Cuando su coche decide prenderse fuego, Jill se queda tirada en mitad del desierto. Con suerte, batería y cobertura puede ponerse en contacto con Maddie que le da una solución.
N5, su banda favorita está de gira por EEUU y el padre de su amiga es el...
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Tom
― Graham, ven ― dice el director, el aludido se acerca a él ―. Tú tienes que empezar apoyado en esta columna y te vas acercando a la batería dando vueltas a las baquetas, ¿vale? ― Graham asiente con una sonrisa y vuelve a mi lado ―. Alan, tú apareces por entre los dos coches y sacas tu bajo del maletero del rojo y te colocas en tu posición y, Dean, tú haces lo mismo, pero sacas la guitarra del coche negro y tienes que llegar antes que Alan, ¿lo habéis entendido?
― Coche rojo ― murmura Dean sacando los pulgares.
― ¡NO! ― grita el director ―. Tú sacas la guitarra del coche negro.
Observo como el director se quita las gafas para apretarse el puente de la nariz.
― Espero que no renuncie como los otros tres por culpa de Dean ― me dice Graham bajito para que sólo yo le oiga.
Me muerdo el labio para no reírme, seguro que si lo hago el pobre señor dimite y nos deja colgados.
― ¡TOM!
Me acerco al director, creo que su apellido es Danvers, no estoy seguro, pero es que en tres días de grabación hemos conocido a tres directores, todos han dimitido porque no saben controlar a Dean que está muy inquieto, más de lo normal quiero decir.
― Aquí estoy ― anuncio para que Danvers se percate de que estoy a su lado.
― Perfecto, cuando todos estén en sus posiciones apareces tú por detrás de la batería y agarras el micrófono con fuerza, pasión, energía... y empiezas a cantar. Vamos a hacer varias tomas para coordinar los tiempos.
― Perfecto.
― Ten cuidado con los cables porque no sé si los verás bien con el humo y no quiero que haya lesiones.
Estamos en un hangar con columnas para grabar el videoclip de Starship, el primer single de nuestro cuarto disco, realmente espero que Dean no la cague porque la idea de este director me encanta.
― Lo tendré, no se preocupe ― sonrío para darle ánimo y que sepa que nos tomamos esto en serio.
Entramos al hotel bastante cansados, hemos comido en el mismo hangar, pero las tomas han quedado fantásticas y, si todo va según lo previsto, mañana será el último día de grabación.
Abro la puerta de la habitación que comparto con Jill y me llega el olor a chocolate. Miro a mi alrededor y veo a mi novia sentada en la cama rodeada de papeles y envolturas de chocolatinas.
― ¿Todo bien? ― pregunta sin levantar la vista de sus papeles.
― Sí, el director no ha renunciado, así que vamos mejorando ― Me acerco a ella y le doy un beso en la sien ―. ¿Tú qué tal?