Capítulo 35

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Narra Kilye:
Voy por el pasillo bastante enfadada y ahora mismo le aconsejaría a todo el mundo que ni se les ocurra acercarse a mí porque soy como una bomba apunto de explotar.
_ Marcos: Kilye, Kilye, Kilye, dice acercándose a mí y tirando de mi codo.
_ ¿Qué cojones quieres?, le digo bastante enfadada.
_ Marcos: eh, eh, tienes que frenar y parar en seco, Kilye mírame respira, dice intentando tranquilizarme.
_ Es que no lo entiendo joder, porque se van y nosotros que, digo soltandome de su agarre.
_ Marcos: se van porque sus familias están ahí fuera y todo lo que está pasando es una mierda que nos está superando por momentos, por mucho que quieran a sus amigos, familia es familia o a caso ¿tu te quedarías? , dice dándome la mano.
_ Pues si yo me quedaría por ellos, por ti y por Paula y ¿sabes porque lo haría? , porque yo nunca me rindo, cueste lo que cueste y caiga quien caiga, digo mirándole fijamente a los ojos.
_ Marcos: aunque ellos se vallan, tu y yo no vamos a parar y vamos a averiguar que pasa aquí, te lo prometo, dice serio.
_ Ese es el problema Marcos que la mitad de las veces que prometes algo no lo cumples y si haces todo esto para que te perdone no te va a servir, le digo.
_ Marcos: no lo hago para que me perdones, lo hago porque eres mi hermana y te quiero, dice.
_ Y te crees que yo no te quiero a ti, te quiero más que a mi vida Marcos pero no puedo dejar que me trates así y que me llames loca, porque me haces revivir el pasado y eso me duele, digo un poco más tranquila pero con algunas lágrimas.
_ Marcos: lo se pero desde que papá y mamá se fueron hemos cambiado, ni tu eres la misma ni yo tampoco pero si me das otra oportunidad voy a cambiar, me dice y parece sincero.
_ Es la última y como me vuelvas a hacer daño olvídate de mi y ahora ven aquí imbecil, le digo abrazandolo fuerte.
_ Marcos: oye me han dicho que están montado el árbol de Navidad en la entrada, te apetece ir y colgar una bola en el árbol, dice separándose.
_ Sabes que no me gusta la Navidad, le digo.
_ Marcos: venga ya pero si cuando eras pequeña te encantaba y siempre nos peleabamos por quien pondría la estrella, dice sonriendo.
_ Cuando era pequeña pero ya he crecido y te dejo la estrella toda para ti, digo con una risa.
_ Marcos: cuando eras pequeña también me la dejabas o es que no te acuerdas y siempre me decías que al año siguiente te tocaba a ti pero eso nunca pasaba, dice y en la voz de nota nostalgia.
_ Siempre fuiste mi debilidad hermanito y por muchos años que pasen eso no cambia, digo soltando una risa.
_ Marcos: tu te acuérdas de la última Navidad que pasamos con ellos, ya sabes con papá y mamá en casa y con los primos, dice y la voz se le quiebra.
_ Bueno más o menos me acuerdo del día de Nochebuena papá se enfado mucho porque mamá tardo mucho en la ducha y llegamos súper tarde a la cena y todo porque un tío súper raro vino  preguntándole montón de cosas,  pero a la mañana siguiente todo se le había pasado y abrimos los regalos y también recuerdo las galletas de jengibre, mamá las hacía siempre por Navidad y estaban buenísimas, Paula se parece muchísimo a ella, ambas son rubias con ojos claros y con un corazón de oro, es algo así como su  imagen viva y tú eres la de papá, eres igual incluso cuando te enfadas y frunces el ceño y yo soy la imperfecta de la familia, la que no se parece a nadie, aunque cuando yo me veo al espejo no los vea en mi, cuando os veo a vosotros me ayuda a recordarlos, digo con una risa aunque algo triste.
_ Marcos: si me acuerdo como papa no paraba de repetir lo de aquel hombre cada 5 minutos y aunque creas que no te pareces si que lo haces, tu pelo es rizado como el de mamá y algo oscuro como el de papá, aunque no tengas los ojos claros, tu manera de mirar es exactamente igual que la de mamá y tu manera de hablar, de tratarnos a Paula y a mi es como ella lo hacía y cuando te enfadas tu también pareces papa con las voces que das y ayudas a todo el mundo sin esperar nada a cambio, por eso te pareces a ellos porque eres más especial que yo y te quedas con las pequeñas cosas de las personas y las pones en ti y eso te hace maravillosa y tienes que aprender a verlo, a veces ni me acuerdo de cómo era mama y gracias a ti puedo recordarlas muchas veces, dice sonriendo.
Por un momento recuerdo a mi madre, su manera de andar, de hablar y de reírse y luego a mi padre, como trabajaba en su despacho y como se frotaba los ojos cuando no le cuadraba algo y luego a mi tío cuando pedíamos pizza y nos quedábamos dormidos en el sofá después de hacer un maratón de pelis, cuando salgo de mis pensamientos ya hemos llegado a la entrada, hay un  árbol de Navidad enorme y diferentes niños del internado estan colgando las bolas aunque falta lo más importante, la estrella.
_ Paula: Kilye ponla tú que en casa nunca la ponías, dice con una sonrisa.
_ Paula ya sabes que no me gusta la Navidad, ¿por qué no la pones tu?, le digo con una sonrisa.
_ Amelia: venga mujer ponla tu, dice dandome una estrella dorada algo pesada.
_ Marcos: este es tu año hermanita, venga que te ayudo, dice cogiendome a caballito y yo pongo la estrella en todo lo alto y oigo los gritos de felicidad de Paula y un recuerdo llega a mi mente.
Recuerdo de Kilye:
Era noche buena, mi hermano y yo estábamos poniendo el árbol como cada año, aquel día estaba nevando y mis primos iban a venir por la tarde a jugar con nosotros en el patio.
_ Marcos: papá, mamá, voy a poner la estrella en el árbol, dice gritando.
_ Sandra: venga vamos sonreir que os voy a hechar una foto, dice cogiendo la cámara.
_ Andrés: pero este año no le tocaba a Kilye, dice cogiendo a Marcos en brazos.
_ Eso es el año que viene papá, está vez le toca a Marcos, digo y entonces mamá nos toma una foto inmortalizado el momento para siempre.
Cuando todos se fueron a preparase para la nieve yo cogí una silla y me subí en ella, quite la estrella y la volví a poner cómo cada año.
Fin del recuerdo.
_ Paula: y ahora cuando vienen los reyes magos porque yo quiero que me traigan todo lo que he pedido, dice dándome un abrazo.
_ Marcos: ¿y que les has pedido?, pregunta.
_ Paula: que vuelvan papá y mamá, dice.
_ Paula ya sabes que ese regalo no se puede, anda ve y que Evelyn te ayude a pensar en algo más fácil, digo.
_ Paula: vale, luego os lo cuento, dice y se va corriendo con Evelyn escaleras arriba.
_ Bueno yo tambiéne voy que tengo que hablar con Iván, le digo y el asiente.
Voy por el pasillo pensando en que decirle a Iván, al llegar a su habitación esta haciendo las maletas.
_ Ivan: te llevaba buscando un rato, ¿dónde estabas?, dice acercándose a mi.
_ Tu también te vas ¿verdad?, le digo sentandome en la cama.
_ Ivan: si me voy pero cuando acabe la Navidad vuelvo aquí contigo, me dice levantándome la barbilla.
_ Pues eres el único, Carol, Vicky y Roque no vuelven después de Navidad, digo con la voz rota.
_ Ivan: pues yo voy a volver, no voy a dejarte sola y vamos a averiguar lo que pasa aquí tu, el botafumeiro y yo y si no quieren volver que les jodan, dice para después besarme.
_ Necesito que le  compres a Paula una muñeca Nancy, todas las Navidades pide una aunque esté año no lo ha hecho pero le haría mucha ilusión, digo.
_ Ivan: eso está hecho, le voy a comprar la más grande que allá y cuando vuelva se lo doy, dice y suelto una risa.
_ Y ponle un lazo dorado grande, así se lo envolvía mi madre y como son las primeras navidades sin ellos, digo triste.
_ Ivan: vale pues como la enana quiera, ¿me llevo está?, dice sacando una camiseta negra de manga corta que además tienes una calavera en el centro y la usa para dormir.
_ No que esta me la quiero quedar para pijama, digo quitándosela de la mano.
_ Ivan: creo que voy a tener que comprar más camisetas y sudaderas porque me has dejado sin ropa, dice sacando otra camiseta del armario.
_ Pero a mi me queda mucho mejor que a ti y lo tienes que admitir, le digo cogiendo otra camiseta de su armario pero al contrario está es de camuflaje.
_ Ivan: y mucho más sexy también te quedan, dice pasando sus  manos por mi cintura.
_ Venga tienes que irte ya o perderás el autobús y es último,
yo te dejo para que termines la maleta, digo abriendo la puerta para que no tenga tiempo de protestar.
Cuando bajo las escaleras veo a Evelyn hablando con Marcos.
_ Feliz Navidad Evelyn, digo y ella sonríe y se marcha.
_ Marcos: tenemos que bajar a los pasadizos, Paula está allí con Papa Noel, dice asustado.
_ Como que está allí con Papa Noel pero tenemos que avisar a los chicos, no podemos bajar tu y yo solos, digo abriendo la chimenea.
_ Marcos: esperalos y cuando estéis todos bajáis, no bajes sola Kilye, dice metiéndose en el pasadizo.
_ Ten cuidado y traerla por favor, digo antes de que desaparezca por la chimenea.
Voy corriendo hacia la entrada cuando veo al autobús salir del aparcamiento - joder, mierda y ahora que voy a hacer - pienso.
_ Carol: Evelyn nos ha contado lo que ha pasado tenemos que sacarlos ya de hay, dice sobresaltandome.
_ Chicos gracias por quedaros, digo caminado hacia ellos.
_ Roque: lo que sea por los colegas, dice.
_ Vicky: venga no hay tiempo que perder, dice y todos nos ponemos en marcha.
_ Ivan: te juro que no les va a pasar nada hay dentro, dice y yo asiento y todos pasamos por la puerta de la chimenea.

El internado laguna negra Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora