Capítulo 38

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Tom

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Tom

No toco nada del estudio, y apunto mentalmente comentárselo a Jill en cuanto vuelva a ser persona.

Salgo y me dirijo al salón, claro que Jill va a estar así, le ha robado el libro... No me puedo ni imaginar la desesperación que debe sentir.

― Maldita sea.

Suspiro y decido mandarle un mensaje a Joe:

Tom: Hola, Jill está dormida.

Guardaespaldas #1: Buenas, ¿ella está bien? Graham nos ha dicho que estaba desesperada.

Tom: Sí, está bien, tiene unas heridas pero ya está todo bajo control.

Guardaespaldas #1: ¿Heridas?

Tom: Sí, se ha cortado con los cristales de una botella la palma de la mano y también tiene algún corte superficial en las piernas, pero nada grave.

Guardaespaldas #1: Joder. Pero, ¿qué ha pasado para que actúe así? Es que no lo entiendo, me va a oír.

Tom: Joe, ella no me ha dicho nada, lo he deducido yo, pero creo que le han robado el libro.

Guardaespaldas #1: ¿CÓMO?

Tom: Sí, su portátil no está y los pendrives que me mandó a buscar hace unos días tampoco.

Guardaespaldas #1: Joder, lo que le faltaba... ¿Está mejor?

Tom: Está muy borracha, he hecho que beba agua y ha caído rendida.

Guardaespaldas #1: Bueno, a ver si mañana está mejor y te cuenta lo que ha pasado. Mañana nos acercamos.

Tom: Joe, creo que va a ser mejor que vengáis el domingo, con la cantidad de alcohol que ha bebido dudo que mañana sea persona.

Guardaespaldas #1: De acuerdo.

Tom: Te mantendré informado, por cierto iba a preguntarte por Ellie, pero mejor te pregunto por Zac.

Guardaespaldas #1: Menuda fiera es tu prima, Zac estaba desesperado, menos mal que tu madre no ha tardado en llegar y se la ha llevado, aunque no creo que supere su amor por mi hermano.

Tom: Es todo un rompecorazones.

Guardaespaldas #1: Ni que lo digas, bueno vamos a intentar dormir, tú deberías hacer lo mismo.

Tom: Claro, buenas noches.

Guardaespaldas #1: Buenas noches.

Dejo el teléfono en la mesa y recojo los cristales del pasillo y del salón, también friego el charco de whisky de la botella derramada y la sangre. Me dejo caer en el sofá y antes de ser consciente ya estoy dormido.

Me despierto a las tres de la mañana y decido ir a la cama porque ese sofá me está destrozando el cuello y la espalda. Tienes 27 años, no 70. Tú cállate.

TOUR BUS [COMPLETA]Donde viven las historias. Descúbrelo ahora