CAPÍTULO FINAL 58
La noche había sido maravillosa. ¿Podía decirse que estaba viviendo un sueño? ¿Qué aquello no era real quizás y que la vida no era tan maravillosa como me creía? Quizás sí, quizás no. No sé. Lo único que sabía que cuando a la mañana siguiente, Amelia me indica de que es hora de irme, realmente empiezo a replantearme eso de quedarnos allí, pedir trabajo como camarera mismo, ya lo llevaba haciendo tiempo en el Asturiano. ¿Por qué aquí no?.
Sin embargo, no podíamos.
-Quedémonos- Amelia se reía la primera vez que se lo dije- No quiero irme.
-Yo tampoco...- dice robándome un beso- Pero la vida, aunque la queramos pagar con amor... no podemos...
Asique, teníamos que volver de nuevo a casa. Tendríamos que pasar los días que nos quedaba en casa supongo. Buena cosa que compartíamos cuarto, supongo.
Por lo que con las maletas hechas y, una vez sentadas en el tren, no podía creerme que fuera ya domingo, que nuestro último día había casi terminado y estábamos de vuelta a casa. A una realidad que casi no quería vivir más. Me había enamorado demasiado aquel fin de semana, se podría decir.
Nuestro fin de semana había sido increíble y solo quería quedarme allí para siempre con Amelia.
Sin embargo, no teníamos dinero ni trabajo.
Teníamos que volver a la vida real sí o sí.
Subidas al tren de vuelta, esta vez me siento al lado de Amelia directamente que nada más arranca el tren, comienza a jugar con los dedos de mi mano. A hacerme cosquillas con las yemas de sus dedos.
Se siente increíble, no iba a negarlo.
-No quiero volver al instituto...- Amelia me mira y no sabe otra cosa que reírse cuando salto con mis tonterías- No te rías encima. Que es muy duro volver del paraíso al mundo real.
-Bueno, ¿quién te dijo que la vida es un sueño?
Me tengo que reír en ese momento:
-Pues... Calderón de la Barca, en una de sus obras.
La mirada de Amelia en ese momento es un regalo.
-Vaya, ¿quién te ha visto y quien te vé?
-Tuve una profesora muy buena en lengua...- sonrío picaronamente, añadiendo además- De las dos maneras.
-la madre que te parió- aunque esta, en vez de sentirse avergonzada, se adelanta y e besa- Pero aun sigo siendo la maestra.
-Que te lo crees tú...
-Te pones bella cuando intentas creerte de más...- me tengo que reír en ese momento con su respuesta.
-No vale...- me noto el rojo enseguida.
-Ah, te aguantas...- Amelia se ríe y acercándose a mí en el asiento de vuelta para casa, me besa enseguida.- Guapa...
-Argh, guapa...- murmuro burlándome
Miro a Amelia, mi mano toma la suya, nuestros dedos se entrelazan y olvidándonos del mundo que nos rodeaba por un momento, nos besamos.
Aquel fin de semana, había sido el mejor del mundo. Habíamos pasado todo ese tiempo que parecía que nos habían robado. Nos habíamos reído, amado y, sobre todo, sentido de todas las maneras. Aquel fin de semana había sido para nosotras y, sinceramente, no podía estar más orgulloso de lo que habíamos podido conseguir finalmente, después de tanta lucha.
-No quiero que esto termine-le susurro a Amelia, que mientras me rodea con sus brazos, la veo reír- Quiero quedarme por siempre así.
-Yo estaría igual- murmura Amelia- Pero mañana, sin embargo, hay instituto...
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Donde te lleve el corazón - A Luimelia Fanfic (COMPLETA)
Fanfiction¿Cómo parar lo imparable? ¿Cómo olvidar lo inolvidable? ¿Cómo salvarse de ese hijo rojo que te lleva a tu alma gemela? Simplemente, no puedes y yo lo aprendí de la forma que menos me lo hubiera imaginado. Se dice que el amor es duro, el amor es trág...