XIII

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Abres perezosamente los ojos, no escuchas nada a tu alrededor y un gran peso sientes en tus caderas. Llevas tus manos a tu oído, buscas tu audífono, pero no lo encuentras. Te sientas de un movimiento, comienzas a buscar desesperada tu ayuda auditiva, hasta que sus dos manos anchas y cálidas toman tus muñecas. Lo observas atentamente, él te suelta para poder comunicarse contigo a través de lengua de señas.

ㅡ Maggie vino en la noche por si necesitábamos algo, le entregué tu audífono para que lo cargara ㅡ suspiras aliviada, vuelves a recostarte, solo que quedando de costado y frente a frente a él ㅡ. Buenos días.

ㅡ Buenos días ㅡ sonríes apenas.

ㅡ ¿Qué pasa? ㅡ él lleva su mano hacia tu mejilla, con su pulgar acaricia lentamente aquella zona.

ㅡ Todas las mañanas soñaba con Sophia... hoy no... no sé si eso es una buena señal.

ㅡ Los sueños son sueños.

ㅡ No todos. El día antes del accidente con mi papá, yo soñé con él que se iba muy lejos y me decía que siempre estaría conmigo.

ㅡ Los sueños son sueños, Rabbit. Generalmente son cosas que quedan en nuestra cabeza antes de dormir... nuestros miedos... ㅡ lo miras atentamente, él lucía un tanto triste. Acaricias su rostro, de inmediato se forma una leve sonrisa en su rostro.

ㅡ Dame un beso.

ㅡ No, no somos nada, así que-

ㅡ Dame un beso ㅡ dices divertida. Él niega como respuesta. Tú te pones encima de él, tomas su mentón y tu otra mano se posa en su pecho.

ㅡ Esto es trampa.

ㅡ Dame mi beso ㅡ él de un movimiento se sienta, posa su mano en tu espalda baja y deja tu cuerpo pegado al suelo. Presiona su cuerpo contra ti, especialmente en la zona de su entrepierna. Inevitablemente sueltas un suspiro entrecortado ㅡ. Esto es trampa.

ㅡ ¿Quieres jugar sucio?

ㅡ Bueno, si tú quieres. A la mierda todo ㅡ dices un tanto agitada sobre sus labios. Tomas su rostro con ambas manos y lo besas desesperadamente, él sigue los movimientos descontrolados de tu lengua. Así daba gusto despertar.

Él introduce sus manos bajo tu blusa, las lleva específicamente hacia tus pechos para masajearlos con delicadeza. Tú estabas a punto de quitar su remera, cuando de pronto se abrió un poco la carpa y por el costado suyo pasan tres sobres de condones. Un tanto extrañados se miran, luego ves que Dixon pone sus ojos en blanco y mueve sus labios. Él dice -o crees que pudiste leer de sus labios-: «Gracias, Emma. Vamos enseguida». En aquel instante, Daryl se quita de encima tuyo y empieza a ordenar un poco las cosas.

ㅡ ¿Qué dijo? ㅡ preguntas tú mientras acomodas tus ropas.

ㅡ Que el desayuno estaba listo y que Rick quería hablarnos.

ㅡ Iré a darme una ducha antes, ¿no te apetece una?

ㅡ ¿Intentas decirme algo?

ㅡ No, solo una proposición ㅡ ríes leve. Te acercas a él y tomas su camisa para jalarlo hacia ti y juntar sus labios ㅡ. Buenos días ㅡ sales de la carpa y vas hacia la casa Greene.

*

Ibas saliendo del baño cuando alguien choca contigo, era Carol quien lloraba desconsolada y se dirigía hacia el cuarto de donde tú salías. Ella apoya sus manos sobre tus hombros, solloza desde lo más profundo de su alma y busca un abrazo tuyo para poder contenerse, pero obviamente no lo encuentra. Retrocedes de inmediato, ella se abraza a si misma. Sus manos tiemblan, no para de llorar de una forma tan sufrida que te pone tensa y que hace nacer un sentimiento de culpa en ti. Posas tu mano en su brazo derecho y das un apretón, no puedes brindarle mayor apoyo que ese.

Squirrel ~ [ Daryl Dixon y tú ]Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora