Capítulo 52

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Narra Marcos:
Me levante a la mañana siguiente un poco mareado y sin saber muy bien donde estaba, cuando la vista de me fue aclarando poco poco descubrí que estaba en una habitación de hospital, me debieron de poner suero anoche, seguí investigando la habitación y en una silla justo enfrente de mi cama estaba Héctor que al verme despierto se levantó rápidamente y vino a mi lado.
_ ¿Te encuentras bien?, ¿cómo estás?, me pregunta.
_ Bien, me encuentro bien, digo.
_ Espera aquí que voy a avisar a la enfermera de que estas despierto, me dice y se marcha.
Había salido bien, estaba en el hospital y ahora podría hablar con la psicóloga sin que nadie sospechara de nada.
Narra Ivan:
Cuando me desperté y vi a Kilye a mi lado dormida todo se paralizó a mi alrededor, por un momento solo estábamos ella y yo, hasta que gire la cabeza y vi a Roque mirándome fijamente.
_ ¿Qué te pasa enano?, le pregunto pero sigue igual de serio.
_ Quiero hablar contigo podemos salir al pasillo un momento, me dice y yo asiento, me levanto de la cama y salgo detrás de Roque al pasillo.
_ Muy bien de que quieres hablar, le pregunto.
_ Tu sabes que a mi me gusta Kilye - me dice y mi cara cambia por completo - te lo dije o es que no te acuerdas y tu me juraste que no te enrollarias con ella pero lo hiciste, me dice enfadado.
_ Lo siento Roque pero yo no elegí que nos gustasemos mutuamente, le digo empezando a enfadarme.
_ No Ivan, tu puedes tener a la tía que quieras, primero Carol que es de las más guapas en este sitio y después llegó Kilye que te gustó más y tu pum, te enrrollas con ella aún sabiendo que me gustaba, me dice.
_ Y esto ahora a que viene Roque, le digo sin entender nada.
_ Viene a que yo soy el que a  la chica que le gusta meterse en la cama de su mejor amigo todas las noches y viene a que ya lo ha pasado muy mal y no quiero que le rompas el corazón, me dice más calmado.
_ No pienso hacerle daño Roque, porque la quiero joder y lo de porque cuando me despierto por la mañana y la veo a mi lado me levanto sonriendo, le digo y el sonríe.
_ Ivan ya se que la quieres pero puede que le hagas daño igual y si eso pasa no dudaré en intentar liarme con ella, me dice y lo cojo de la camiseta casi sin darme cuenta.
_ Ni se te ocurra acercarte enano, ni se te ocurra y ahora porque no te vas a la ducha para que pueda estar a solas con mi chica, le digo y cuando lo suelto se va.
Me tomo un segundo para respirar antes de volver a entrar a la habitación pero, cuando voy a hacerlo Héctor me interrumpe.
_ Héctor: Iván no se donde está Kilye pero supongo que en la ducha, cuando la veas dile que se tome la mañana de descanso y que no valla a clase, yo he venido a por algo de ropa de Marcos y  también dile que me he llevado a Carol al hospital para que visite a Marcos, me dice.
_ Si yo se lo digo no te preocupes, seguramente le vendrá bien descansar un poco más, le digo y el se va.
Cuando por fin entro a la habitación veo que Kilye sigue dormida así que me vuelvo a tumbar a su lado, pasa un rato cuando empieza a abrir los ojos lentamente.
_ Buenos días, me dice pasándome un brazo por la cintura.
_ Buenos días pequeña, le digo dándole un beso en la frente.
_ ¿Te pasa algo?, me pregunta levantando un poco la vista para mirarme.
_ No solo me he peleado con Roque, le digo.
_ Me lo quieres contar, me dice y yo niego, no porque no confíe en ella sino porque no quiero que tenga más cosas en la cabeza.
_ No te preocupes, ya está arreglado - le digo y empieza a dibujarme círculos en pecho - por cierto me he encontrado a Héctor en el pasillo y me ha dicho que te diga que no vallas a clase hoy y que te quedes descansando, le digo.
_ Y de mi hermano, ¿te ha dicho algo?, me pregunta y yo niego.
_ No me ha dicho nada me ha dicho que venía a por ropa y se llevaba a Carol para que le visitará, le digo y ella sonríe.
_ Pues entonces cuando Carol venga nos enteraremos de como está el loco de mi hermano, me dice volviendo a cerrar los ojos.
