Capítulo 40

1.3K 118 99
                                        


No, no

¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.

No, no. Joe me va a matar y después lo hará Maddie, Joder. Salta por la ventana. Nunca había considerado tanto esa frase de mini-Jill como ahora.

Oigo murmuros en la puerta principal y antes de que pueda pensar algo unas pisadas rápidas me indican que alguien está corriendo, trago saliva, no estoy preparada para enfrentar a Joe, pero es Zac el que entra corriendo y, sin decir nada, me abraza. Le devuelvo el abrazo y cierro los ojos para retener las lágrimas que amenazan con volver a salir.

En cuanto abro los ojos me arrepiento, Joe nos está mirando, con los brazos cruzados, el ceño fruncido, la boca apretada y los ojos llameantes.

La has cagado

Zac me suelta al notar que me he tensado y mira a nuestro hermano mayor.

― ¿TE PARECE NORMAL?

El grito repentino hace que pegue un saltito en el sitio, Joe avanza hacia mí y siento que me hago cada vez más pequeña a su lado. Cuando se para delante de mí vuelve a gritar.

― EN SERIO, JILL, ¿TE PARECE NORMAL LO QUE HAS HECHO?

Si Zac había hecho que las lágrimas llenasen mis ojos, Joe con su actitud son el detonante para que empiecen a caer.

― Lo s-siento.

― ¿QUÉ LO SIENTES? ¡JODER! ― exclama alejándose mientras se pasa las manos por la cara.

Por mi parte intento dejar de llorar, pero es imposible cuando veo a Maddie que me mira dolida, Tom tiene el semblante serio y noto a Zac nervioso a mi lado.

― Joe, vale ya ― dice mi hermano pequeño.

― No la defiendas ― le pide a Zac. Fija su mirada en mí ―. ¡JODER! ¿SABES LO QUE HEMOS PASADO? ¿SABES LO PROCUPADO QUE ESTABA? ¿HAS PENSADO, POR UN MOMENTO, CÓMO COÑO NOS SENTÍAMOS AL NO SABER NADA DE TI?

― Joe, no me grites, por favor ― suplico con la voz nasal por el llanto que todavía no para, noto como el estómago me empieza a doler de los nervios y se me forma un nudo en la garganta cuando Joe me mira hecho una furia.

― ¿QUÉ NO GRITE? Esto es acojonante. PUES SI NO QUIERES QUE TE GRITE, TE JODES, JILL. ¿ACASO PENSASTE EN NOSOTROS? ¡CLARO QUE NO! ― Joe sigue gritándome y se ha vuelto a acercar a mí y me señala con el dedo ―. ¿SABES POR QUÉ? PORQUE ERES UNA PUTA EGOÍSTA DE MIERDA.

No aguanto más, me inclino con las manos en el estómago para calmar el dolor y en cuanto me doblo vomito. Zac me sujeta el pelo y se lo agradezco mentalmente. Tras unos minutos de arcadas secas, me incorporo y me limpio la boca con la mano.

― Joe, ve a la terraza, por favor ― Maddie me mira preocupada, aunque el dolor en sus ojos sigue ahí ―. Joe ― repite ―, por favor.

― Maddie, déjalo, me lo merezco ― digo con voz ronca, hago todo mi esfuerzo por dejar de llorar y lo consigo ―. Lo siento, ¿vale? Tienes razón, Joe, no pensé en nadie, ni en ti, ni en Zac, en nadie. Puede que no te sirva como excusa, pero cuando fui consciente de lo que había pasado, pensé que era mejor beber para tratar de olvidar. No quería llamar a nadie porque no quería miradas de lástima. Si llamaba a alguien para contárselo... No lo sé, se iba a hacer real y no podía.

TOUR BUS [COMPLETA]Donde viven las historias. Descúbrelo ahora