Masajeo lentamente las sienes de mi cabeza, ni siquiera he podido abrir bien los ojos, pero me siento de la mierda. No recuerdo nada de anoche y eso es lo que más me preocupa, siempre he estado consciente en cualquier fiesta, pero esta vez no fue así.
- Listo señorita, con esto se sentirá mejor - Grisel me entrega una taza de té y lo bebo al instante aún caliente.
- Gracias - lo dejo a la mitad al sentir de nuevo los ascos.
- No vuelvas a dejar que Christian me meta cosas a la boca - ríe.
-Buenos días - Samuel me rodea con sus brazos, pero los quito.
No estoy de buen humor ...
- Hola - toco mi cabeza y espero a que este dolor se baje rápido.
- ¿Te bañaste sin mí? - intenta besarme, pero lo alejo.
- Si, me siento mal y vomité cuatro veces en el baño -
- ¿Estas bien? ¿Por qué no me dijiste? -
- Estabas dormido Samuel, no es nada importante -
- Grisel, el desayuno a mi cuarto - me toma entre sus brazos y me lleva a la cama.
No reclamo ni hago berrinche al verlo enojado, me deja caer y revisa mi cara, mis ojos y lo que pueda encontrar mal.
- Enojada o haciendo berrinche me pones más - desvío mi mirada y espero que entienda que no estos de ánimos para coger tan temprano. Se quita y me levanto para terminar de arreglarme.
Grisel entra con una bandeja de comida y al verla mi boca se hace agua, pero al mismo tiempo me da asco, me acerco a la cama y aun enojado me hace un espacio a su lado.
- ¿Aun te sientes mal? - asiento y me cubro con las sabanas recargando mi cabeza en su hombro.
- Tengo mucho asco - me acerca un pedazo de fruta a la boca, pero lo rechazo.
- Tienes que hacerlo - hago un esfuerzo y solo me termino el plato de frutas.
- Hice planes para estos días, que te parece si nos quedamos aquí y después en el tuyo -
- Ten en cuenta que regreso a danza, por tu culpa tengo casi un mes de retraso -
- Tu eres la mejor y no necesitas practica de nada - lo beso.
- Lo sé, pero hay muchos requisitos para ir y sabes que es mi sueño al menos por un año -
- Bueno ahora que estamos casados ...
- ¡¡Samuel!! - le lanzo una almohada y sonríe.
- Ya tranquila, lo único que te voy a exigir es que yo mismo te lleve personalmente a París -
- ¿Te gusta hacerme enojar verdad Samuel Karata? - me coloco encima de él.
- Bastante - me quita la playera y deja mis tetas al aire. - Es la única manera de llamar tu atención cuando te necesito -
- ¿No es como que tenga mucha opción verdad? Digo al final de cuentas me vas a tomar y no me dejaras salir -
- Sin darte cuenta te tengo secuestrada todo el tiempo - rio.
- Si, pero en tu cama ridículo secuestrador -
- Como que estas muy chistosa, primero de malas ¿y después? -
- Samuel ... no me hagas enojar - me recuesta en la cama e intento tomar su mano, pero primero toma la mía y la besa.
- No, no lo hare porque me gusta verte sonreír y tampoco me gusta verte llorar -
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La Cazadora ( I y II Parte) (Terminada)
Storie d'Amore¿Alguna vez has escuchado la famosa frase de que los polos opuesto se atraen? O ¿Del odio al amor? Bueno, eso nos pasó a mi y a Samuel que llegó a mi vida de una manera bastante peculiar ¿porque lo digo? Porque gracias a esas dos frases fue que ambo...