_ Vas a volver a dormirte - le digo y ella asiente - pues yo voy a darme una ducha que no todos tenemos el día libre, le digo y me levanto de la cama aunque preferiría mil veces quedarme aquí todo el día.
Narra Marcos
No se que hora era pero la psicologa no aparecía por ningún sitio y empezaba a agobiarme, Héctor se fue después de que viniera la enferma a por algo de ropa para mi y llevo un buen rato solo cuando aparece Carol.
_ Marcos ¿cómo estás?, me pregunta abrazándome.
_ Bien estoy bien pero, todavía no ha aparecido la psicologa, le digo.
_ Bueno no te preocupes ya aparecerá, me dice y vuelve a abrazarme.
Cuando nos separamos me contó que ha Paula le habían dicho que había venido al medico por un dolor de cabeza y que Kilye estaba bien, al rato llegaron Héctor, Elsa y Camilo.
_ Elsa: Marcos ya me ha dicho Héctor que estás mucho mejor, me alegro, me dice y yo le medio sonrió.
_ Héctor: Marcos yo tengo que irme al internado para llevar a Carolina y darme una ducha dentro de un rato vuelvo mientras tanto Camilo se queda contigo, me dice y yo asiento.
_ Carol: mejorate vale, me dice dándome un último abrazo y se marcha.
_ Camilo: parece que nos hemos quedado solos señor Novoa, me dice y empieza a leer un libro.
El resto del día fue bastante aburrido, Camilo no era un hombre de muchas palabras, por la tarde volvió Héctor y porfin me habían dicho que venía la psicologa para hablar conmigo.
_ Psicologa: hola Marcos, ¿cómo estás?, me pregunta cuando Héctor sale de la habitación.
_ Mejor, me encuentro mejor, es usted Gabriela, yo soy el hijo de Sandra, le digo pero me mira extrañada.
_ Psicóloga: no yo me llamo Lourdes, me dice y me sorprendo.
_ Pero no hay otra psicóloga en este hospital, le digo y ella niega.
_ Psicóloga: solo hay otros dos spicologos y son hombres y ahora empezemos a hablar, me dice y yo asiento.
Las siguientes dos horas me estuvo haciendo preguntas y yo le respondía sin mucho interés, después me habló sobre el dolor y cosas así.
_ Psicóloga: bueno Marcos te voy a dar el alta pero tienes que prometerme que no volverás a hace nada parecido, me dice.
_ Se lo prometo, nunca más lo voy a intentar, le digo y ella asiente y se va.
Después de que se fuera comenze a vestirme para irme de vuelta al internado, estaba por salir cuando una limpiadora que parecía bastante nerviosa entró a la habitación.
_ Eres Marcos Novoa Pazos, el hijo de Sandra - me dice y yo asiento  - toma tu madre me dijo que te lo diera en caso de que algo le pasara, me dice dándome un boli que en su interior tiene un USB.
_ Entonces tu eres Gabriela, de que conocías a mi madre, le digo.
_ No puedo contartelo pero esta todo en el USB, ten cuidado porque nos vigilan y ahora vete, podrían sospechar, dice y yo me voy.
De camino al internado no Héctor ni yo dijimos una palabra por lo que fue bastante incómodo, al llegar me baje del coche y cuando me dispuse a caminar Héctor me paro.
_ Marcos quiero que sepas que me has decepcionado, no sé cómo has podido hacerle esto a tus hermanas que ayer estuvieron en el funeral de tus padres y hoy podían haber estado en el tuyo, te considero un cobarde, me dice y se va enfadado.
Después de que Héctor entrará espere un poco para entrar yo, al entrar mi hermana melliza estaba junto al resto en la biblioteca.
_ Kilye: Marcos, ¿cómo estás?, me has dado un susto de muerte y todo para hablar con una psicóloga , me dice abrazándome.
_ Tranquilos estoy bien y he podido hablar con ella me ha dado un USB, les digo.
_ Ivan: pues entonces tenemos que verlo esta noche, dice y todos asentimos.
Hasta que se hizo de noche la pasamos en la biblioteca intentando distraernos y  nos reírnos un buen rato, cuando por fin se hizo de noche fuimos a mi habitación para ver qué había en el USB.
_ Vicky: bueno son archivos de video, dice abriendo el USB en el ordenador.
_ Carol: pues dale a este, dice señalando uno de los archivos y Vicky lo hace.
_ Mamá, decimos Kilye y yo a la vez al ver a mi madre en el video tumbada en la camilla junto a la psicóloga.
Video:
Me llamo Irene, Irene Espí y tengo seis años.

El internado laguna negra Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora