Eres un hombre atrevido
"Mangel, me está dando frío". Con una sonrisa pícara, Lolito continuó seduciéndolo, tratando de despertar a la bestia que había dentro de él. Su voz sonó tan tierna y dulce que ningún hombre podría haberse resistido.
Inmediatamente, Mangel envolvió sus brazos alrededor de la cintura de Lolito y le dijo: "Bueno, metámonos en el auto para que entres en calor".
Para él, acostarse con un hombre era tan común como comer. Y, Sin embargo, Rubius era su favorito. Y si bien llevaba mucho tiempo deseando tener sexo con él, había reprimido sus impulsos carnales para darle su tiempo, pues quería que el diera el paso antes de atreverse él primero.
A pesar de que su relación apenas duró tres años, Rubius se había entregado por completo a Mangel. A él le afectó mucho que su novio y su mejor amigo la traicionaran de esa manera tan traumática. Estaba demasiado aturdido y por eso decidió ir a un bar para despejarse.
A eso de las 2 de la madrugada, Ruben salió del bar, completamente borracho. Y caminó tambaleándose por el medio de la calle.
Entonces, unas luces deslumbrantes llamaron su atención. Confundido y perplejo, Rubius se quedó paralizado sin saber qué hacer y solo le quedó mirando al Maybach negro que se dirigía hacia él.
"¡Ay!", gritó Rubius perdiendo el equilibrio y desplomándose en el suelo al tiempo que el auto frenaba justo frente a él.
Dentro del vehículo, el impacto del repentino frenazo hizo que la persona que estaba sentada en la parte trasera, quien estaba descansando con los ojos cerrados, saltara de su asiento. Él abrió los ojos y frunció el ceño en señal de disgusto. En seguida le lanzó una mirada inquisitiva a Andrés, el conductor, quien también era su asistente.
"¿Qué pasó?".
"Señor de Luque", respondió Andrés con la frente perlada por el sudor. Entonces continuó: "Alguien apareció de la nada frente al auto, por eso frené tan bruscamente. Estoy seguro de que no atropellé a nadie, seguramente es un estafador que está fingiendo un accidente falso".
"Ve y echa un vistazo".
"Como usted ordene, señor de Luque".
Andrés salió inmediatamente del auto para ver lo que había sucedido. Lo primero que logró ver bajo la luz de las farolas fue a un hermoso hombre tirado en el suelo, completamente inconsciente. Cuando Andrés se acercó, no tardó en percibir el fuerte olor a alcohol que emanaba del chico. Ese chico no parecía ser un estafador.
"; Oiga, ¡chico! ¡Despierte!".
Al acercarse, se quedó conmocionado cuando reconoció quién era.
¿No es Rubén Doblas, el novio de Miguel?
¿Cómo es que terminó aquí y en este estado?', se preguntó Andrés para sus adentros. Afortunadamente, era él quien conducía el automóvil. ¡De haber sido otro, lo habrían atropellado!
Andrés no se atrevió a tomar una decisión sin la debida autorización, por lo que se apresuró a consultarle a su jefe qué hacer. "Señor De Luque, la persona que yace inconsciente frente a nuestro auto es el novio del señor Miguel, El señor Rubén Doblas. Al parecer se encuentra en estado de ebriedad considerable...".
Un Samuel de Luque espabiló los ojos de inmediato. Él recordaba al chico, Miguel lo había llevado en ocasiones a la casa y lo había presentado como su novio. Se trataba de un chico encantador que tenía una dulce sonrisa. Luego de un momento de duda, finalmente le ordenó a Andrés: "Recógelo y tráelo al auto".
En cuanto recibió la orden, Andrés cargó a Rubén con cuidado y lo metió en el auto.
Él se sintió incómodo por la forma en la que la habían puesto en el asiento. Entonces murmuró algo ininteligible, abrió los ojos y luego miró inexpresivamente al hombre que estaba sentado a su lado con el ceño fruncido. "¿Quién eres...?", preguntó.
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Los besos de Samuel
Romantiek"Si pudieras pedir un deseo, ¿qué pedirías?". "Pediría que me amaras otra vez, Samuel... Pero esta vez, para siempre". En el pasado, él lo amó incondicionalmente, pero lo perdió cuando perdió la memoria. Rubén se quedó al borde del colapso cuando se...
