ¿qué me pasa? No la he visto en dos días y la echo de menos. Mucho. Hemos hablado y nos hemos escrito, pero no es suficiente. Un ronquido de Graham me devuelve a la realidad y ya sé qué me ha despertado, parece un puto elefante. Pongo los ojos en blanco suspiro y cojo mi móvil sentándome con la espalda en el cabecero de la cama. Son las 11pm aquí y en Londres las 4am, seguro que está dormida... pero necesito hablar con ella.
Tom: ¿Estás dormida?
Vale, ya no hay vuelta atrás, bueno, seguro que está dormida y tendrá el teléfono en silencio...
Bicho repelente: Lo estaba hasta que un gilipollas ha decidido hablarme.
No puedo evitar sonreír. Joder, me encanta que me llame gilipollas, bueno me encanta ella, así que me encanta todo lo que dice y hace y... Deberías centrarte y contestar. Cierto.
Tom: ¿Y estabas soñando conmigo?
Bicho repelente: Sí.
Espera, ¿qué? ¿Mi corazón se acaba de acelerar?
Bicho repelente: Justo me has despertado cuando un alienígena gigante iba a cortarte la cabeza con sus pinzas. Ya me estaba imaginando tu cabeza volando como un corcho de champagne.
No puedo evitar reír. ¿Qué esperaba? Es Jill, el sarcasmo es su sello de identidad y, seamos sinceros, lo adoro.
Tom: Con sueños así no me extraña que seas escritora.
Bicho repelente: Podría usar la idea para un libro...
Tom: Hablando de libros... me lo he terminado ya.
Bicho repelente: ¿Y?
Tom: ¿Me harías el inmenso favor de decirme QUÉ COÑO VA A PASAR?
Bicho repelente: Jajajaja, ni lo sueñes, eso es confidencial. Pero parece que te ha gustado, me alegro.
Tom: Me ha encantado. Bueno, como todo lo que escribes.
Como tú. Vale, Tom, relájate.
Bicho repelente: No me gustan los cumplidos, cállate. Idiota.
Vale, ahora mismo pagaría todo el dinero del mundo por ver la cara de Jill. Ojalá se haya sonrojado. Jill sonrojada por algo que yo le haya dicho, oh dios mío yo tengo que ver eso en vivo y en directo.
Tom: Pues te jodes, eres muy buena escritora, tienes esa capacidad de transportarme a la historia y olvidarme del mundo y eso no es fácil.
¿Por qué no contesta? Igual se ha quedado dormida o igual se ha enfadado. No, no, eso último no. No quiero que Jill se enfade conmigo la quie... Oh, no. No he pensado eso. Sí, lo has pensado. Mierda. Y el bicho este sigue sin contestar, aunque ahora no sé qué es lo mejor, la verdad. Bueno, voy a seguir vacilándola, es mi hobbie favorito.