Me levanto con cuidado de la cama sin abrir los ojos, no recuerdo nada después de que Flynn me sacara a bailar de ahí nada ni siquiera sé cómo llegué a casa. Intento relajarme y abrir más los ojos que no quieren abrirse por completo, me siento mal y mi cuerpo está pegajoso por todo lo que tiraron de bebida encima de todos.
Observo lo que tengo frente a mí, no está la puerta de mi clóset ni tampoco la del baño, hago un recorrido visual y no es mi habitación. Y es cuando entro en razón y reviso si todas las partes de mi cuerpo están. ¿Qué hice anoche? Por suerte aún tenía las bragas puestas y no sentí alguna diferencia en mi cuerpo.
La puerta se abre y reconozco a la persona que viene hacia mí con una bolsa que la deja al lado de mí.
- Veo que al fin despiertas - se arrodilla frente a mí y por instinto retrocedo, aunque esté en la cama.
No que me viera, seguramente mi cara está del asco y apesto a cigarro y alcohol.
- ¿Por qué estoy aquí? - se levanta sin responder y observo lo de la bolsa. Había ropa.
- Vístete te espero a desayunar - camina hacia la puerta e intento decirle algo, pero la cierra.
Busco por toda su recámara el baño hasta que por fin lo encontré y la ducha solo me ayudó un 60% a quitar el malestar, salgo del baño asegurándome que no esté por ahí porque no quiero incidentes, suficiente tengo con estar en su casa que no sé porque estoy aquí y aunque no quiera que quiera darme una explicación.
Peino mi cabello y cepillo mis dientes antes de salir, me veía mejor con el atuendo que supongo que alguien lo escogió para mí porque dudo que él lo haya hecho. Abrí la puerta y me encontré con un largo pasillo donde solo había otra puerta que supongo que era el baño o algo así, y sigo el camino a dónde me lleva a la sala principal donde hay una pequeña sala, pero un gran ventanal en el que se puede ver la ciudad.
- Hola señorita, el señor Karata lo espera en el balcón para desayunar - agradezco y la sigo al lugar donde está Samuel.
Está hablando por teléfono dando la espalda y no se si sentarme con él o huir, pero me vería muy cobarde de mi parte, mucho hizo con recibirme anoche así que sin hacer ruido me siento y el hambre aparece, pero no empiezo hasta que termina de hablar.
- Desayuna que tenemos que irnos - comemos en silencio, ninguno dice nada y lo agradezco el simple hecho de tenerlo frente a mi comiendo mientras responde y contesta llamadas me cause nervios, aunque me gusta porque sé que solo con verme lo molesto.
La empleada me entrega una pastilla para la cabeza y cuando me termino el jugo Samuel se levanta rápido.
- Vamos que no hay tiempo - ni siquiera pude terminar mi postre cuando ya me entregaban mis cosas para salir junto con él.
Abordamos el auto y al salir del edificio donde vivía, no pude ubicarme, no era Tacoma. Donde estamos
- ¿Qué lugar es este? - pregunto mientras maneja.
- Vivo en Seattle, así que estamos a una hora de Tacoma y vamos retrasados porque te levantaste tarde - no me siento culpable porque ya se escucha irritado, pero yo también tenía cosas que hacer como por ejemplo ir a ensayar.
Observo las gotas que caen en el cristal de la ventana y canto en voz baja las canciones que pasan en la radio para distraerme un rato en el camino. Se me hizo bastante eterno, si he venido algunas veces porque Jonathan vive aquí pero que venga con el coronel hace las cosas diferentes, me atrevo a subirle un poco más a la música cuando pasan Copines de Aya Nakamura y es que últimamente esa canción ha estado en mi mente.
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La Cazadora ( I y II Parte) (Terminada)
Romansa¿Alguna vez has escuchado la famosa frase de que los polos opuesto se atraen? O ¿Del odio al amor? Bueno, eso nos pasó a mi y a Samuel que llegó a mi vida de una manera bastante peculiar ¿porque lo digo? Porque gracias a esas dos frases fue que ambo...
