Ochentaicinco

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—Bien, esto es lo que haremos, tú caminas y yo no le digo a papá que babeaste las hojas de Vini.

Mingyu intentó negociar con el pequeño cachorro que lo miraba confundido ¿Por qué era tan difícil mantener un dialogo coherente con el ingeniero? Vaya, Vernon ya tomaba las cosas con sus pequeñas manos y decir pequeñas palabras, debería ser capaz de ponerse de pie y caminar, pero no, el cachorro solo se sentaba y gateaba por todo el suelo manchando su ropa de pintura que Minghao dejaba caer. Mingyu había estado lavando un montón de ropa de bebé gracias a eso.

—Bah...— Respondió Vernon intentando huir de la justicia, gateó lejos de Mingyu.

—¡Hey! ¡Eso te va a costar como dos minutos en el corral!

La suave risa de Minghao lo hizo girar a verlo, el omega tan solo se reía mientras retrataba el paisaje de su ventana. Si bien no vivian en el laberinto de Minghao si vivían en una pequeña casa de campo como la que tuvo Mingyu en su infancia, ah, y también estaban en china. Mingyu no sabía una mierda de chino pero lo estaba intentando, al menos sabía que los bebés no tenían un chip en el cerebro que los hacía hablar el idioma automáticamente, Mingyu aun podía comunicarse con Vernon.

—Tenle paciencia, acaba de cumplir un año.— Dijo el omega regresando su atención a la pintura, olvidando que ese "año recién cumplido" había pasado hace seis meses. —En cuanto esté listo se pondrá de pie y correrá. Entonces te arrepentirás que aprendiera a hacerlo.

—Si tuviera a mi perra la entrenaría para que tacleara a Vernon en casos de emergencia.— Mencionó con un puchero mientras tomaba al bebé del pie y lo arrastraba para tomarlo en brazos. Vernon rió. —No debí dejar que se quedara tanto tiempo con Jun y Seokmin.

Su perra lo abandonó, se quedó con Jun y Seokmin para vivir con ellos, incluso ella tenía un nombre; Lulú. Un aburrido nombre que no se comparaba a... Mingyu nunca la nombró, con razón ella se fue. Hizo un puchero caminando hasta el balcón de la casa. Era una hermosa vista y el día era agradable, tanto que podría salir a Jugar con Vernon al jardín, o tomar unas fotografías para su nuevo trabajo, o tan solo sentarse y disfrutar del día.

Se sentó en el suelo solo para apreciar el aire fresco. Vernon balbuceó sus palabras incoherentes y Mingyu besó su cabeza.

—Oye...— Llamó a Minghao. —Mis padres tendrán otra fiesta de aniversario, nos invitaron.— Dijo jugando con las manitas de Vernon. —Les dije que viajar con un bebé en avión es una forma de tortura ilegal en muchos países pero dicen que no les importa. Y como es tu culpa que ahora hable con ellos creo que deberías acompañarme.

Minghao tarareó sentándose a su lado. Pasaron un par de segundos y se movió incomodo buscando la posición correcta, Mingyu se mantuvo quieto sosteniendo al cachorro e incluso lo alzó cuando Minghao lo obligó a levantar los brazos. El omega consiguió lo que quería; se metió entre los brazos de Mingyu y recargó su espalda contra el pecho de este abrazando al cachorro y colocándolo sobre su estómago. Era una posición rara, pero cómoda, Minghao medio acostado sobre el pecho de Mingyu mientras que este se encontraba sentado. Besó la cabeza del omega y cerró los ojos aspirando su aroma.

Era gracioso. Mingyu había tomado la costumbre de olfatear a Minghao.

—No conseguiré un traje vegano, decepcionaré a tu hermana.— Respondió por fin el omega. —Y no llevaré a Vernon desnudo, ella siempre dice que los bebes deben estar desnudos.

—Bien, no traje vegano y no traje de adán. ¿Algo más?

—Nos quedaremos en un hotel, no quiero volver a la casa de Seokmin, Jun la llenó de gatos y Vernon es alérgico.

