Capítulo 26

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Voy de camino hacia la salida del campus junto a mi amiga Nancy. Hoy es miércoles y en vista de que los primeros días de la semana resultaron ser agotadores con tantas asignaciones y proyectos de la universidad, casi no tuvimos tiempo para distraernos con algo más. Es por ello que Nancy y yo tomamos la decisión de hacer algo después de clases.

Una vez subimos al auto de mi amiga, coloco música para hacer el trayecto mucho más divertido. Nuestro siguiente plan es ir a un mall porque le pedí a Nancy que me acompañara a probarme unos vestidos para la boda de Leonor.

No es que no me crea capaz de elegir un atuendo por mi misma, sino que siempre me ha gustado hacer estas cosas en compañía de alguien aún esa persona no aporte una opinión sobre la ropa que elija.

Finalmente mi compañera y yo aparcamos en una tienda de ropa exclusivamente para eventos y me quedo maravillada con todo lo que veo. Decenas de vestidos espectaculares, lo cuales me provocan probármelos todos. Evidentemente a Nancy le encantan estas cosas, desde que entramos está fascinada al igual que yo y comienza a mirar las etiquetas de los precios.

Una asistente de venta muy amable viene a atenderme, y yo le explico lo que necesito. Me muestra una serie de vestidos para ese tipo de recepción los cuales me parecen todos espectaculares. Selecciono cinco de los que más me gustan y me los pruebo en el vestidor. Me encanta cómo me tres de ellos se ajustan a mi cuerpo; son tan hermosos al grado de no poder encontrar un defecto en ellos. A la hora de tomar una decisión, la cabeza se me nubla porque no puedo escoger solo uno, así que llego a la conclusión de tomar dos, uno para la boda y el otro para el evento de inauguración del crucero. Muy satisfecha con mi selección de vestidos, salgo de la tienda junto Nancy, y minutos después me lleva a casa.

Cierro la puerta principal tras de mí una vez entro, posando mi espalda sobre ella; un suspiro sale por mi boca cuando mis ojos se cierran por unos segundos al imaginar lo que se avecina. Pienso que regresar a Ohio será un evento muy emocionante porque he pasado mucho tiempo lejos de allí, especialmente lejos de mis amigos y mi abuela. Por otro lado, mis nervios se ponen en manifiesto cuando me recuerdo a mí misma que contaré con la compañía de Amîr en este viaje.

Siendo honesta conmigo misma, admito que es un tanto estúpida la idea de ir con Amîr a Ohio. Se supone que lo más inteligente sería distanciarme un poco de él, no llevármelo a donde sea que me mueva. Sin embargo me atrevo a confiar en que todo marchará bien, y que finalmente él y yo podamos olvidar todo lo que nos ha estado pasando.

Cuando por fin mis pensamientos se disipan, subo a mi dormitorio para dejar las cosas que compré; luego de eso, me aseo para bajar a cenar.

Saludo a todos en la mesa una vez tomo asiento junto a mi familia. Mi padre esta vez se empecina en tocar temas sobre mí y mis estudios durante la cena, lo cual me aburre un poco ya que sé de sobra que me está metiendo la administración de la empresa por los ojos. Afortunadamente no pasa mucho tiempo cuando el timbre de la casa suena y de inmediato me ofrezco a abrir para escapar de sus agobiantes insinuaciones.

Una vez llego hasta la puerta, no dudo en abrirla sin poder evitar el acelerado pálpito dentro de mi pecho al encontrar a mi pesadilla parado en frente a mí. Mi corazón se me quiere salir de adentro, y es que no me explico cómo puedo sentir esta emoción tan fuerte con simplemente verlo cerca de mí. Amîr no deja de mirarme a los ojos en silencio, ahí parado con sus manos dentro de su oscura sudadera.

–Puedo pasar? – me habla en un tono muy bajo. Yo inmediatamente asiento en respuesta porque yo más que nadie se alegra de verlo aquí. La última vez que nos vimos fue el lunes en la universidad, no hablamos mucho porque el tiempo se agotaba para ir a clases, pero a la hora de la salida me llamó para ofrecerme llevarme a casa.

Mas de ti ©Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora