Capítulo 59

1.2K 122 99
                                        


Tom

¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.

Tom

Entramos los cuatro al juzgado acompañados de Robert, nuestro abogado.

Hemos tenido que pasar entre un ejército de periodistas que parecen no entender lo que es un momento crítico en nuestras carreras profesionales.

No hemos hablado en todo el viaje, ni siquiera Dean y eso que está muy contento porque su abuelo está totalmente recuperado.

Liam nos espera dentro y está que se sube por las paredes. Creo que a este hombre le va a dar un infarto algún día.

― Buenos días ― nos saluda en un tono serio.

Le respondemos escuetamente. Liam parece entender que no estamos con ganas de charla porque no dice nada.

― Robert ― saluda una voz que conozco bien a mi espalda.

― Kevin, me alegra verte.

Mi padre estrecha la mano de Liam y nos abraza al resto. Mi abrazo es más largo de lo normal, pero no me quejo.

― ¿Cómo está mi futura nuera?

― Muy bien, está en casa con Zac. Luego va a ir a su antiguo apartamento a recoger el correo que le ha llegado a la vecina por error y buscar unas fotos que no cogió cuando se mudó.

― Muy bien, me alegro mucho. Tu madre y yo queremos pasarnos a verla, pero entre unas cosas y otras no hay manera.

― Tranquilo, seguro que lo entiende.

Mi padre asiente con una sonrisa y mira al resto.

― ¿A qué vienen esas caras tan largas, muchachos? A ver, ¿qué es lo peor que puede pasar? Que perdáis el juicio, ¿y qué? Eso no os debe parar, no podéis permitir que esto os frene a la hora de crear esa música tan maravillosa que os ha llevado a donde estáis. Han hecho varias encuestas en diferentes medios de comunicación y todas están de vuestro lado.

― Pero es difícil asumir que alguien quiere aprovecharse de tu trabajo ― dice Dean.

― Lo sé, pero no empecéis a preocuparos antes de tiempo, no merece la pena.

Todos asentimos. Cuando vemos al demandante y a su abogado nos ponemos en marcha.


*****


Estamos en el receso de la comida. Robert está contento, pero yo no las tengo todas conmigo. La juez es impasible y no tengo ni idea de lo que piensa. Pese a lo que ha dicho mi padre ― que ha aprovechado para recoger unos documentos ―, todos seguimos bastante nerviosos y preocupados.

Miro mi móvil, la señora Turner debe tener muy entretenida a Jill porque no he recibido ningún mensaje de ella. Mañana vamos a ver a Cormac Fletcher, el agente inmobiliario y espero que él nos enseñe nuestra futura casa, el lugar donde vamos a empezar nuestra familia...

TOUR BUS [COMPLETA]Donde viven las historias. Descúbrelo ahora