¿Estás en aprietos económicos?
Rubius tenía la cabeza en las nubes cuando de repente recibió un mensaje. Por lo que tomó su teléfono, revisó la pantalla y después se levantó de la cama.
"15 mil dólares han sido transferidos a su cuenta", decía. ¡Rubén no podía creer lo que estaba leyendo!
Antes de que pudiera entender lo que pasaba, el teléfono volvió a sonar, había llegado otro mensaje. Esta vez era de Samuel y decía: "15 mil dólares por un beso".
'Parece que resolví un problema solo para meterme en otro peor', pensó Rubius, angustiado.
Solía tener una vida sencilla. Y cualquier dinero que no ganara solo seguro le traería problemas. Por lo que, sin más demora, respondió: "No los necesito, te los devolveré mañana sin falta".
Entonces Samuel le contestó rápidamente: "No me gusta deberle nada a nadie. Si devuelves el dinero, tendría que devolverte el beso la próxima vez que nos veamos".
'¿Me lo devolverás la próxima vez? Oh no...', pensó Rubén, mientras sentía que su cara ardía como el fuego. Como ya no quiso responder el mensaje de Samuel, apagó el teléfono. '¿Por qué?', pensó, '¿por qué tengo que hacer lo que me dijo? ¡No me quedaré con el dinero! ¡Y tampoco me interesa su supuesto reembolso!'.
Agotado física y mentalmente, Rubén se dejó caer en la cama y pronto ya estaba en la tierra de los sueños.
Sin embargo, tuvo una horrible pesadilla en la que su madre lloraba mientras le decía que necesitaba más dinero. Rubius estaba abrumado por la situación que estaba viviendo, pues no sabía de dónde sacar más dinero.
Y una vez más, Samuel apareció frente a él. Con una ligera sonrisa en su hermoso rostro, le decía: "Rubén, 15 mil dólares por un beso. Bésame cien veces más y un millón será tuyo".
"Un millón te digo, un millón en efectivo", le repetía Samuel. Su voz sonaba misteriosa.
Rubén gritaba de alegría, arrojándose sobre él, luego lo envolvía con sus piernas alrededor de su cintura, advirtiéndole: "¡Samu, no intentes seducirme! i O te besaré hasta que quedes en bancarrota!".
En ese momento el sueño súbitamente terminó. Entonces Rubius se despertó, como si su alma hubiera vuelto poco a poco a su cuerpo. Estaba recordando lo que había hecho en el sueño, sintiéndose avergonzado de sí mismo.
'¿Besarte hasta que quedes en bancarrota? Cielos, ¿cómo podría decirle eso? ¡El chico que dijo eso en el sueño definitivamente no era yo!', pensó.
No obstante, Rubén no pudo devolverle el dinero a Samuel. Pues al día siguiente, su madre lo llamó llorando, tal como en su sueño.
Su madre ya les había pedido dinero a todos sus amigos y nadie más estaba dispuesto a prestarle.
Entonces Rubén vaciló. 'Después de todo, tengo 15 mil dólares en la cuenta'. En ese momento lo dudó, pero al final le envió un mensaje a Samuel diciéndole que tomaría el dinero como un préstamo y que después lo pagaría en su totalidad. Acto seguido, le transfirió el dinero a su madre.
Una vez que Samuel recibió su mensaje, no respondió de inmediato. Había decidió esperar.
Hacía unos días que la había investigado, días así perfectamente el que la había que comprendía por qué Rubén necesitaba tanto el dinero. Había decidido esperar, asumiendo que pronto se acordaría de él y pediría ayuda. Estaba dispuesto a hacer cualquier cosa por Rubén, todo lo que tenía que hacer era pedirlo.
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Los besos de Samuel
Romance"Si pudieras pedir un deseo, ¿qué pedirías?". "Pediría que me amaras otra vez, Samuel... Pero esta vez, para siempre". En el pasado, él lo amó incondicionalmente, pero lo perdió cuando perdió la memoria. Rubén se quedó al borde del colapso cuando se...
