Al terminar me dirigí a mi casa, cuando llegue a esta me cambie la ropa rápidamente y me recogí el cabello en una moña, metí todo lo importante para el entrenamiento de hoy en un bolso y salí de mi casa.
—Hola— dijo mi vecino acercándose a mí.
—Hola— dije sin parar de caminar.
— ¿Para dónde vas?—pregunto Marcos caminando conmigo.
—es un secreto.
—Qué mujer más misteriosa— bromeo, todavía viéndome fijamente a lo que yo suspire y lo vi de reojo.
—voy a entrenar.
— Nunca supe donde entrenas, déjame ir contigo— dijo a lo que pare un segundo y lo mire a los ojos, esos ojos negros me miraban suplicantes, como si fuera a morir si digiera que no.
—no nos conocemos lo suficiente como para que puedas decir "nunca supe donde entrenas" –dije viendo cómo agachaba la cabeza con desilusión.
—pero podemos iniciar de cero como si nos hubiéramos visto por primera vez esa vez que abriste tu ventana— sonrió un poco a lo que yo también lo hice y suspire tratando de no arrepentirme de esto.
—Bien puedes ir conmigo— dije empezando a caminar más rápido siendo seguida por él.
—Genial— dijo con una gran sonrisa haciéndome sonreír un poco.
Al llegar el entrenador Robertson me saludo y Marcos se presentó ante él, para luego sentarse en una banca al lado de mi bolso para ver como entrenaba durante una hora, ¿qué este chico no tiene nada que hacer más que perder el tiempo?
—Estuviste genial— dijo cuándo salí de los vestidores.
—Gracias— sonreí un poco mientras salíamos del gimnasio.
—Mañana tienes una pelea— dijo leyendo un cartel afuera del gimnasio — ¿lo mostraran por televisión?
—Si— respondí inmediatamente, como si fuera un robot, mire a Marcos y este estaba sonriendo.
—todos estaban hablando de nosotros en la escuela— dijo cambiando de tema—no sé porque— se rio un poco.
—nadie sabe qué somos vecinos, y eres un año mayor que yo— dije sin verlo mirando a las personas que caminaban alrededor de nosotros— además jamás nos hemos hablado, quizás una que otra mirada por el pasillo pero siempre hemos sido inexistentes el uno para el otro, sin contar que tú tienes un montón de amigos y la única persona con la que hablo es Roberto y es por un estúpido trabajo que me puso la profesora, quizás si hablo con la profesora no me toque hacerlo con el— dije rápidamente parando de caminar, pero después de pensarlo un segundo en silencio me di cuenta de que no valía la pena no iba a dejarme hacer el proyecto sola.
—no entendí lo último— dijo Marcos en un murmuro pero me tomo de la mano jalándome para que siguiera caminando a su lado— así que el haberme sentado a tu lado fue tan sorprendente para ellos tanto así que empezaron a hablar de nosotros como si fuéramos celebridades.
—exacto— dije viendo nuestras manos juntas, no tenía intenciones de soltarlas y parece que Marcos tampoco— quizás está pensando de donde nos conocemos y porque empezamos a hablar de la nada, además tu eres algo así como popular—dije y Marcos me apretó más la mano y me jalo, para caminar más rápido, quien sabe a dónde.
— ¿Tú no tienes amigos?— pregunto mermando la velocidad de sus pasos.
—No— respondí inmediatamente pero luego Kyle se me vino a la mente y negué con la cabeza.
— ¿Por qué?— pregunto y yo lo mire a los ojos, no pensaba contestar pero por alguna razón mi boca y mi cerebro no estuvieron deacuerdo.
—no lo sé, cuando me acerco a alguien hablamos como compañeros, pero nunca he tenido amigos y no porque yo no quiera o las personas no se me acerquen a mí, solo es así, si he tenido amigos pero siempre pasa algo— pensé un poco y es cierto siempre que tengo un amigo algo pasa, o se muda, o ya no quiere ser mi amigo o se va de viaje y vuelve diferente, consigue otros amigos, siempre son cosas así.
—es curioso porque tú dices que yo tengo muchos amigos pero la verdad es que solo tengo dos y uno de mis hermanos está en mi grupo de amigos– dijo Marcos jalándome de la mano un poco para dar la vuelta en una esquina.
—tres...— pensé un poco y luego sonreí— son muchos más de los que he tenido... déjame adivinar quienes son— le pedí haciendo que el asintiera con la cabeza con una pequeña sonrisa.
ESTÁS LEYENDO
La ventana de al lado
Teen FictionValery y Marcos han sido vecinos durante seis años sin ninguna interacción por ninguna de las partes pero un pequeño accidente y una ventana abierta hacen que las cosas cambien de un momento a otro haciendo que la vida de Valery jamás vuelva a ser...
