Setenta

1.7K 353 202
                                        

Si importaba. Mingyu había estado rodando en el colchón por horas, miraba al techo, miraba la pared, miraba a la perra que estaba juzgándolo con la mirada y miraba a Vini que lo juzgaba peor aunque ella no pudiera mirarlo. No había podido dejar de pensar en Minghao, y aunque una parte de él era preocupación la otra parte era querer verlo, era querer dormir con él y extrañarlo demasiado. Mingyu quería verlo pintando en la sala o leyendo en algún lugar donde entrara la luz, quería escuchar su voz o algo parecido. Quería olerlo. ¿Por qué mierda quería olerlo? Él era un mono, pero se había acostumbrado tanto a la fragancia natural de Minghao que cuando esta se desvaneció por completo de su hogar se sintió vacío.

Se sentó en la cama y miró el papel con el número de Jeonghan. ¿Qué planeaba hacer? ¿Llamarle y decir que iría? ¿Sacarlo de su casa y ya? ¿O solo preguntarle a Jeonghan si era capaz de matar a un cachorro? O quizás solo quería hablar con alguien que no fuera su único amigo, su hermana y Vini. La perra no quería hablar con él. Miró su celular y lo tomó entre sus manos encogiéndose un poco.

—¿Qué debo hacer?— Le preguntó a la perra porque sabía la respuesta de Vini. Su mascota lo miró con desgana. —Haz algo si crees que debería llamarle.

La perra bostezó. Eso era algo... Miró a Vini y despues su celular. Maldijo y marcó el número.

Esperaría seis tonos para colgar. Era de noche, así que la probabilidad de que respondieran era bajísima. El primer tono lo mantuvo tranquilo, el segundo comenzó a impacientarlo, el tercero era la mitad y estaba dispuesto a solo irse a dormir, el cuarto lo preparaba para recostarse y volver a la cama, el quinto lo calmó tanto como lo puso nervioso. Y en el sexto respondieron.

—¿Mingyu?— Era la voz de Jeonghan.

—¿has estado respondiéndoles a todos así?— Preguntó con cierta burla. —¿o me veo tan raro que parece que llamaré a las tres de la mañana?

—Eres el único que tiene este número.

Oh.

—¿tu compañía de teléfonos no te llama? Suelen ser un poco acosadores...

—Mingyu.— La voz de Jeonghan sonó irritada, casi como si quisiera regañarlo. —Si llamaste es por algo, estaré en tu departamento en una hora.

Jeonghan colgó.

Justo cuarenta minutos despues Jeonghan estaba ahí, fue tan rápido que Mingyu no tuvo tiempo de preparar su desordenada casa, tan solo se vistió y preparó algo de café para "mantenerse despierto" o para tener una excusa y decir que se mantenía despierto por el café. Miró al omega que desentonaba con su desdichado apartamento y este le regresó la mirada de pie en medio de su sala de estar. Jeonghan no estaba solo.

—¿no eres tú el que me apuntó a la cabeza con un arma?— Le preguntó al chico haciendo el gesto.

—No es personal.— Respondió él. —Solo hago lo que Hoshi y Jeonghan me piden.

—Se llama Dino.— Lo presentó Jeonghan. —él me trajo hasta aquí. Yo tampoco tengo mucha libertad en esa casa, menos ahora. Pero Dino me es de ayuda porque Hoshi confía en él.

—¿Confía?— Preguntó mirando al chico. —Debería buscar mejores lacayos.

—Mi prioridad siempre ha sido Jeonghan.— Aclaró Dino.

—Lo dice porque le debe más lealtad a un muerto que a Hoshi.— Dijo Jeonghan tomando asiento. —¿decidiste que quieres ir por Minghao?

Mingyu suspiró. No lo tenía decidido aún, pero no podía dejar de pensar en ello.

—Solo quiero saber que Minghao este a salvo.— Murmuró sentándose frente a Jeonghan, Dino se mantuvo de pie. —quisiera ayudarlo... si es que necesita ayuda.

