Capítulo 54

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― ¿Se puede saber qué te pasa?

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― ¿Se puede saber qué te pasa?

― Estoy nervioso.

― ¿No me digas?

― Me alegra ver que el golpe no ha afectado a tu sarcasmo, cariño.

Pongo los ojos en blanco y miro a Tom que sigue dando vueltas por toda la habitación poniéndome muy nerviosa.

― ¡Tom!

― ¿Qué? ― pregunta parándose a los pies de mi cama y mirándome.

― ¡Qué me digas qué ocurre!

― Pues que nos van a decir si te dan o no el alta y estoy inquieto, quiero que estemos ya en casa, han pasado diez días desde que despertaste.

― Ya.

― ¿Ya?

― ¡Qué no te creo!

― Está bien ― suspira y, al ver que se va a sentar en la cama, muevo las piernas para que no me las aplaste ―, me preocupa lo que pasó con Tracy.

― Pues no me lo digas si no quieres, ya me has cansado.

― Pero...

― Tom, tú me conoces mejor de lo que me gustaría, pero yo también te conozco y sé que no me estás diciendo la verdad.

― Yo... No sé cómo decírtelo, no sé si es muy apresurado...

Se pasa las manos por el pelo desordenándose más los rizos, ese gesto es taaaan sexy. No sé qué es lo que está pensando, pero le está poniendo muy nervioso.

― Tom ― le llamo, pero no me mira ―. Cariño...― Silencio ―. ¡Mírame, coño!

― Que delicadeza la tuya...

― Shhh, que estoy hablando ― le regaño dándole con el pie en la parte baja de su espalda ―. No sé lo que está pasando por esa cabecita tuya, pero no creo que haya nada tan urgente como para que me lo digas ahora mismo. Puedes, no sé, esperar a que me den el alta y esté lejos de este infierno, por ejemplo.

Me mira y me dedica una sonrisita, cuando se levanta y me da un beso sé que he conseguido calmarle.

― Eres la mejor y tienes razón, no corre prisa. Te adoro.

― Calla, idiota... Aunque yo también te adoro, tonto.

Justo en ese momento entra el médico para darme la maravillosa noticia de que me dan la libertad condicional, condicional porque me han puesto muchas condiciones, nada de alcohol ― no sólo por estar embarazada, que también ―, nada de sobresaltos, no me puedo enfadar, no puedo hacer ejercicio ― eso incluye sexo―, nada de cafeína y durante unas semanas, reposo. También me han dicho que en un mes me quitarán la escayola del brazo.

TOUR BUS [COMPLETA]Donde viven las historias. Descúbrelo ahora