CAPÍTULO 22:
El lunes, regreso a las clases. Se hace raro, porque nos vamos un poco antes a petición propia. ¿por qué? Para si escuchaba hablar de mí y el tema de Sebas, pudiera hacerles cara, hacerles frente. Cosa que no iba a ocurrir porque sabía que mi valentía solo existía en mi cabeza, pero ya que estábamos, ¿por qué no?
Todos aceptan y llegamos con casi quince minutos de antelación.
Por suerte o por desgracia, la gente pasa a nuestro alrededor, me miran y susurran cosas. Sin embargo, no pasan de eso. Susurros y la verdad es que, en comparación a cuando se enteraron de que era adoptada, aquello no era ni la mitad de lo que me hubiera esperado que pasara.
Además, que ya había... digamos que algo más ocurriendo entre nosotros:
-Es que, ¿cómo quiere que le hagamos los tres temas en un fin de semana?- Gonzalo se quejaba en todo momento.-Esa tía está loca.
-Lo que pasa cuando Lucas y Mateo se ponen con la tontería y las chicas le siguen- María estaba de los nervios- Es que son gilipollas, de verdad.
-Bueno, tan poco es para tanto.- e Ignacio- ponía solución- Son tres temas. Se pueden a ordenador. Cada uno hace uno y luego lo pegamos. Cambiamos cosillas para que nadie lo note y nada.
Miro a Marina y la verdad es que las dos tenemos en ese momento el mismo pensamiento. "Menos mal que no estamos en su clase".
-De la que nos libramos,- se ríe y todo Marina.
-Ustedes reírse, que como os toque Alejandra, la subdirectora como profesora de historia, os cagáis, guapa- Gonzalo se me tira literalmente encima, rodeándome con su brazo, cuando alza mi cabeza con su mano y me sonríe- A ver quién va a reír, guapa.
-Cosa buena que se me de bien la historia.
No dudo en meterme con el, haciéndole cosquillas, aprovechando que tengo mi brazo alrededor de su cintura. Este comienza a reírse en el momento, puesto a que el punto malo de Gonzalo para las cosquillas era su cintura.
Aunque estamos aprovechando el momento, riendo, entreteniéndonos mientras que suena el timbre de clase, con eso de que aquella mañana llegamos un poco antes, es cuando le estoy haciendo cosquillas a Gonzalo, que me da por mirar a Amelia.
Desde que habíamos llegado literalmente a casa el domingo, había seguido... creo que hasta peor conmigo. Es decir, ya estaba casi como que... enfadada conmigo. Sin embargo, es verme con Gonzalo que es que se enfada incluso más. ¿Estaba a caso celosa de Gonzalo y de mí? Si no teníamos nada.
No entendía nada y la verdad es que me estaba empezando como que a cabrearme un poco con todo lo que estaba pasando.
Quería hablar con ella. Plantarle cara y decirle qué coño le pasaba conmigo. Si había sido por el beso, por lo que había dicho. Sin embargo, era una de esas ocasiones en las que tanto quieres forzar que pase una cosa, que eres tú la que finalmente se bloquea y termina por arruinar la oportunidad de ni siquiera mencionar el tema entre las dos.
Sin embargo, es mirarme de la forma en la que lo hace cuando bromeo con Gonzalo, que es que de aquella no pasa.
El timbre suena y como siempre, nos despedimos de María, Ignacio y Gonzalo para irnos a clase. Dejo que Marina se aleje un poco cuando empieza a hablar con Rocio, literalmente, la chica con la que había hecho pareja en clase, desde que Sebas bueno, estaba como estaba; y tomo a Amelia justo cuando pasamos por los servicios, entrando.
-¿Qué diablos haces?
Ignorando a Amelia, empiezo a mirar que estemos solas en el lugar antes de sacar el tema en cuestión.
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Donde te lleve el corazón - A Luimelia Fanfic (COMPLETA)
Fanfic¿Cómo parar lo imparable? ¿Cómo olvidar lo inolvidable? ¿Cómo salvarse de ese hijo rojo que te lleva a tu alma gemela? Simplemente, no puedes y yo lo aprendí de la forma que menos me lo hubiera imaginado. Se dice que el amor es duro, el amor es trág...