—No te veo muy convencido.— Habló Jeonghan casi sin interés. —Mingyu, dime la verdad. ¿Por qué dejaste ir a Minghao? Sabías que quería quedarse.

Mingyu bajó la mirada. Minghao no quería quedarse, quería irse y por eso le pidió que lo soltara a pesar de las palabras que pudiera decir. No había más, era simple pero nadie parecía comprenderlo. Si Minghao se quería ir entonces Mingyu no haría nada para retenerlo, no intentaría obligarlo a quedarse aun si sentía miedo de lo que pudiera pasarle. Bien. Mingyu era un poco idiota por dejarlo ir con Hoshi, porque Hoshi era una versión en lobo de Mingyu, tan enfermo y obsesionado que era estresante.

El punto era que Mingyu no podía retener a Minghao. Se puso de pie y caminó hasta la mochila que había abandonado por días. Tomó algunas hojas del interior y regresó a su lugar sentándose como antes.

—Esto siempre me recuerda a Wonwoo.— Mencionó Mingyu con los ojos puestos en las hojas. —Me recuerda cuánto daño le hice. Y no es justo. No es justo para Wonwoo. Tampoco para Minghao.

La amarga sensación en su pecho se mantuvo ahí. Escuchó a Jeonghan levantarse de su asiento y despues lo sintió abrazándolo con cuidado, como si fuera un niño al que tuvieran que consolar. Era cálido, le recordaba un poco a las noches donde él y Minghao se acurrucaban buscando calor, y el aroma en el pecho del omega era dulce, casi como el de Minghao, pero no era el de Minghao. Minghao no olía a nada que pudiera compararse. Cerró los ojos y respiró.

—Mingyu. Puedes soltarlo.— Murmuró Jeonghan. —Ya puedes hacerlo.

—Won....

—Ya puedes llorar.

¿eh? Sus ojos se abrieron con sorpresa al escuchar las palabras de Jeonghan ¿Quién hablaba de llorar? Era gracioso, porque Mingyu no había llorado en mucho tiempo, cuando soltó a Wonwoo todo se apagó en él. Apretó las hojas en sus manos y trató de aclarar su cabeza. No quería llorar ¿Por qué lo haría? Lo de Wonwoo había pasado hace años, lo de Minghao era reciente pero Minghao lo había decidido aunque le preocupaba su seguridad. Mingyu no podía llorar en ese momento, era casi ridículo pensarlo.

Cuando una lágrima cayó sobre la orden de restricción desató todas las demás. Como si fuera lluvia. Una tras otra mojando el papel manchado de sangre y de tierra.

¿Por qué se sentía así? Él fue quien lastimó a Wonwoo, él fue el que cometió errores. No tenía derecho a llorar. Tampoco tenía derecho a extrañar a Minghao, ni a quererlo a su lado, tampoco tenía derecho a pensar en ese cachorro como su hijo. Mingyu no tenía derecho de amar a Minghao. Él no debería hacerlo. Pero jodidamente lo hacía.

Se sentía culpable de amar a Minghao, y aunque antes no lo entendía ahora era más claro. Para amar a Minghao tenía que soltar a Wonwoo.

Jeonghan tomó las hojas de su mano queriéndolas quitar de ahí, y Mingyu las sostuvo evitándolo.

—Aun no...— Murmuró entre su llanto. —Aun no me he disculpado...

"Y nunca podré hacerlo"

—Mingyu, ya lo hiciste.— La voz de Jeonghan sonó tan suave que lo consoló. —Puedes soltarlo.

Entonces lo hizo. Sus manos se abrieron dejando ir las hojas.

Después de tanto tiempo, por fin soltó a Wonwoo.


...

¿han leido Bad&Sick donde Mingyu tambien tiene un problema con olvidar a su ex quien es Minghao y que necesita superarlo para comenzar a salir con Wonwoo? Esa historia donde Wonwoo tiene una situación super toxica y mala con su familia, así como Minghao pero en incesto. Jajaja...ay...

Hold [GyuHao] [Omegaverse]Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora