Valery y Marcos han sido vecinos durante seis años sin ninguna interacción por ninguna de las partes pero un pequeño accidente y una ventana abierta hacen que las cosas cambien de un momento a otro haciendo que la vida de Valery jamás vuelva a ser...
— ¿Qué se siente estar tan cerca de un pingüino?— pregunto Marcos caminando a mi lado.
—Te diría que se siente tocarlo— dije para luego mirar esos hermosos ojos negros— pero el pingüino se obsesiono con Lucia— hice una mueca para luego reír junto con Marcos.
— ¿Tienes frio?— me pregunto después de unos segundos.
—un poco, pero gracias por tu chaqueta— sonreí— los pingüinos nadan en un agua muy fría.
— ¿Esperabas calefacción?— bromeo.
—Si— dije haciéndolo reír.
Caminamos uno al lado del otro haciéndonos bromas en el camino, las pocas personas que estaban en el camino nos miraban como si fuéramos un par de locos donde uno de ellos huele a perro mojado.
—Adiós— me despedí de Marcos antes de entrar a mi casa.
—adiós— dijo el entrando a la suya— espera— dijo antes de que pudiera entrar por completo a mi casa— no te espió solo mire por la ventana en el momento exacto— dijo para ahora sí cerrar la puerta de su casa en un movimiento rápido, me quede quieta durante unos segundos y luego subí a mi habitación, sonreí un poco al verlo al otro lado de mi ventana.
Corrí la cortina con una pequeña sonrisa y saque las llaves y el celular de mis bolsillo, deje las llaves encima de mi tocador y con cuidado de no despertar a mi mamá baje las escaleras con mi celular en la mano hasta llegar a la cocina, saque un plato hondo y arroz, espero que esto sirva porque no creo que mi mamá me compre otro celular, deje el celular en el arroz y tome el palto para llevarlo a mi habitación.
— ¿Qué haces?— pregunto mi mamá desde las escalares, cerré los ojos con fuerza y poco a poco di la vuelta para verla.
—Ya llegue— dije con una sonrisa.
—Si te vi entrar— dijo acercándose a mí viendo lo que tenía en las manos— ¿Cómo mojaste el celular?
—Me caí en un lago— dije suspirando.
— Si no funciona te quedas sin celular hasta que te puedas comprar uno— me aviso pasando por mi lado para tomar un vaso de agua— ahora cámbiate la ropa antes de que te enfermes— me hizo señas con las manos de qué me fuera.
Subí las escaleras rápidamente y entre a mi habitación, deje el plato con el arroz y mi celular encima de un sillón y me quite la chaqueta de Marcos y con cuidado la deje al lado del celular y entre al baño para cambiarme.
Deje el collar que me dio Marcos encima del pijama que me iba aponer y me quite la ropa mojada dejándola en el cesto de la ropa sucia y arrugue la nariz, olía a perro mojado.
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La alarma sonó y con pereza me levante para apagarla para después entrar al baño mientras bostezaba, cuando salí del baño me puse el uniforme y salí de la casa poniéndome el bolso en el hombro, me acerque a la parada de autobús revise la hora y espere.