- Claro en un momento la traen - agradezco y doy vueltas por el lugar.
Tengo casi un mes sin ver a mi pequeña y la extraño demasiado. Espero unos minutos cuando la niñera que la cuida la trae y cuando me ve se acerca corriendo a mí, me quedo a su altura dejando que se acerque a mi para que me abrace.
- Hola ¿Cómo estás? - me la llevo al jardín para jugar con ella.
Me muestra varias de sus muñecas la observo y al parecer todo estaba bien con ella.
- Hola señorita Blake que bueno que visita a Ari la extrañaba demasiado -
- Lo sé, pero he estado ocupada, pero estaré viniendo más seguido - juega alrededor de nosotras y Adriana se sienta a mi lado.
- ¿Cómo va el caso con el papá? -
- Mal, acaba de meter otra demanda. Lo mismo de siempre - lo único que sabe es dar dolor de culo, pero ni yo ni mi familia le va a dar el gusto.
Me muestra una muñeca nueva y me la entrega.
- ¿Quién te la dio? ¿El tío Aaron verdad? -
- Si es bonita - sonrío.
- Ya no sé qué hacer Adriana, él nunca se ha preocupado por ella y solo sabe meter demandas por estar jodiendo -
- Sabes que Ariana está mejor aquí y hasta que todo se solucione va a estar bien, lo sabes - Ari se acerca a mí y la lleno de besos.
- ¿Quieres ir a mi casa? ¿Con los abuelos y el tío Flynn? -
- Si, quiero galletas de Gisselle -
- ¿Y las mías no te gustan? - niega.
- Entonces ya no te voy a llevar conmigo porque no te gustan mis galletas niña - le hago cosquillas y su risa es lo que me mantiene feliz.
Es igual a ella, en todo.
Después de jugar y comer con ella regreso a la base ya que necesito empezar a practicar pues tanto la obra como el campeonato son cercanos, me cambio por algo que me deje entrenar mejor. Paso una hora en la cancha de tenis tratando de atinarle al blanco, peor mi cabeza está en otro lado.
- Mierda - digo cuando la flecha sale de la diana.
- Andas muy distraída - tomo de nuevo posición y dejo salir la flecha que cae en el número 6.
- No sé qué me pasa - dejo el arco y me acerco a la banda donde están mis cosas.
- De hecho, tienes varios días así ¿Qué pasa? Puedes decirme Diana -
- No creo que te interesen mis problemas - toma mi mano.
- Anda, somos amigos ¿no? - sonrío.
- Mi novio me ponía los cuernos con alguien que ni siquiera es de mí mismo sexo -
- Lo siento -
- Está bien, así dejo de hacerme ilusiones estúpidas - limpio rápido la lágrima que cae.
- ¿Te digo algo? Eres afortunada por qué te haya dejado, así llegará otro hombre que sepa valorarte y quererte como eres - lo abrazo y deja que llore en su hombro.
- Tenemos poco tiempo de conocernos y me caes muy bien Sergio -
- Tu igual Diana - deja un beso en mi frente y me ayuda a recoger mis cosas.
Llegamos a la entrada y le agradezco por ayudarme, ya no tengo nada que hacer aquí así que me voy.
- Diana que bueno que te encuentro - Flynn me detiene.
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La Cazadora ( I y II Parte) (Terminada)
Romance¿Alguna vez has escuchado la famosa frase de que los polos opuesto se atraen? O ¿Del odio al amor? Bueno, eso nos pasó a mi y a Samuel que llegó a mi vida de una manera bastante peculiar ¿porque lo digo? Porque gracias a esas dos frases fue que ambo...