Mingyu quiso reír. A Seokmin no le gustaban los gatos, pero Jun los amaba demasiado así que llenó la casa de Seokmin de un montón de gatos callejeros. Era lindo, pero le dio a Mingyu un vistazo de lo que hubiera sido si Jun hubiera aceptado ir a vivir con ellos, por suerte el beta había encontrado su lugar con Seokmin. Fue una despedida... extraña, Minghao lloró más que Jun, y Jun consoló al omega prometiéndole visitarlo de vez en vez, convenciéndolo de que no quería ser un estorbo en su nueva familia.

Jun no era un estorbo... pero los treinta gatos sí.

—Bien. Hotel, lo tengo.— Canturreó Mingyu.

Minghao suspiro cómodo. Vernon había comenzado a dormirse.

—He estado hablando con Jeonghan por mensajes.— Dijo el omega. —No sé porque... me da la sensación de que está feliz.

—¿es raro que esté feliz?

—Jeonghan no era feliz en esa casa. Me parece difícil creer que ahora lo sea. No sé qué pudo haber pasado.

—¿quizás solo está feliz? No lo sé... Me gustaría hacer algo para ayudarlo, él nos ayudó a nosotros, pero cuando se lo mencione antes de irnos me dijo que no.

—No creo que necesite nuestra ayuda ahora...

Mingyu suspiró esperando que fuera así, Jeonghan los había ayudado tanto y lo único que les pidió fue que se largaran... No de una manera agresiva, sino que les pidió que fueran libres sin remordimiento, era lo único que tomaría a cambio. ¿eso era bueno? Mingyu no quería pensar demasiado en ello, Jeonghan estaba tan convencido que no quería irrespetarlo. Dio un largo suspiro observando la carita de Vernon.

—¿Sabes?— Le habló a Minghao. —Yo estoy siendo feliz ahora. Como que nunca pensé que tendría un hijo y una casa. Pensé que estaría en una pequeña maceta como Vini.

Minghao soltó una pequeña carcajada y se impulsó para besarlo. Fue rápido pero fue suficiente para hacer sonreír a Mingyu.

—Yo tampoco pensé que viviría así.— Habló Minghao con la voz plegada de amor. —Pero soy feliz.

Ah, Vini se burlaría de ellos si pudiera ver. Pero no, Vini no podía verlos desde el lugar donde estaba. Sonrió de oreja a oreja abrazando a Minghao. Y todo estaba bien.

Estaba bien hasta que Vernon despertó gracias a una mariposa. Y de la nada se levantó y comenzó a perseguirla con sus dos piernas corriendo.

¿Qué?

—¡Tu pequeño estafador!— Casi gritó para Vernon y Minghao soltó una carcajada. —¡Sabías que ya caminaba!

—¡Lo grabé!— Respondió Minghao con una gran sonrisa. —¡Solo quería ver hasta donde llegaba!

—¡Terriblemente lejos, mira como corre!— Mingyu tomó a Minghao y fue tras Vernon.

Las risas de Minghao, los pasos de Vernon y los gritos de Mingyu hicieron un pequeño escándalo en la casa, quizás Vini estaría un poco estresada, o quizás ella estaba feliz. Quien sabe, desde que Mingyu la plantó en el jardín y ella comenzó a crecer pareció volverse más tranquila. O quizás Vini se había vuelto muy presumida al volverse del tamaño de Mingyu. Quién sabe.

Seguramente Vini sería un árbol enorme. Ella seguía creciendo cada día.


Hold


...

85/85

Esta historia fue un poco larga ¿no? Realmente todo se acabó en el capítulo pasado, pero esto es lo que cierra por completo la historia de Mingyu y Minghao. Espero que les haya gustado tanto como a mi <3

Ahora me siento un poco vacía por haberla terminado pero no tanto porque me di más trabajo jaja, ustedes me insistieron tanto que yo fui débil y cedí. Si me abandonan en eso me sentiré muy traicionada.

Gracias por haber leído la historia hasta el final <3

Hold [GyuHao] [Omegaverse]Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora